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Nuevo acueducto despierta esperanza en inversionistas del Polo Turístico Golfo de Papagayo

Asopapagayo tiene previsto ejecutar inversiones por más de $1.200 millones en los próximos años

Los inversionistas del Polo Turístico Golfo de Papagayo (PTGP), en Guanacaste, calmaron su sed por agua el 1° de marzo anterior, al inaugurarse el Acueducto Las Trancas–Papagayo Bahía. No obstante, esa era solo una de las necesidades que han impedido que el proyecto alcance su máximo potencial.

Algunos de los requerimientos son agilizar trámites para construcciones, brindar el acceso a infraestructura básica y garantizar personal bilingüe.

El Instituto Costarricense de Turismo (ICT) reporta 30 concesionados que, en conjunto, disponen de 1.658 hectáreas. Esto no quiere decir que todos ellos hayan desarrollado infraestructura.

Hasta el momento hay al menos 14 complejos en operación, entre ellos: Marina Papagayo, Four Seasons, Planet Hollywood, Hyatt Andaz, Secret Papagayo, Casa Conde Beach Front Hotel, Villas de Papagayo, Vista Bahía Beach Resort, Mangroove y Occidental Resort Gran Papagayo.

Según datos de Asopapagayo, los hoteles existentes representan 1.747 habitaciones, 4.500 puestos de trabajo directos, 13.500 empleos indirectos y una inversión de $843 millones.

Actualmente se espera la reactivación de al menos 11 proyectos constructivos (nuevos complejos y ampliaciones) entre los que están Hotel y Condohotel Matambú, Condo Hotel Yu Papagayo, Hotel The Point, Hotel y Condohotel Altepe y Hotel Punta Mar.

La asociación tiene previsto que en los próximos años se ejecuten inversiones por más de $1.200 millones y alcanzar así 5.372 habitaciones, 10.000 empleos directos y 30.000 indirectos.

Gran parte de ese optimismo se debe a la inauguración del nuevo acueducto, que se hizo realidad tras un convenio tripartito entre el Instituto Costarricense de Acueductos y Alcantarillados, el ICT y el sector privado.

María Amalia Revelo, ministra de Turismo, reconoció que la carencia de recurso hídrico imposibilitó materialmente que los desarrolladores iniciaran la construcción de obras, pero destacó que la nueva infraestructura aporta 80 litros por segundo a los concesionarios.

Esa solución satisfizo grandemente a los inversionistas, pero aún hay otros temas que necesitan ser resueltos para alcanzar cifras tan positivas como las mencionadas.

“No quiere decir que con la solución del agua ya la cancha está plana, todavía hay unos escollos a los que hay que buscarles soluciones, pero estamos en el proceso. Creo que si seguimos dando los pasos en la dirección correcta este proyecto tiene potencial para construir 3.600 habitaciones más”, explicó Rodrigo Castro, director ejecutivo de Asopapagayo.

¿Cuáles son esas otras necesidades?

Pese a que este es un proyecto con más de 50 años, aún hay aspectos de carácter jurídico que siguen sin ser solucionados; por ejemplo, el acceso a las propiedades y a la infraestructura básica (como agua y electricidad).

“El que está obligado a dar los accesos es el Estado costarricense. Los concesionarios no han estado presionando al Estado para que solucione ese tipo de problemas, sino que ellos están solucionándolos, pero algunos tienen 8 o hasta 10 años de estar en los tribunales y todavía no se ha llegado a una solución”, mencionó Castro.

Ese tipo de incidentes es el origen de otro inconveniente, debido a que al atrasarse considerablemente el desarrollo de los complejos, los inversionistas se ven obligados a realizar variaciones en sus planes originales ya que los gustos y necesidades de los turistas cambian rápidamente.

Agilizar ese tipo de trámites también es necesario para los hoteles que operan actualmente pues, ante las variaciones en las exigencias de los visitantes, deben someterse cada cierto tiempo a un proceso de remozamiento.

Uno de los casos recientes fue el del Four Seasons, que cerró sus puertas de agosto a diciembre del 2017, para realizar diversas obras con el fin de actualizar el producto y brindar una experiencia de alto nivel, pero más relacionada con la cultura costarricense.

En la remodelación del hotel –inaugurado en 2004– se invirtieron $35 millones.

Finalmente, el acceso a recurso humano con las características necesarias, entre ellas dominar inglés, es otro de los retos que deben superar los inversionistas del PTGP. En este punto es importante recordar que la mayoría de huéspedes de los complejos que alberga el Polo proceden del extranjero.

Cristina Fallas Villalobos

Cristina Fallas Villalobos

Es periodista de la sección de Negocios de El Financiero.