Por: Agencia AFP.   26 diciembre, 2018

Washington. Los mercados bursátiles se desmoronaron en diciembre en medio de controversiales declaraciones del presidente estadounidense Donald Trump y creciente preocupación por el futuro de la economía mundial.

A continuación los principales factores que derribaron las acciones de Wall Street.

Para algunos comentaristas, a Trump el tiro le salio por la culata porque tal vez la Fed subió las tasas para demostrar que no se deja influir por la política. (AP Photo/Richard Drew)
Para algunos comentaristas, a Trump el tiro le salio por la culata porque tal vez la Fed subió las tasas para demostrar que no se deja influir por la política. (AP Photo/Richard Drew)

Una y otra vez Trump ha criticado a la Reserva Federal (Fed) de Estados Unidos por su política de crecientes tasas de interés. Antes de la reunión de la Fed de la pasada semana, Trump dijo en tono enérgico que la entidad no debería elevar nuevamente las tasas.

Esos comentarios de Trump rompieron con la tradición de sus predecesores de evitar comentarios sobre la Fed para de esa forma no comprometer la independencia de la entidad.

Como se esperaba, la Fed optó por subir nuevamente las tasas la semana pasada y ofreció apenas sutiles indicaciones de que los futuros aumentos serán más espaciados.

Para algunos comentaristas, a Trump el tiro le salio por la culata porque tal vez la Fed subió las tasas para demostrar que no se deja influir por la política.

Tras la decisión de la Fed, algunos medios estadounidenses dijeron que Trump consideró destituir al presidente de la entidad Jerome Powell.

Tanto el secretario del Tesoro Steven Mnuchin como otros funcionarios del gobierno negaron que el cargo de Powell estuviera en riesgo pero, de todas manera, ese tema influyó en el mercado.

Kevin Hassett, consejero económico de la Casa Blanca, dijo que es "100% seguro" que Powell seguirá en el cargo.

Trump volvió a disparar contra la Fed al describirla el lunes como "el único problema" de la economía estadounidense.

La propia Fed es una fuente de preocupación con sus reiterados aumentos de tasas. Esos incrementos elevan automáticamente los intereses de las hipotecas así como de los créditos para autos y otros bienes de consumo.

La Fed dice que sube las tasas para evitar el recalentamiento de la economía. Empero esa lógica quedó en cuestión porque el incremento de la pasada semana fue acompañado de una revisión a la baja de sus expectativas de crecimiento e inflación.

La Fed ha "exacerbado" la situación, dijo Quincy Krosby, estratega de mercados de la firma Prudential Financial.

"El mercado está diciendo que (la Fed) no está orquestando un aterrizaje blando sino un aterrizaje forzoso. En otras palabras, quizás sea un error de política", estimó.

Mnuchin trató de aplacar la ansiedad de los inversores con una teleconferencia con los CEOs de los principales bancos quienes, según dijo, afirmaron tener amplia liquidez y creen que la economía estadounidense seguirá manteniendo un sólido ritmo de crecimiento.

Empero los comentarios fueron muy criticados por analistas del mercado al considerar que despertaron nuevas dudas justo cuando el gobierno está parcialmente paralizado por la falta de acuerdo para financiar un muro en la frontera con México.

Trump defendió el martes Mnuchin, a quien calificó de "muy talentoso, muy sagaz".

Los debates sobre la Fed ocurren justo cuando la economía mundial da señales de que su crecimiento se está ralentizando. En octubre, el FMI recortó su previsión de crecimiento mundial para 2018 y 2019 a 3,7% para ambos años. Antes esperaba un crecimiento de 3,9%.

Y a fines de noviembre la directora gerente del FMI Christine Lagarde dijo que las previsiones podrían ser nuevamente revisadas a la baja en enero.

El FMI también advirtió durante meses que hay que esperar una disminución de los beneficios económicos que aparejó la rebaja de los impuestos de Estados Unidos el año pasado.

La empresas estadounidenses están repatriando menos dinero. La consultora Oxford Economics dijo que la cantidad repatriada bajó de $294.800 millones en el primer trimestre a $183.700 millones en el segundo y a $92.700 millones en el tercero.

Los inversores están igualmente preocupados por las consecuencias de la guerra comercial entre Estados Unidos y China, las dos mayores potencias económicas del mundo que además son altamente interdependientes.

La economía china ya ha reducido su crecimiento. Dado que también la de Estados Unidos empezó dar señales de ralentización, los inversores temen un perjuicio para la economía mundial.