Por: Andrea Hidalgo.   14 mayo

La multitud de cambios, el panorama incierto y la posible inestabilidad laboral representan parte de los principales retos para los líderes de empresas, quienes deben mantener una actitud resiliente con el fin de que sus colaboradores continúen laborando sin perder entusiasmo y confianza en su empleador.

El impacto del COVID-19 en las organizaciones no estaba previsto ni en los más disruptivos escenarios de planificación estratégica.

Josymar Chacín, psicóloga y socia directora de Avantem, compañía dedicada a la formación de talento humano, asegura que las personas se enfrentan a ambientes poco controlados y de muchos cambios lo que afecta la productividad y les hace más propensos a cometer errores.

“Esta creciente incertidumbre está alertando a los líderes a generar cambios y estrategias adaptadas a las nuevas necesidades”, comenta la directora de la organización.

La especialista explicó a EF algunos elementos que ayudarán a mejorar el ambiente laboral desde la casa. La idea es que tanto los colaboradores como sus líderes sigan dirigiendo sus equipos con la menor dificultad y agregándoles valor.

1. Formar líderes resilientes: La experta asegura para que el clima organizacional se mantenga saludable en tiempos de crisis será clave tener líderes con la capacidad de adaptarse y reinventarse ante las nuevas necesidades.

“Un buen líder debe tener ‘consciencia de sí mismo’ que le permita adaptarse a las circunstancias que se presentan y asegurar que su influencia sea constructiva”, explica Rodolfo Carrillo, consultor en temas de liderazgo empresarial.

Un tomador de decisiones resiliente está conformado por las siguientes características:

  • Introspección: Es decir, la capacidad de analizar a nivel interno qué está sucediendo en la organización, cómo se puede mejorar para que sus colaboradores se sientan más cómodos.
  • Estar en contacto con colaboradores: A pesar de la distancia, hay que procurar un espacio de reunión que permita que la comunicación efectiva será elemental para mantener la confianza y a la vez recuperar el ritmo laboral ante el impacto del coronavirus.
  • Iniciativa: Tomar decisiones oportunas que permitan a los integrantes de la empresa sentirse respaldados. Quedarse con los brazos cruzados esperando a que la crisis merme solo generará más incertidumbre y ansiedad, pero dar pasos hacia iniciativas creativas que reconozca el trabajo de las personas y a la vez les ayude a aliviar la carga será crucial.
  • Independencia: Es la capacidad que tienen las personas de mantener límites entre sí y los ambientes adversos. Es el distanciamiento emocional y físico que la persona puede tener para mantenerse en un globo desarrollando proyectos, pero consciente de lo que acontece para la toma de decisiones.
  • Creatividad: Con el ingenio y la creatividad es posible encontrar soluciones a los problemas más complejos.

2. La apertura a la comunicación: En muchas instituciones se han apropiado del término ‘sobre-comunicación’. Durante el trabajo desde la casa será necesario mantener todos los canales de comunicación abiertos, pues en ocasiones si no somos lo suficientemente explícitos podemos dejar rezagados datos importantes y entorpecer las tareas diarias.

“La comunicación en medio de la crisis es fundamental. De hecho hay que aprender a comunicar con exactitud y precisión”, argumenta la especialista.

Rodolfo Carrillo, consultor en temas de liderazgo empresarial, explica que en tiempos de crisis es importante mantener una conexión íntima y comunicación abierta entre los equipos. Además los líderes deben buscar espacios para generar estas condiciones.

Recomendaciones. No perder la comunicación diaria. Mantener comunicación personalizada mediante videollamadas con cámaras activadas y conversaciones en tiempo real.

3. Rendición de cuentas continua: La relación de confianza existe en todas las direcciones, desde los colaboradores hacia sus líderes como viceversa. Mantener una rendición continua de labores permitirá observar oportunidades de mejora para optimizar procesos y resultados.

Este ejercicio se puede convertir en un espacio de confianza, credibilidad y compromisos que fortalecen la relación con los colaboradores para que si en algún momento están frente a una decisión compleja tengan la apertura de conversar con sus respectivos líderes.

Josymar Chacín es la socia directora de Avantem un grupo corporativo dedicado al desarrollo del talento personal y organizacional. Además es conferencista internacional. Foto: Cortesía
Josymar Chacín es la socia directora de Avantem un grupo corporativo dedicado al desarrollo del talento personal y organizacional. Además es conferencista internacional. Foto: Cortesía

4. Pensamiento positivo: Mantener el timón en medio de crisis es un proyecto dinámico y continuo. Actualmente una buena decisión que tenga validez un día, al día siguiente probablemente pierda relevancia porque la situación del país está en constante cambio.

En los líderes recae la gran responsabilidad, de mantener la confianza de sus clientes, inversionistas, colaboradores. Por lo que divisar un escenario positivo sera fundamental para la toma de decisiones sabias.