Por: Harvard Business Review.   1 enero
Desarrolle cualidades que complementen sus deficiencias

Todos tenemos cualidades que de forma simultánea funcionan en nuestro favor y en nuestra contra. Por ejemplo, tal vez ponga mucha atención a los detalles, pero esto de alguna manera hace que pase demasiado tiempo revisando el trabajo de los demás. O quizás haga preguntas muy importantes, pero tan incisivas que intimiden a la gente. En estos casos, la solución no es minimizar esa cualidad o no usarla. (Si lo hace, quizás pierda sus beneficios). En vez de eso, desarrolle una habilidad complementaria que compense la desventaja de esta cualidad. Por ejemplo, si tiende a hacer preguntas incisivas, puede equilibrar eso siendo más amable, quizás al considerar las ideas de su interlocutor antes de hacer sus preguntas. O también podrías agradecerle a esa persona que haya puesto a su consideración el tema, o añadir algunas palabras de apoyo. Por otra parte, si es tan amigable y solidario que no plantea los suficientes desafíos a las ideas de la gente, trate de hacer preguntas más difíciles, sin perder la afabilidad natural.

Adaptado de “Why Leaders Need to Cultivate Complementary Strengths”, de Peter Bregman.

Desarrolle cualidades que complementen sus deficiencias. (Foto: Shutterstock para EF).
Desarrolle cualidades que complementen sus deficiencias. (Foto: Shutterstock para EF).
Organice bien su tiempo cuando haga presentaciones para la plana mayor

Cuando se le pide que comparta sus ideas con los directores, tiene que estar preparado para demostrar su valor. Es probable que el director general escuche muchas ideas brillantes, así que si quiere que las suyas sobresalgan, estas deben solucionar algún problema de la empresa. Invierta la primera cuarta parte de su presentación en plantear el problema. Hable sobre los puntos difíciles y exprese la necesidad de resolverlos pronto. Durante la siguiente cuarta parte, plantea su idea en sí. Explica cómo se financiará su propuesta y cómo espera que se desarrolle y afecte a otras partes de la empresa. Pero no se detenga en los detalles. De hecho, debe reservar la última mitad del tiempo para las preguntas. Aunque eso parece algo excesivo, quizá sea la parte más valiosa de su presentación. Las preguntas a quemarropa y contundentes son una señal de que a los ejecutivos les interesa su idea y de que están analizando sus diferentes ángulos. Cuantas más preguntas hagan, mejor es la presentación.

Adaptado de “How to Blow a Presentation to the C-Suite”, de Sabina Nawaz.

Encuentre las formas de ser productivo en una oficina abierta

Una oficina abierta puede ser una pesadilla en cuanto al ruido se refiere, en especial cuando está trabajando en algo que requiere toda su atención. A fin de obtener la concentración que necesita, hable con su equipo para sincronizar las expectativas acerca de cómo se puede trabajar de manera óptima. Elabore algunas reglas básicas. Por ejemplo, tal vez todos estén de acuerdo en que cuando un compañero esté hablando por teléfono, todos los demás deben hablar en voz baja. También sería sensato invertir en audífonos que eliminen ruidos del exterior. Estos no solo suprimen el ruido indeseado, sino que también sirven como una indicación visual de que no quiere que le molesten. Otra táctica es buscar un espacio privado y tranquilo –como una sala de conferencias que no se use mucho– que permita escribir y pensar cuando en verdad no quiere que nadie interrumpa. Finalmente, si el ruido sigue siendo un problema, pídale a su gerente que le pase a otro lugar. No se queje de que sus compañeros son muy hablantines; asuma una actitud positiva y dígale a su jefe que será más productivo en otro espacio.

Adaptado de “Staying Focused in a Noisy Open Office”, de Rebecca Knight.

Para que sus empleados se unan al cambio, dígales en qué los beneficiará

El cambio puede generar incertidumbre, inestabilidad y tensión en su equipo. Para que la gente se una al cambio, y para tranquilizarla durante la transición, es útil expresar con claridad el sentido o el propósito que hay detrás de él. Comience por hacer una descripción que explique el panorama: por qué es importante el cambio y la forma en qué afectará de manera positiva a la empresa en el largo plazo. Sea consistente con esta descripción; todos tus mensajes deben hacer referencia a ella reiterando las ventajas del cambio y presentando una idea convincente para el futuro. Algunas veces no tendrá todas las respuestas sobre la situación, así que sea honesto sobre lo que sabe y franco acerca de lo que no sabe. Dígale a los empleados que tiene la intención de hablar abiertamente y con transparencia, y que les dará más información en cuanto la tenga. Además, no olvide comentarles la manera en que el cambio los beneficiará a ellos. Si los miembros del equipo entienden lo que esto significa para ellos en lo personal, es más probable que lo respalden.

Adaptado de “Don’t Just Tell Employees Organizational Changes Are Coming - Explain Why”, de Morgan Galbraith.

Cuando inicie una empresa, elija bien el trabajo que acepta

Cuando está iniciando una empresa, es evidente que desea encontrar proyectos lucrativos. Lo menos evidente es que, en cierto momento, aceptar todas las oportunidades –incluso las más rentables– en realidad puede frenar el éxito en el futuro. ¿Por qué? Si acepta demasiado, se dispersará y tal vez dé más prioridad al dinero que a otros factores importantes, como el aprendizaje. Al iniciar su empresa, lo que debe buscar es un proyecto que ponga a prueba y amplíe los límites de sus habilidades. Pero después de un tiempo, las cosas que eran novedosas dejan de parecer tan interesantes, y ahí es cuando nos vemos tentados a aceptar algo solo por dinero. Mejor pregúntese: “¿En verdad deseo trabajar en este proyecto? Sin considerar el dinero, ¿me ayudará a alcanzar mis metas?”. Algunas veces, se vale decirle no al dinero con tal de conservar nuestra felicidad.

Adaptado de “When to Turn Down a Lucrative Opportunity”, de Dorie Clark.