Por: AFP .   23 agosto

El presidente de la Reserva Federal de Estados Unidos, Jerome Powell, prometió este viernes 23 de agosto actuar para mantener el crecimiento de la economía, pero advirtió que no tiene un manual frente a la incertidumbre por las tensiones comerciales e inmediatamente fue criticado por Donald Trump.

En un discurso en la convención anual de bancos centrales en Jackson Hole, Powell se mantuvo optimista sobre el futuro de la economía estadounidense, pese a que señaló que hay "riesgos significativos" por el deterioro de crecimiento global.

Mientras recrudece la pugna comercial entre Estados Unidos y China, con el anuncio este viernes de medidas de represalia de Pekín, Powell advirtió que la Fed no tiene un manual para responder a la incertidumbre que provocan estas tensiones.

Powell señaló además que "la inflación baja parece ser el problema de esta era; no la inflación alta".

"Estamos observando con atención los desarrollos a medida que evaluamos sus implicaciones para el pronóstico para Estados Unidos y para el camino que va a tomar la política monetaria", dijo Powell.

Trump no esperó para responderle a Powell y dijo: "como siempre, la Fed no hizo NADA".

En una serie de tuits, Trump dijo preguntarse quien es el "peor enemigo" de Estados Unidos, si el jefe del emisor o el presidente de China Xi Jinping.

Jerome Powell, presidente de la FED, subrayó que serán drásticos en su plan de ser “paciente” ante cualquier aumento adicional. Foto: AP.
Jerome Powell, presidente de la FED, subrayó que serán drásticos en su plan de ser “paciente” ante cualquier aumento adicional. Foto: AP.

en las perspectivas de crecimiento, pero el discurso de Powell dejó claro que la entidad tiene herramientas limitadas para responder.

Powell intenta por un lado defender la independencia de la Fed de la interferencia política, hacer lo correcto con municiones muy limitadas y, a la vez, manejar las divisiones internas dentro de la entidad sobre cuál es el nivel apropiado de las tasas de intereses.

En un momento en que varios indicios apuntan a la posibilidad de una recesión en ciernes, cualquier paso en falso podría perjudicar a los mercados que cada vez confían más - e incluso claman - por más recortes de las tasas, en un momento en que el Trump critica asiduamente a la Fed.

Aunque Trump fue quien nombró a Powell, lo espolea a diario criticando que el año pasado subiera las tasas de interés demasiado rápido y está pidiendo que la Fed las recorte drásticamente para ayudar a la economía y debilitar al dólar.

El jueves Trump se quejó en Twitter de que las tasas en Europa estaban demasiado bajas y que esto colocaba a Estados Unidos en desventaja y este viernes respondió al discurso de Powell con una nueva diatriba.

Retaliaciones comerciales

"Las tres semanas desde nuestra última reunión del Comité de Política Comercial de julio han estado llenas de eventos, empezando con el anuncio de nuevos aranceles para las importaciones desde China", dijo Powell.

Trump reanudó la embestida comercial apuntando contra importaciones chinas por $300.000 millones, adicionalmente a los productos vendidos por China por unos $250.000 millones que ya son objeto de aranceles punitivos.

China anunció este viernes un plan de retaliación frente a la barrera arancelaria de Estados Unidos, lo que hace que una solución sea aún más improbable, sobre todo porque Trump anunció que responderá en cuestion de horas.

"Se les ordena a partir de ahora a nuestras grandes empresas estadounidenses que empiecen a buscar inmediatamente alternativas a China", dijo.

La guerra comercial declarada por Trump contra China ha atizado los miedos de un enfriamiento de la economía, especialmente en un momento de incertidumbre por el impacto del Brexit en Europa, con un frenazo de la economía en China y en Alemania.

El Fondo Monetario Internacional ha recortado sus previsiones para el crecimiento global y las últimas minutas de la Fed revelaron que los directivos del emisor temen que esta sostenida incertidumbre podría tener consecuencias negativas para la economía estadounidense.

Esta incertidumbre sacudió los mercados y llevó a los rendimientos del bono del Tesoro a 10 años por debajo de las tasas de la deuda a corto plazo. Esta inversión de las curvas, que volvió a repetirse en jueves es considerada por los expertos como un prolegómeno de recesión.

“Estamos examinando las herramientas de política monetaria utilizadas tanto en tiempos de calma, como en los de crisis, y nos preguntamos si debiéramos expandir nuestro juego de herramientas”, concluyó Powell.