Por: Alan Saborío.   24 noviembre

En el desafío constante de las organizaciones, para lograr ambientes más positivos, intervienen múltiples factores. Esos elementos, que conforman lo que tradicionalmente se ha denominado “clima laboral”, mutan constantemente y hay que entenderlos para hacer las inversiones correctas que muevan los indicadores de compromiso y productividad.

En un análisis histórico que realizó Deloitte sobre los resultados de “clima laboral en Costa Rica”, se descubren diferencias radicales al comparar cómo se perciben y valoran los elementos en un período de cinco años.

Uno de los hallazgos más interesantes se centra en el factor “reconocimiento”, que muestra una conformación más compleja y desafiante, pero a la vez, revela un impacto cada vez más elevado en el clima organizacional y, por tanto, la productividad e innovación.

El “reconocimiento” no solo mostró puntajes más bajos en las diferentes aplicaciones interanuales, sino que reveló que gradualmente se ha modificado la forma en que los colaboradores lo interpretan y lo esperan recibir.

Unos años atrás, el “reconocimiento” estaba muy asociado al dinero, pero también al “agradecimiento” que se traducía en un felicitación verbal, escrita, idealmente pública. Los canales digitales, las redes sociales, empezaron a posicionarse como excelentes medios para “reconocer”. La solución a un problema, el éxito en un proyecto complejo, eran “agradecidas” y “remuneradas” por las empresas y con esto el colaborador incrementaba su satisfacción.

Pero al analizar los resultados de los últimos años, de forma generalizada, el “reconocimiento” fue mutando: ¿Qué define hoy el “reconocimiento” y qué hacen las empresas líderes para gestionarlo?

Uno de los aspectos más interesantes es que todos los trabajadores –y no solo las nuevas generaciones– buscan tener una mayor “visibilidad organizacional”. Pero esa exposición se centra en tener “retos”, “participar en más proyectos” y “asignaciones más desafiantes”.

Otro de los aspectos es dar la oportunidad de aprender, de acceder a programas de enseñanza más complejos y especializados. Los colaboradores indican que entregar una idea que funciona o resolver un tema difícil, debe habilitar la oportunidad de tener más conocimientos para seguir aportando e innovando.

Tener la oportunidad de brindar ideas que se reciban y sean analizadas e idealmente implementadas, el espacio para innovar, es otro gran elemento de “reconocimiento”.