Por: Harvard Business Review.   9 febrero
Libérese de las dudas después de las festividades

Muchos comenzamos el nuevo año reflexionando sobre el pasado y sintiéndonos mal por lo que no hemos logrado. En vez de enfocarse en el año anterior, concéntrese en el futuro. Considere lo que quiere lograr como un nuevo desafío. Establezca metas específicas y desarrolle un plan realista para llegar a esa meta.

Es natural compararse con los demás, así que use ese instinto a su favor. Identifique a un rival cercano —alguien cuyo desempeño sea similar al tuyo pero quizá ligeramente mejor en un área que quiera mejorar—, por ejemplo, y averigüe qué podría hacer para llegar a su nivel. O compare su yo actual con el del pasado y use esa conciencia de su propia trayectoria para animarte a alcanzar nuevas metas.

Nadie quiere comenzar el nuevo año estancado en el pasado pero, con algunos pequeños cambios de perspectiva, puedes comenzar a toda marcha.

Este consejo se adaptó de “The Post-Holiday Funk Is Real”, de Art Markman.

Consejos para el 2020. Metas para el 2020
Consejos para el 2020. Metas para el 2020
Darle retroalimentación a un empleado demasiado parlanchín

Solo se necesita a un empleado muy sociable para distraer a toda la oficina y, como gerente, depende de usted asegurarse de que todos puedan terminar su trabajo.

Si necesita controlar a un miembro parlanchín del equipo, primero, reconozca que es una situación incómoda. Podría decirle: “Esto me parece incómodo, pero quería hablarte de algo en lo que he estado pensando y que quizá no ha considerado”. Sea específico y neutral cuando describa la conducta de la persona. “Está siendo demasiado amigable en el trabajo” es una interpretación de comportamiento.

En cambio, pruebe algo más neutral como: “Me doy cuenta de que los lunes viene a mi oficina a contarme cómo le fue el fin de semana, sin preguntarme si tengo algunos minutos para charlar. Generalmente, en ese momento trato de ponerme al día con los correos que requieren respuestas rápidas. ¿Podría preguntarme primero si tengo algunos minutos libres?”. Además, asegúrese de expresar un propósito positivo. Podrías decir algo como: “Para que estemos claros, estoy seguro de que no quiere molestarme, y de que es amigable e inclusivo. ¿Estoy en lo correcto?”. Aunque esas conversaciones pueden ser difíciles, recuerda que su intención principal es crear una cultura de retroalimentación alentadora que beneficie a todos tus empleados.

Este consejo se adaptó de “Managing the Social Butterfly in Your Office”, de Deborah Grayson Riegel.

Cómo hacer que le presenten a un contacto por correo electrónico

Pedir que un contacto le presente a otro por correo electrónico puede ser una gran petición. Las personas ocupadas quizá reciben varias solicitudes similares todas las semanas, así que es importante que haga todo lo que pueda para facilitar esa tarea.

Una opción es proporcionar un correo electrónico que puedan reenviar al contacto final. Asegúrese de incluir un resumen relevante —y breve— de su experiencia. Demuestre que ha investigado al tercero en cuestión de manera exhaustiva, incluyendo algunas frases específicas acerca de cómo cree que podría ayudar el contacto.

Evite usar motivos ambiguos como: “Quiero expandir mi red”. Cuando se haga la conexión, facilite la comunicación entre esa persona y usted. Ofrezca varias opciones de horarios de reunión y envíe una invitación de calendario con la información de contacto. Lo más importante es agradecerle a su contacto actual por la presentación y hacerle saber si todo salió bien. Es más probable que le presenten con otro contacto si saben que lo agradece y ven que condujo a nuevas oportunidades.

Este consejo se adaptó de “How to Ask for an Email Introduction”, de Ruchika Tulshyan.