Por: Paula Umaña.   14 enero
La incertidumbre que generó la pandemia de COVID-19 en el país generó cambios en el uso de los instrumentos de ahorro. Foto: Mayela López
La incertidumbre que generó la pandemia de COVID-19 en el país generó cambios en el uso de los instrumentos de ahorro. Foto: Mayela López

La COVID-19 cruzó las fronteras hacia Costa Rica en marzo del 2020. A partir de ese mes, los registros de los saldos de los depósitos a plazo en colones mantenidos en el sistema financiero disminuyeron en comparación con años anteriores.

Incluso, se rompió la tendencia al crecimiento de los últimos diez años, pese a que los primeros dos meses del 2020 continuaron esa senda. Fue a partir del tercer mes que los saldos totales en millones de colones iniciaron a disminuir en la comparación interanual a partir de los datos publicados por el Banco Central de Costa Rica (BCCR).

Por ejemplo, en marzo del 2019 el saldo total superó los ¢8 billones; mientras que el mismo mes del 2020 la cifra se redujo a ¢7,9 billones. Para diciembre, según los datos preliminares del BCCR, la diferencia entre ambos años fue aún mayor que en marzo: pasó de ¢8,1 billones a ¢7,5 billones.

Franklin Wang, gerente comercial de Banco Cathay, aseguró que el comportamiento de los ahorrantes se ha ido transformado por el mismo entorno provocado por la pandemia. En el caso de dicha entidad, los instrumentos más utilizados fueron las cuentas de ahorro y los certificados de inversión.

Wang llamó la atención acerca del segmento que decidió manejar sus ahorros en casa. “El comportamiento de los ahorrantes y sus cambios se fueron dando ante la incertidumbre provocada por la pandemia; han optado por tener sus ahorros a la vista o inversiones de corto plazo para los imprevistos y necesidades”, comentó.

La mayor caída en los saldos de las cuentas a plazo en colones se dio el mes de junio, cuando alcanzaron un -6,86% en comparación con el mismo mes del 2019. Los siguientes meses continuaron su disminución pero en porcentajes menores, hasta llegar a diciembre, donde otra vez estas cuentas sufrieron un golpe del -6,63%.

Sobre los depósitos a plazo en moneda extranjera, vieron una disminución del saldo total en comparación con el 2019 desde enero hasta setiembre. A diferencia de ese periodo, en los últimos tres meses del 2020, estos saldos superaron a los registrados en los mismos meses del 2019.

Según comentó Mariana Herrera, jefa de mercadeo de CoopeAnde, en el 2020 gran parte de los inversionistas tomó la decisión de invertir en el corto plazo, ante la incertidumbre causada por los efectos de la COVID-19 en la salud pública y en la economía, así como por el aumento del déficit fiscal del país y las constantes variaciones en el tipo de cambio.

Pese a esto, señaló Herrera, los clientes de la cooperativa cuidaron más sus ahorros y siguieron invirtiendo en sus cuentas durante el año; ya que si bien mantenían capital, no les era factible realizar otro tipo de inversiones o negocios.

Ahorros a la vista

Los indicadores del Central también muestran que los depósitos de ahorro del 2020 en el sistema financiero, y en moneda nacional, superan en todos los meses a los saldos del 2019, pese a la afectación de la pandemia en el país. El mismo patrón lo cumplen los saldos de los depósitos en cuenta corriente.

Para el primer caso, los primeros tres meses del año iniciaron con crecimientos conservadores, entre el 8% y 9%. Para abril, pocas semanas después de que la COVID-19 ya afectara al país, el crecimiento de los saldos en las cuentas de ahorro casi se duplicó en comparación con los resultados de enero, febrero y marzo.

Desde entonces, la variaciación de los saldos respecto a los meses del 2019 continúo siendo positiva. En octubre, dicho tipo de ahorro alcanzó una variación del 33,48% respecto a octubre del 2019, la mayor variación en todo el año.

Por su parte, las cuentas corrientes siguieron una tendencia similar a la de ahorros, pero con variaciones mayores. Incluso, en el mes de junio la variación interanual de los saldos fue de 88,01%. Entre los meses de mayo y agosto las variaciones respecto al 2019 se mantuvieron por encima del 80%, hasta disminuir 37,40% en el mes de diciembre.

En diciembre del 2020, en depósitos de ahorro, se registró un saldo preliminar de ¢3,7 billones, en comparación con los ¢2,8 billones en diciembre del 2019. El crecimiento respecto al 2019 se mantiene en todos los meses del 2020.

El movimiento en el saldo de las cuentas corrientes en el sistema financiero fue notorio. El mes que registró el monto más alto fue setiembre con ¢4,2 billones, cifra que representó un aumento del 73% con respecto al mismo mes del 2019; aunque no fue el mes con mayor variación.

Este comportamiento creciente coincide con los instrumentos de ahorro más utilizados en Financiera Desyfin durante el 2020, según comentó su gerente general, Silvio Lacayo, quien explicó que a raíz de la incertidumbre las personas se inclinaron por opciones que les permitiera mantener el dinero “a la vista”, sobre todo en el sector empresarial.

“En general, no solo en Desyfin, se vio un crecimiento de los ahorros en saldos vista, sobre todo cuentas corrientes e inversiones; en el caso de nosotros las inversiones a la vista en el 2020 crecieron un 16% respecto al 2019. Se vencía lo que tenían invertido a seis meses, 12 meses, y lo que la gente hizo fue mover esa plata a cuenta corriente″, comentó Lacayo.

En Grupo Mutual, Banco Popular, Prival y Scotiabank la tendencia fue similar: los clientes prefirieron mantener inversiones a corto plazo y fueron más cautos en el uso del dinero, pues quienes no vieron afectados sus ingresos prefirieron aumentar sus ahorros ante la incertidumbre económica y posponer gastos o inversiones a gran escala.

“También observamos, en otro segmento de clientes, la necesidad de usar sus ahorros al perder sus trabajos o ver reducidas sus jornadas laborales. Otra pequeña parte de ahorrantes aprovechó la volatilidad del mercado internacional para invertir en nuestros fondos de inversión internacionales”, comentó Mariela Alvarado, directora de depósitos e inversiones de Scotiabank.

En el Banco Popular, los números reflejan la situación vivida por las entidades en el 2020. De noviembre 2019 al del 2020 se incrementaron las cuentas corrientes y cuentas a la vista de un 17% a un 39%, mientras que el aumento del ahorro a plazo bajó de un 65% a un 48%.

Por su parte, el jefe de asesores financieros de Grupo Mutual, José Pablo Enamorado, explicó que en el caso de la entidad, el ahorro a la vista, en colones, fue el instrumento de mayor crecimiento. No obstante, el ahorro en dólares también tuvo un crecimiento importante y con mayor notoriedad en el segundo semestre del año, impulsado por las variaciones al alza en el tipo de cambio.

En cuanto al uso de moneda nacional y extranjera para el ahorro, el balance es distinto entre entidades. En Mucap, por ejemplo, hubo mayor dinamismo en los productos en moneda extranjera al crecer un 27,3%, mientras que en colones aumentaron un 21,1%. En Grupo Mutual, predominaron los ahorros en colones sobre las divisas en dólares.

Al cierre del 2020, el tipo de cambio continúa con su senda al alza y el promedio en el Monex fue de ¢615.43, es decir, ¢42,3 más alto que el precio con el que inició el año anterior. Además, fue la mayor cifra con la que ha cerró desde el mes de enero.