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Consumidores en Costa Rica aumentaron demanda por medicamentos de venta libre y vitaminas

Aspirina, broncodilatores y multivitamínicos son los más buscados

El temor a contagiarse y el posible desabastecimiento mundial de medicamentos impulsó a la población de Costa Rica a acudir a las farmacias para adquirir suplementos dietéticos (VDS por siglas en inglés), medicamentos para la tos, el resfriado y alergias, pero principalmente vitaminas para fortalecer su sistema inmunológico.

La firma de estudios de mercado Euromonitor, explicó que este comportamiento ocurrió en toda Latinoamérica. Aseguran que la pandemia del COVID-19 agrega urgencia a la demanda de los consumidores de medicamentos que son de libre venta (OTC por siglas en inglés) o preventivos.

“Los consumidores no solo están tratando de prevenir el contagio sino también de fortalecer su sistema inmunológico para controlar mejor el virus en caso de que estén infectados. La incertidumbre y el miedo serán los impulsores del consumo de productos destinados a la prevención”, comentaron Carmen Silva y Jorge Zúñiga, especialistas de la firma Euromonitor en su artículo “Bienestar redefinido: Los impactos del coronavirus en la salud de los consumidores en Latinoamérica”

Felipe Nodleman, director de Compras de Cefa, comercializadora de productos de salud y bienestar, confirma que desde el inicio de la pandemia las vitaminas y los medicamentos para fortalecer el sistema inmune tuvieron una altísima demanda al punto que sus inventarios se fueron a cero y los proveedores demoraron en recuperar el suministro.

“Hoy la situación está más normalizada, a excepción de casos puntuales de unos pocos productos de laboratorios internacionales que tuvieron mucha demanda mundial”, aseveró.

La opinión de los analistas de Euromonitor consiste que en América Latina los consumidores aún prefieren analgésicos como el acetaminofén o la aspirina, pero las ventas de estas y otras opciones de tratamiento se han estancado desde 2011 como parte de una tendencia mundial hacia soluciones preventivas como vitaminas y suplementos dietéticos.

Kathia Villalta, directora de la farmacia Sucre, confirma que la compra de aspirina ha sido una constante durante todo el confinamiento, e inclusive explica que es el producto que más deben reabastecer.

Alejandra Montero, directora Farmacias Fischel comenta que hubo un comportamiento diferente durante marzo, abril y mayo pasados.

En el caso de marzo, cuando surgió la crisis sanitaria por el COVID-19, tuvieron un aumento en la demanda de antivirales, vitaminas, productos para subir las defensas y paracetamol, al igual que una mayor demanda de jabón, alcohol en gel, mascarillas y termómetros.

Por otra parte, las personas compraron sus tratamientos para sus padecimientos crónicos de dos o tres meses por adelantado. Este comportamiento coincide con lo descrito por Ana Cristina Corrales, directora Farmacia La Bomba, quien asegura que las personas se aseguraron de tener el abastecimiento suficiente de sus tratamientos crónicos.

“También se dio un aumento de la compra de productos atípicos, como medicamentos broncodilatadores, levantadores de defensas, fármacos para el dolor, vitaminas, alcohol en gel, eso fue un gran cambio. No obstante, después de marzo, la demanda por esos productos se estabilizó”, explicó Corrales.

Para abril y mayo, la demanda este tipo de productos regresó a la normalidad o al menos a como se comportaba antes de la pandemia.

Los autores de Euromonitor, explicaron en su publicación que hay cuatro factores fundamentales que intervienen en este comportamiento:

1. La creciente conciencia del consumidor. Es posible observar una alta preferencia por las opciones a base de hierbas o naturales en latinoamérica desde el 2011.

2. Las barreras de precios. En el caso de los tratamientos para enfermedades crónicas o de temporada (resfríos, alergias, tos) tienen un precio más elevado que los remedios preventivos.

3. La accesibilidad a la farmacia. Como muchos otros sectores las farmacias se tuvieron que adaptar ante la nueva realidad con plataformas de e-commerce y servicios exprés.

Unas estaban más preparadas que otras pero en Costa Rica todas coinciden que a raíz del COVID-19 sus servicios digitales aumentaron considerablemente.

4. El acceso a una consulta médica. Acercase a un hospital o consultorio médico puede implicar riesgo de contagio.

La salud mental y su evolución dentro de esta pandemia juega un papel importante en la salud del consumidor. La ansiedad, el estrés, los problemas para dormir y otros síntomas han surgido entre los consumidores de todo el mundo.

En Costa Rica por ejemplo, al menos 6 de cada 10 costarricenses aseguran haber tenido un impacto personal, así lo revela una encuesta realizada por la empresa Unimer Centroamérica para medir el impacto emocional de la emergencia sanitaria.

El 49% de entrevistados ha experimentado ataques de ansiedad y un 38% se ha sentido deprimido durante la emergencia sanitaria.

La tensión física y emocional que tienen los costarricenses durante la pandemia se traduce en malestares de su cuerpo, como dolores de cabeza, cansancio, cambios en el peso, dolores musculares y malestar estomacal.

Andrea Hidalgo

Andrea Hidalgo

Periodista de la sección de Finanzas y Negocios de El Financiero. Licenciada en Periodismo Social. Excolaboradora del proyecto #NoComaCuento de La Nación.

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