Por: Andrea Hidalgo.   20 octubre

El impacto de la pandemia en las finanzas públicas se evidenció en un decrecimiento de 11,43% de los ingresos totales, es decir, ¢434.767 millones, equivalente a 1,26% del PIB. Esto que representa un retroceso de casi cuatro años en materia de recaudación, informó el Ministerio de Hacienda con un comunicado de prensa este martes 20 de octubre.

A agosto 2020 la deuda del Gobierno Central ascendió a ¢23.066.695 millones, equivalente a 66,92% del PIB. Fotografía: John Durán para LN.
A agosto 2020 la deuda del Gobierno Central ascendió a ¢23.066.695 millones, equivalente a 66,92% del PIB. Fotografía: John Durán para LN.

El pago de intereses a setiembre del 2020 representó el 60,11% del déficit financiero, alcanzó los ₡1.398.853 millones, es decir 4,06% del PIB.

Uno de los principales rubros afectados fueron los ingresos tributarios. Debido a la aplicación de medidas fiscales, como la Ley 9830, Ley de alivio fiscal, generaron un decrecimiento de 11,46% en estos ingresos, a setiembre 2020, respecto al mismo periodo del 2019. Esto representa una caída en la recaudación por ₡392.224 millones (1,14% del PIB).

“La caída que reportan los ingresos tributarios a setiembre del 2020 es la más grande de los últimos 13 años, y supera la registrada a setiembre del 2009, la cual alcanzó un decrecimiento de 8,38%, producto de la gran crisis financiera de dicho periodo”, agregó el Ministerio de Hacienda.

Todos los rubros de ingresos decrecieron salvo el impuesto a personas físicas creció 12,06%, es decir, ¢45.788 millones más a setiembre 2020, lo que representa tan solo 0,13% del PIB.

Por el contrario el aporte a las personas jurídicas decreció en 8,54% al igual que la recaudación de remesas al exterior (-9,90%), lo que afecta la recaudación del impuesto.

El gasto corriente (remuneraciones, adquisición de bienes y servicios, pago de intereses de la deuda del Gobierno Central y las transferencias) presentó una tasa de crecimiento de 6,08%, debido al mayor pago de intereses de la deuda del gobierno central, y transferencias corrientes al sector privado, principalmente.

El pago de intereses creció 18,22%, lo que equivale a ¢215.587 millones y representa 0,63% del PIB. En comparación con el mismo periodo del 2019 el pago de intereses disminuyó.

Costa Rica mantiene la mayor concentración de su deuda a nivel interno y a la vez el mayor aporte en cuanto a pago de intereses está concentrado dentro del país, específicamente, un 84,61% por el pago por intereses de deuda interna o sea, ¢1.183.560 millones a setiembre del 2020.

Por otra parte las transferencias corrientes al sector privado debido las ayudas dadas por el Gobierno de la República a las personas afectadas por la pandemia mediante el Bono Proteger implicaron una variación interanual de 21,39%.

Pese a que es posible observar una reducción en el gasto, este sigue aumentando. Por ejemplo, los sueldos y salarios crecieron 1,93% y 2,94%, respectivamente. Esta es la menor tasa de crecimiento de los últimos 13 años, consecuencia de una desaceleración de los rubros sueldos de cargo fijo e incentivos salariales.