Por: Harvard Business Review.   12 enero
¿Es buena idea discrepar en una entrevista de trabajo?

Cuando expresa su opinión sincera durante una entrevista,se presentas tal cual es, no como la persona que cree que su empleador quiere que sea.

Sin embargo, estar en desacuerdo con su entrevistador no siempre es fácil por el desequilibrio de poder. Sortee los posibles inconvenientes haciendo algunas cosas antes y durante la entrevista. Primero, investigue a la empresa. ¿En su cultura corporativa la gente es receptiva a las nuevas ideas? ¿La organización y sus fundadores son conocidos por ser incluyentes y abiertos de mente, o son más tradicionales y de evolución lenta?

Durante la reunión, si el entrevistador hace una pregunta que le toma por sorpresa, resista la necesidad de responder de inmediato. Tómese su tiempo para formular una respuesta razonada. Además, pida permiso para brindar un punto de vista distinto. Diga algo como: “Yo opino algo diferente. ¿Puedo compartir mi perspectiva?”. Por supuesto, siga sus instintos. Si piensa que mostrarse en desacuerdo causará un problema, no digas nada. Si el entrevistador le hizo sentir incómodo —si sentió que le desestimaron o que no le escucharon— confía en su intuición.

Cuando no es aceptable expresar opiniones diferentes en una entrevista, es probable que no se fomente una vez que sea parte de la empresa.

Este consejo fue adaptado de “How to Tactfully Disagree in a Job Interview”, de Caroline Stokes.

Mujer en entrevista laboral
Mujer en entrevista laboral
Padres trabajadores: organicen un horario basado en sus valores

Los padres que trabajan a menudo se encuentran en situaciones en las que deben elegir entre varias opciones. Una forma de manejar estas tensiones es crear un horario basado en sus valores.

Comience haciendo una lista de sus propias prioridades y luego hable con su familia sobre las cosas que más les interesan. Por ejemplo, tal vez a su hijo no le importe que se vayas a la oficina antes de que se despierte, pero quizá lo más importante del mundo para él es que pueda salir a tiempo para ver su obra de teatro en la escuela. Luego, observa su lista y pregúntese: “En 50 años, ¿qué me importará? ¿Qué no?”. Definir por qué estos temas son importantes para usted a menudo fortalece su determinación para completarlos. Integre sus prioridades a su horario marcándolas como eventos regulares en su calendario. El paso final es hablar con la gente que se verá afectada por su nuevo horario.

Discuta cómo podrá hacer que todo funcione… y por qué es tan importante. Crear un horario basado en sus valores puede ayudar a sentirse satisfecho con la forma en que utiliza el tiempo, en vez de sentirse culpable por no priorizar a la gente ni las actividades que más le importan.

Este consejo fue adaptado de “Working Parents: Does Your Schedule Reflect Your Values?”, de Elizabeth Grace Saunders.

No solo tenga una lista de pendientes… gestiónela por medio de bloques de tiempo

Lo único peor que tener una larga lista de pendientes es no saber cómo terminará todo. Una estrategia de gestión de tiempo puede ayudar: es una manera de distribuir su lista de pendientes en bloques de tiempo en su calendario, a fin de que defina lo que tiene que hacer y cuándo debe hacerlo.

Comience analizando su lista para detectar cada una de las fechas de entrega. Por ejemplo, si un video promocional debe publicarse el martes, y el equipo de producción necesita 72 horas para incorporar sus correcciones, entonces haga una pausa en tu calendario por lo menos 72 horas antes del martes. Repita la operación para cada punto en su lista de pendientes.

Si trabaja en un equipo en el que los miembros pueden ver los calendarios de todos, gestionar por medio de bloques de tiempo tiene el beneficio agregado de mostrarle a la gente que el trabajo se hará a tiempo. Sin embargo, la ventaja más grande de este método de gestión de tiempo quizá es que da una sensación de control sobre su calendario, y esto puede hacerle más feliz en el trabajo.

Este consejo fue adaptado de “How Timeboxing Works and Why It Will Make You More Productive”, de Marc Zao-Sanders.

Elimine para siempre su hábito de controlar en exceso

¿Le preocupa que tal vez está controlando su trabajo en exceso? Si es el caso, tome estas medidas:

1. Deje de ir a ver qué hacen los demás todo el tiempo: Mejor, haga que sus empleados vayan a usted. Organice reuniones regulares para hablar sobre el progreso de los proyectos actuales. De este modo, los empleados saben cuándo espera un informe de sus avances y pueden planear sus días debidamente.

2. Confíe en los expertos de su equipo: ¿Se ha fijado que siempre le está diciendo a su diseñadora qué colores debería usar para proyectos específicos? ¿Le ha dicho a un redactor creativo que estás ignorando su corrección de gramática porque cree que suena mejor de otra manera? Si es así, no les está dando autonomía a los miembros de su equipo para que usen su experiencia. Utilice su conocimiento general para poner a la gente correcta en los lugares correctos. Luego comunique lo que necesita, ofrézcales el apoyo y los recursos necesarios, y confíe en que podrán llevar a cabo la tarea.

3. Delegue más, aunque se sienta incómodo: Una investigación de Gallup demostró que delegar más en su equipo producirá mejores resultados. Los líderes empresariales que tienen talento para delegar —y lo ponen en práctica— pueden generar un mayor crecimiento y éxito para el negocio que quienes se obsesionan con los detalles.

Este consejo fue adaptado de “3 Ways to Kick Your Micromanaging Habit for Good”, de Serenity Gibbons.

Cinco mecanismos para dejar de pensar en el trabajo a las tres de la madrugada

Para no pensar en el trabajo a altas horas de la madrugada, intente seguir estas estrategias:

1. Haga una lista de pendientes: Las investigaciones demuestran que hacer una lista de pendientes para el día siguiente antes de irnos a acostar sirve para quedarse dormido más rápido y despertar menos veces durante la noche. El acto de escribir tareas incompletas disminuye la agitación cognitiva, la posibilidad de darle muchas vueltas al asunto y la preocupación.

2. Lleve un diario: Se ha demostrado que escribir sus pensamientos y sentimientos sirve para procesar las emociones y reducir el estrés y la ansiedad.

3. Ejerza la autocompasión: Practicar la autocompasión y reconocer que todos somos imperfectos permite romper el ciclo de pensamientos negativos y autocríticas, en el que cae cuando piensa demasiado las cosas.

4. Practique una actividad física: Las investigaciones demuestran que una sola sesión de ejercicio de intensidad moderada puede disminuir el exceso de reflexión que nos mantiene despiertos en la noche. También hay pruebas contundentes de que, por poco que sea, 30 minutos de ejercicio aeróbico pueden ayudarnos a quedar dormidos más rápido y mejorar la calidad del sueño.

5. Medite: Hay numerosas investigaciones sobre los efectos positivos de la meditación con respecto a la ansiedad y el estrés. Más investigaciones han revelado que incluso pequeñas cantidades de meditación consciente (diez minutos antes y después de trabajar durante dos semanas laborales) sirven para calmar las mentes intranquilas, y mejorar la calidad y la duración del sueño.

Este consejo fue adaptado de “How to Stop Thinking About Work at 3 a.m.”, de Rebecca Zucker.