Una nueva generación de electores de origen latino nacidos en Estados Unidos fue un factor determinante en los recientes resultados de las elecciones de medio mandato, donde el Partido Republicano y el expresidente Donald Trump sufrieron un importante revés electoral.
Conocidos coloquialmente por sus familias como los no sabo —debido a las dificultades que enfrentan con algunas conjugaciones gramaticales en español—, estos jóvenes canalizaron el descontento de sus comunidades frente a las políticas migratorias impulsadas por los sectores más conservadores.

Durante este año, grupos de estudiantes de secundaria y universitarios se ausentaron de sus centros educativos para protestar contra las masivas redadas migratorias del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés).
Con la llegada de los comicios, quienes estaban habilitados para emitir el sufragio acudieron a las urnas con la consigna de representar la voz de sus padres inmigrantes.
Este sector forma parte de un amplio electorado que hace dos años confió en las promesas económicas de Trump, pero que en esta ocasión optó por dar la espalda a los candidatos republicanos.
De acuerdo con cifras oficiales, cerca de 44,9 millones de personas hablan español en sus hogares en Estados Unidos, lo que representa un 13,9% de la población mayor de cinco años y consolida a este idioma como el segundo más hablado en el país.
“Yo soy un no sabo. Sé español lo suficiente como para hablar con mi mamá con regularidad. Pero los no sabo sí saben”, expresó Víctor Bucio, un estadounidense de 34 años e hijo de padres mexicanos residente en Texas.
Bucio agregó que la participación masiva refleja un cambio social importante, aunque lamentó que tuvieran que ocurrir eventos que afectaran personalmente a los latinos, como las redadas del ICE, para incentivar la movilización política.
Janet Murguía, presidenta de UnidosUS, un grupo de defensa de los derechos civiles, proyectó que la participación latina en este proceso será la mayor en la historia de unas elecciones de medio mandato en el país norteamericano, impulsada por el rechazo a las tácticas de deportación.
Cambio de poder en Texas y California
El impacto del voto joven latino fue especialmente visible en Texas, donde apoyaron la elección de la demócrata Gina Hinojosa como gobernadora.
Hinojosa, criada en un hogar mexicano, logró acabar con tres décadas de dominio republicano continuo en ese estado.
“Muchas latinas en Texas crecieron escuchando esas mismas palabras de sus madres, de sus abuelas (...). Esta victoria les pertenece a ustedes y a ellas—, afirmó Hinojosa, al recordar la frase “no te dejes” que le inculcó su abuela.

En la misma línea, el electorado hispano celebró la victoria de Xavier Becerra, político de raíces mexicanas, quien fue elegido como gobernador de California.
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, resaltó el triunfo de ambos líderes políticos y aseguró que es un gusto que los mexicoestadounidenses obtengan este nivel de reconocimiento.
El fenómeno electoral también alcanzó el Poder Legislativo. El cantante de música tex-mex Bobby Pulido, quien compitió como candidato demócrata, logró arrebatar un escaño republicano para convertirse en representante del distrito 15 de Texas, un estado donde la población latina alcanza el 40%.
Pulido agradeció el récord de participación y destacó la activación de una generación que antes no participaba en la política.
Tendencias demográficas en las urnas
Los datos estadísticos confirman la inclinación de este grupo demográfico hacia el Partido Demócrata.
Según estimaciones del centro de investigación CIRCLE de la Universidad Tufts, un 70% de los jóvenes latinos de entre 18 y 29 años votó por candidatos demócratas para la Cámara de Representantes.
LEA MÁS: Estados Unidos vota en las elecciones de medio mandato de 2026 con el Congreso en disputa
Por su parte, el sondeo postelectoral de AP Voter Poll reveló que seis de cada diez votantes latinos respaldaron al demócrata James Talarico en su elección al Senado por el estado de Texas.
Para Yadira Sánchez, directora ejecutiva de la organización civil Poder LatinX, el mensaje de esta nueva generación es claro frente al panorama político nacional.
“Nuestra comunidad ha hecho constantes sacrificios para cubrir sus necesidades básicas. Muchas familias crían hijos en Estados Unidos a quienes algunos los llaman no sabo, pero nosotros les llamamos la generación: Yo sí voto”, concluyó Sánchez.
