Por: Laura Ávila.   1 octubre, 2020
Un currículo adaptado a las necesidades de la vacante y con cifras que muestren logros alcanzados , son recomendaciones que se deben tomar en cuenta para sobresalir en un proceso de reclutamiento. Foto: Albert Marín
Un currículo adaptado a las necesidades de la vacante y con cifras que muestren logros alcanzados , son recomendaciones que se deben tomar en cuenta para sobresalir en un proceso de reclutamiento. Foto: Albert Marín

En momentos cuando la tasa de desempleo crece de manera sostenida elaborar un currículum vitae competitivo puede marcar la diferencia. Para que la hoja de vida destaque al aspirante es fundamental crear un documento conciso, con cifras o porcentajes que reflejen el logro de objetivos y sin información que pueda producir discriminación consciente o inconsciente entre los reclutadores.

Una buena carta de presentación es fundamental para encontrar trabajo en este 2020; pues en el periodo comprendido entre mayo, junio y julio, 557.000 personas estaban sin trabajo, según la Encuesta Continua de Empleo del tercer trimestre móvil del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Inec).

El candidato debe procurar una excelente redacción y ortografía, resaltar la imagen que desea proyectar y usar palabras clave para superar los filtros de los sistemas de inteligencia artificial que se utilizan en el proceso de reclutamiento.

EF enumerará los mitos más comunes que rodean la elaboración de esta carta de presentación y explicará por qué algunas prácticas ya son cosas del pasado.

Mitos y prácticas obsoletas
  • Mito 1: Un documento extenso es sinónimo de un currículo sólido

Las hojas de vida deben ser concisas y de máximo dos páginas. El aspirante solo cuenta con un promedio de siete segundos para llamar la atención del reclutador, según Natalia Severiche, gerente de Manpower de Costa Rica.

Para superar las primeras etapas, la hoja de vida idealmente debe ir en formato Word para pasar el filtro de los sistemas de inteligencia artificial que se utilizan para reclutar, como el Applicant Tracking System (ATS), y cuyo objetivo es raestrear a los candidatos óptimos.

En este caso no solo es importante que el documento esté en formato Word sino que se deben incluir palabras clave o keywords, mismas que se pueden buscar en la descripción del puesto que hace la empresa.

  • Mito 2: Ocultar los estudios inconclusos

La transparencia y la veracidad de la información son aspectos fundamentales. Si el candidato posee estudios de secundaria, superiores o técnicos y no los ha concluido, debe especificarlo. La clave es utilizar números o porcentajes.

Si se cursó la carrera de ingeniería en sistemas se debe indicar que se completó el 80% del programa de estudios o que se concluyeron tres años de un total de cuatro. También se recomienda describir si la carrera está en curso o cuándo se podría retomar.

Además se deben detallar los cursos complementarios que aumentan el conocimiento, por ejemplo, si este candidato que aún no concluye los estudios completó cursos de Cisco. “Esto viene a complementar esta formación que aún está incompleta”, manifestó Jorge de Mezerville, director de People and Organization PwC Costa Rica.

  • Mito 3: Incluir recomendaciones desde el principio

Aquí se abren varios caminos. Las recomendaciones podrían surgir en otro momento del proceso de reclutamiento y por eso Natalia Severiche, gerente de Manpower de Costa Rica, considera que estas no deben incluirse en el currículum vitae.

“El espacio es limitado y se debe usar de manera hábil para destacar las habilidades o los logros”, dijo Severiche.

Los contactos de las personas que brindarán recomendaciones no deberían de incluirse en la hoja de vida para proteger sus datos, pues una hoja de vida es un documento prácticamente público, asegura el director de People and Organization PwC Costa Rica.

Una vía que se abre es incluir recomendaciones que estén en redes sociales como Linkedin. Por ejemplo, en caso que un exjefe escriba acerca de las aptitudes que posee el candidato. No es lo tradicional pero es una práctica aceptada.

Por su parte, Eugenio del Solar, gerente de consultoría de Deloitte, considera que incluirlas queda a título personal del candidato.

En caso de que se incluyan deben de agregar valor y estas deben ser de jefes o exjefes directos para brindarle mayor confianza al reclutador. En este caso se debe detallar el nombre, el correo y un número telefónico para contactar a la persona.

  • Mito 4: Tener un currículo generalizado para todo

Tener más de un currículum vitae es una recomendación que brindan los especialistas. El documento se puede adaptar para resaltar las habilidades que se solicitan para cada puesto.

Por ejemplo, si un analista financiero también tiene conocimientos en project management y quiere cambiar de empleo, puede tener una hoja de vida donde resalte su experiencia en finanzas y otro donde muestre su trayectoria liderando proyectos. Esto abre una ventana para aplicar a diferentes puestos.

Esta sería una buena estrategia para sobresalir a la hora de buscar empleo, pues el 60% de los gerentes de recursos humanos prestan atención si el currículum se personalizó para su puesto vacante, indicó el especialista de Deloitte.

  • Mito 5: Indicar la edad o el estado civil

El aspirante no debe agregar información que pueda ser tendenciosa o que pueda generar discriminación de manera consciente o inconsciente en el reclutador, afirma Jorge de Mezerville, director de People and Organization PwC Costa Rica.

Este es el caso de la fotografía, el edad, estado civil, si tiene o no hijos, su afiliación religiosa o deportiva, o hobbies.

Con respecto a la edad no se trata de ocultar la información, porque esto podría saltar a la vista en alguna etapa del reclutamiento, pero si se indica de primera entrada el candidato lleva las de perder.

Recomendaciones para un currículo competitivo
  • ¡De contexto a su experiencia laboral!

Para demostrar la experiencia laboral no solo se debe indicar el tiempo que se ocupó el cargo, sino que se deben describir las acciones que se ejecutaron y los resultados alcanzados. Eso sí, debe hacerse de manera concisa.

“La clave es que los aspirantes hablen en el lenguaje de los negocios. Me refiero a números, dólares o porcentajes, porque no es lo mismo que yo diga que lideré un equipo de trabajo de 10 o de 500 personas, porque esos niveles de experiencia se cotizan de manera diferente en el mercado”, confirmó el gerente de consultoría de Deloitte.

Los números dan solidez al currículum, pues no es lo mismo que el aspirante indique que tiene experiencia en ventas a que explique que mejoró las ventas en 15% de un año a otro por medio de una diversificación de la cartera de clientes.

Además enumerar de dos a cinco logros, es una buena estrategia para sobresalir en el proceso de reclutamiento.

  • No brinde cualquier correo electrónico...

El aspirante debe tener un correo de carácter formal o profesional, pues uno lúdico o incluso vulgar, puede jugar en su contra. El 35% de los currículums se descartan por una dirección de correo electrónico poco profesional, según el sitio web Careerbuilder.com

  • Indicar la práctica de un deporte o voluntariado da valor agregado

Si la persona practica una disciplina artística o deportiva, o si realiza labores de voluntariado puede indicarlo en la hoja de vida de manera concisa para dar un contexto más integral a su perfil.

“Hay un ejemplo muy claro cuando se participa en deporte, esto sirve incluso para la gente que no posee experiencia laboral. Integrar un equipo de fútbol o de básquet muestra la capacidad de trabajar en equipo, disciplina y si fue capitán se muestra el liderazgo”, aseguró Natalia Severiche, gerente de Manpower de Costa Rica.

  • Hipervínculos ayudan a ahorrar espacio

Los hipervínculos son una buena opción para mostrar una carpeta de trabajos o redireccionar hacia un video de presentación. Si el candidato decide utilizar este último recurso para estar acorde con la tendencia actual debe preparar un video de un minuto con una pequeña introducción.

  • ¡Cuide la ortografía!

Una recomendación básica, pero indispensable, es la redacción. El currículo no debe tener faltas de ortografía y la información debe estar lo más ordenada posible, pues el 60% de los gerentes de recursos humanos analizan si la hoja de vida está bien redactada, dijo Eugenio del Solar, gerente de consultoría de Deloitte.