Por: María Fernanda Cisneros.   9 diciembre, 2018
"Además de la reforma fiscal, lo que el Gobierno está planeando es acceder a los mercados internacionales, pero los mercados internacionales se pueden cerrar en cualquier momento", afirmó Gabriel Torres, analista sénior de Moody's. (Foto: Moody's para EF).

La calificadora de riesgo Moody’s le bajó la nota a Costa Rica por considerar que, aún con la aprobación de la reforma fiscal, el país enfrentará serios retos para financiarse al mismo tiempo que su deuda y déficit continuarán creciendo por unos años más.

La noticia llegó el 5 de diciembre y tomó por sorpresa al Gobierno, en específico a las autoridades del equipo económico, el Ministerio de Hacienda y el Banco Central.

Gabriel Torres, analista de Moody’s, conversó con EF sobre los fundamentos de la decisión. A continuación, un extracto de la entrevista:

—¿Por qué redujeron la calificación?

—Los fundamentos de la baja en la calificación son dos grandes áreas.

"Una es que sigue aumentando la deuda y cuando pudimos ver los números de la deuda –y me refiero no solo a deuda/PIB, sino deuda como porcentaje de los ingresos, el pago de intereses como porcentaje de los ingresos totales–, notamos que Costa Rica tiene números que son significativamente superiores en comparación a otros países con una calificación similar (la que tenía de Ba2).

"Si bien entendemos que se aprobó la reforma, obviamente, va a tardar en tener un impacto. La deuda no va a dejar de subir por unos años. El déficit fiscal se va a mantener alto por bastante tiempo.

"Como consecuencia de esto, lo que tenés es una situación en la que ha aumentado la necesidad de financiamiento y el Gobierno ha encontrado dificultades para financiarse. Eso es muy importante para nosotros.

"La inmensa mayoría de países en el mundo no pagan sus deudas en efectivo. Lo que hacen es que tienen una deuda vencida, pagan con una deuda nueva. Cuando hay dudas sobre acceso al mercado o este se vuelve muy caro, el impacto es muy fuerte y muy rápido.

"Entonces, en los últimos meses hemos visto señales de que hay dificultades de acceso al mercado. Una grande fue el tener que llegar a pedir dinero al Banco Central (las letras del tesoro). Una más reciente fue con los contratos de colocación, que fueron menores a lo que originalmente se esperaba y a tasas muy altas, la verdad, y que no son sostenibles.

“Si bien es posible que haya una caída en las tasas de interés durante el año que viene, en algunas tasas de interés y como consecuencia de la reforma, las tasas siguen siendo altas y tenés un contexto internacional difícil”.

—Las autoridades económicas, durante una conferencia de prensa, indicaron que la reducción de la calificación se gestó sin fundamentos. ¿La reforma fiscal no fue lo que ustedes esperaban o la aprobación de la reforma fiscal fue insuficiente para evitar una baja en la calificación?

—La reforma fiscal fue un paso importante. Estamos claros, sin reforma fiscal la calificación se hubiese revisado aún más a la baja, mucho más, porque sin una reforma era posible que los mercados cerraran por completo las puertas a Costa Rica.

"El problema que nosotros vemos, y la razón por la que bajamos la calificación es que aún con la reforma fiscal, es que la deuda sigue creciendo. Aún con la reforma fiscal, las necesidades de financiamiento se van a mantener altas y aun con la reforma fiscal las tasas internacionales son altas.

"Además de la reforma fiscal, lo que el Gobierno está planeando es acceder a los mercados internacionales, pero los mercados internacionales se pueden cerrar en cualquier momento como se ha visto en otros países. Es bueno tener acceso pero estás aumentando el riesgo de dependencia de esos recursos.

"La reforma es un paso importante pero las necesidades de crédito siguen y se van a mantener por un buen rato.

"Por último, lo que nosotros hemos visto en otros países con la reforma fiscal es que tarda un tiempo en implementarse y hay resistencia. Fue suficiente muchas veces para no aprobar la ley y ahora tener que implementar, aumentás impuestos y ciertos grupos van a demandar luego que les den otros beneficios.

“Parte de los efectos de la reforma fiscal, la parte importante, no se van a dar hasta pasados dos o tres años, con la baja en el gasto corriente”.

—Moody’s otorga una perspectiva negativa. Si las finanzas públicas avanzan para bien, ¿el siguiente paso es la perspectiva estable?

—La perspectiva a lo que apunta un poco es mirar hacia futuro estas dificultades de implementación. Casi la cuarta parte de los ingresos que entran al Gobierno son para pagar intereses.

“Esto es tres veces más que el promedio de un país que con la misma calificación que tenían. Entonces, una cosa que vamos a tratar de ver en el periodo del próximo año y medio –que es más o menos lo que cubre una perspectiva negativa– es si el Gobierno logra rebajar el crecimiento de los intereses como porcentaje de los ingresos”.

—Cuando ustedes dicen que la reforma fiscal es de difícil aplicación, ¿a qué se refieren?

—Lo que decimos es que, en general, las reformas fiscales son de difícil aplicación. Una cosa es aprobar una ley y otra es implementarla.

“Una cosa es decir que vamos a cortar gastos por dos puntos del PIB –que es lo que se prevé de acá a cuatro años– y otra muy diferente cuando efectivamente la Asamblea Legislativa que esté en ese momento apruebe el presupuesto con recortes”.

—¿Lo que buscan son resultados?

—Es una cuestión de ver que se aprobaron ciertas cosas y aún implementadas se van a mantener indicadores altos (deuda y déficit), entonces lo que estamos diciendo ahora es que vamos a ver qué sucede.

"Tal vez si a la economía le va mejor de lo esperado y el déficit cae más rápido de lo esperado, entonces apuntaría a tener una perspectiva estable.

“Si, por el contrario, la situación se ve más complicada, se retrasa la implementación de alguna medida, la economía no levanta y el déficit fiscal no baja...”.

—Moody’s estimó un crecimiento por debajo del 3% para los próximos años. ¿Por qué?

—Cuando los países implementan políticas de consolidación fiscal lo que más se afecta es la economía. Hay pocos países que hacen esto y la economía no crece menos de lo que crecía antes.

—¿Cuándo un inversionista ve la nueva nota de Costa Rica (B1), ¿qué alertas recibe?

—El riesgo de inversión en Costa Rica está. El B1 es parte del grado especulativo, donde está desde hace muchos años. Un riesgo un poco más elevado del que tenía hasta ahora, no hay un grado específico para decir exactamente cuánto más.

“Hay países de la región que tienen una calificación similar; está Honduras, que tiene también B1, y tiene acceso a los mercados y paga una tasa mucho menor que la que viene pagando recientemente Costa Rica”.