Por: María Fernanda Cisneros.   22 junio

Los jóvenes no son precisamente los que más guardan dinero y mucho menos, los que más se preparan para su jubilación.

En vez de eso, muchos millennials prefieren apostar por el consumo, usar la tarjeta de crédito, pedir un préstamo o ahorrar para comprar un carro o viajar. Estas prácticas no están mal, pero en un panorama ideal deberían estar acompañadas del ahorro para la jubilación.

Los jóvenes que tienen entre 20 y 30 años deberían ahorrar por lo menos un 5% de sus ingresos para asegurar una pensión que sobrepase el 70% de su último salario. Foto: LUIS NAVARRO
Los jóvenes que tienen entre 20 y 30 años deberían ahorrar por lo menos un 5% de sus ingresos para asegurar una pensión que sobrepase el 70% de su último salario. Foto: LUIS NAVARRO

Esta población que hoy vive los 20 a 30 años, está en el mejor momento para empezar a guardar el dinero que le permitirá mantener el mismo estilo de vida durante la jubilación.

Entre más joven empiece a ahorrar, tendrá mayores posibilidades de obtener la pensión que quiere. Además, si un millennial guarda dinero desde ya, acumulará intereses por un periodo de años mayor.

Una persona con un último salario (promedio) de ¢750.000 recibirá como máximo alrededor de un 70% de ese ingreso como pensión, entre el Régimen de Invalidez, Vejez y Muerte (IMV) y el Régimen Obligatorio de Pensiones (ROP) juntos.

Esto significa que, si quiere mantener el mismo ingreso al jubilarse, deberá programarse y ahorrar por sí mismo ese 30% restante.

Si empieza a ahorrar a los 20 años, puede guardar ¢5.000 cada mes para lograrlo, pero si se espera a cumplir 50 años, el monto sube a ¢100.000 mensuales.

Además, sobre ese dinero, el ahorrante recibirá un rendimiento.

Eso sí, los montos de ahorro podrían aumentar en caso de que el IVM sufra un mayor desgaste del ya experimentado.

¿Cómo puede ahorrar para su pensión desde muy joven? Hay dos vías para hacerlo, una es mediante el sistema de pensiones y otra, mediante el mercado financiero.

De entrada, la opción más recomendada es hacerlo a través del Régimen Voluntario de Pensiones (RVP), creado para que asalariados y trabajadores independientes tengan la opción de robustecer su pensión.

El ahorro voluntario se trata de un aporte mensual que gozará durante la pensión, y que es ofrecido por cinco operadoras de pensiones: BCR Pensiones, BN Vital, Popular Pensiones, BAC Pensiones y Vida Plena.

A pesar de los beneficios que evidencia el sistema, es poca la población que se anima a aportar a este y los afiliados jóvenes son todavía más reducidos.

De más de 1,1 millones de aportantes de todas las edades al ROP, solo un 4,8% (unas 53.000 personas) también tiene un plan voluntario.

Además, mientras el ROP cuenta con casi 381.000 aportantes menores de 31 años, solo el 1,8% de ese grupo también tiene un ahorro voluntario.

Los que están más prontos a pensionarse (personas de 45 a 59 años) son los que más ahorran voluntariamente, probablemente porque se topan más de cerca con la realidad de cuánto reducirá su ingreso.

¿Cómo ahorrar en el RVP? Lo primero es acercarse a una operadora de pensiones y elegir el monto que guardará cada mes.

La recomendación es que una persona ahorre como mínimo el 5% de sus ingresos para su pensión, aunque la cifra ideal es del 10%.

Según estimaciones de BAC Pensiones, un 1% de ahorro durante toda la vida laboral (40 años) equivale a un 7% de aumento en la mensualidad de la pensión

En un escenario de rendimiento conservador, si el fondo voluntario se inicia a los 20 años de edad, con un ahorro de ¢5.000, esa persona podría acumular unos ¢31 millones para el momento de su pensión.

Sin embargo, si inicia a los 35 años -con el mismo monto-, alcanzará unos ¢7,5 millones, explicó Mauricio Rojas, gerente de BCR Pensiones.

Cuanto más postergue el inicio del ahorro, se reducirá el monto que obtendrá al jubilarse o deberá ahorrar más para alcanzar el mismo objetivo.

Otra óptica de ver este tema, es cuánto puede mejorar la pensión si el ahorrante no se limita al monto mínimo de ¢5.000.

Si una persona ahorra desde los 20 años, ¢10.000 al mes, obtendrá ¢34,9 millones para su mejorar el estilo de vida durante la jubilación, afirmó Rojas.

  • Sobre el Régimen Voluntario de Pensiones:
  • Hecho para asalariados y trabajadores independientes. Pueden aportar aunque no lo hagan al ROP.
  • En RVP puede ingresar un mayor de 15 años de edad, sin importar si es asalariado o no. Aún así, se recomienda un trabajo estable que le permita ahorrar de forma consecutiva.
  • Si la persona queda sin trabajo, puede reducir el aporte o suspenderlo hasta por un periodo de 24 meses.
  • Además, puede hacer aportes extraordinarios.
  • El RVP consta del fondo A –cuyos afiliados establecieron contratos antes de la entrada en vigencia de la LPT– y del fondo B –para quienes se unieron luego de esa normativa–.
  • Si adquiere un plan voluntario, puede exonerar de su salario parte del impuesto sobre la renta y cargas sociales.
  • Deberá devolver ese beneficio en caso de hacer un retiro anticipado, opción habilitada para afiliados con menos de 57 años y con una cotización mínima de 66 meses.

También, las operadoras le pagarán al aportante por el dinero acumulado el fondo voluntario. A mayo del 2018, la rentabilidad real histórica fue de 5,5%, por encima de lo que paga el ROP. Este es el rendimiento promedio que pagaron las operadoras durante los últimos doce meses, y aunque es imposible garantizar cuál será su rendimiento futuro, sirve de referencia.

Este régimen ofrece una serie de ventajas. Cualquier persona mayor de 15 años pueda tener uno de estos planes y los afiliados pueden realizar aportes extraordinarios.

También, una persona puede aportar aun cuando no esté afiliada al ROP, puede ahorrar en colones o dólares y -aunque no es el ideal- el ahorro puede ser retirado antes de la alcanzar la pensión.

Adicionalmente, los rendimientos que generan las inversiones de esos fondos están exentas del pago del impuesto sobre la renta, son recursos inembargables (salvo por pensión alimenticia). Es el único producto en el que los aportes que realice, tanto el trabajador como el patrono, son deducibles hasta en un 10% del ingreso sobre el cual se calcula el impuesto sobre la renta y las cargas sociales, afirmó Mauricio Ávila, gerente a.i. de Popular Pensiones.

En segunda instancia, está la opción de ahorrar mediante el mercado financiero. Específicamente mediante inversiones en fondos de inversión de largo plazo, ya que otros productos cuentan con rendimientos mucho menores.

En este caso, los aportes mensuales son mayores. De entrada, deberá hacer una inversión mínima que no baja de $500 y aportar mínimo $50 por mes.

Estos montos podrán aumentar según el dinero que pretenda acumular el inversionista para su pensión.

Scotiabank ofrece el Portafolio Estratégico, que está conformado por cuatro fondos de inversión que a su vez invierten en bonos y acciones en mercados internacionales, como Estados Unidos, Europa, Latinoamérica y Asia.

Este producto está disponible únicamente en dólares.

Los Portafolios Estratégicos son un excelente complemento a las pensiones obligatorias, ya que hacen que se diversifique su dinero por mercados y por moneda, al invertir en mercados más desarrollados que el costarricense y empresas solidas a nivel mundial, afirmó Mariela Alvarado, gerente senior de Depósitos e Inversiones de Scotiabank.

El crecimiento más conservador que obtuvo el producto en el último año fue de 3,65% y el más alto llegó a 9,98%. Al igual que en los fondos de pensiones, estas cifras son fluctuantes y no garantizan las futuras.

Por su parte, Aldesa recomienda los megafondos como complemento a los planes de retiro.

Se trata de fondos de inversiones que invierten en distintos fondos internacionales, y manejan tres distintos según el perfil y apetito de riesgo del inversionista.

Entre mayor sea la proporción de acciones versus instrumentos de renta fija, el inversionista experimenta más variación en los rendimientos; pero tiene un mayor potencial de ganancia en el largo plazo; y viceversa, explicó Pricila Pacheo, gerente de Aldesa Puesto de Bolsa.

El producto más conservador registra una rentabilidad histórica de 2,99%, mientras los otros dos rondan entre 4,36% y 6,68%.

Un joven de 25 años que aporta una cuota mensual de $50 al mes hasta su edad de retiro, logrará formar un patrimonio aproximado de $115.000 lo cual le permitirá hacer retiros mensuales de $1.000 al mes hasta los 80 años (expectativa promedio de vida del hombre).

Lo cierto es que independientemente del producto que elija, ahorrar desde que empieza la vida laboral o poco después, le traerá réditos positivos al momento de jubilarse.