Por: Roy Campos Retana.   21 enero

Según LinkedIn Talent Solutions más de la mitad de las empresas a nivel internacional tiene dificultades para retener a los mejores empleados. La principal razón sigue siendo tener un mal jefe. De hecho, los peores defectos que puede tener un jefe pueden ser estos: micro management, una actitud excesivamente crítica, desorganización, creerse un sabelotodo y la impaciencia. El reporte titulado “Las mejores estrategias de retención” sugiere cuatro pasos para evitar la fuga de talentos.

Primero, dedicar tiempo a la formación y a la orientación del personal. Incluso cuando parezca que se contrata a un superprofesional, es importante invertir recursos en su capacitación. Propone diseñar un plan de desarrollo profesional para cada colaborador y recurrir a un sistema de mentores. Cuando las empresas cuentan con un programa de formación estructurado, existe más de un 90% de probabilidad de retener a los empleados durante el primer año.

En segundo lugar, fomentar la comunicación en ambas vías: de los jefes hacia sus colaboradores y, a su vez, que los jefes tengan la apertura con los colaboradores para dejarles expresar sus opiniones. Para ello, puede ser útil motivarles a la acción, reconocer los puntos fuertes de cada ejecutivo y facilitar la conciliación entre la familia y el trabajo. Cerca de la mitad de los colaboradores desea recibir evaluaciones al menos una vez al mes.

Roy Campos, columnista de EF
Roy Campos, columnista de EF

El tercer paso es ofrecer entornos de trabajo flexibles. Cada ejecutivo trabaja de una manera diferente y se ha hecho patente que evitar traslados y distracciones en la oficina puede optimizar el horario laboral. Antes de implementar un sistema así, se sugiere hacer primero una prueba, luego hablar con los superiores y posteriormente definir algunas pautas de organización, tales como enviar una lista de actividades la mañana del día de home office. Casi todos los colaboradores consideran que la flexibilidad laboral les motiva a ser más productivos.

Finalmente, adoptar un papel más productivo en la comunidad permite a los colaboradores estar más satisfechos, porque sienten que están participando en algo trascendente. El apoyo al voluntariado y a las causas benéficas incrementa el orgullo de pertenecer a la organización. Puede ser de utilidad promover la variedad de iniciativas sociales, apoyar los intereses de los colaboradores y difundir los resultados de estos programas. Según el informe, más de tres cuartas partes de los candidatos prefiere trabajar en una empresa que apueste por la responsabilidad social.