Negocios

Rescate de Yanber tomará más tiempo del previsto

Hace casi dos años, su nuevo dueño, Francis Durman proyectaba una recuperación total en 24 meses, pero ahora no habla de fechas

En los últimos meses, Yanber ha recuperado clientes, ganado patentes e ingresado a nuevos mercados, pero su rescate sigue pendiente y se extenderá más allá de los dos años proyectados por Francis Durman, cuando asumió la empresa.

Este empresario y su socio, el banco de inversión FCS Capital (propiedad de Allan Rodríguez), habían llegado a un acuerdo con los acreedores de Corporación Yanber en enero del 2016 para hacerse cargo de la operación y recuperar su rentabilidad.

Durman mantiene el optimismo que manifestó en ese momento por el futuro de la productora de plásticos, sin embargo, ya no comenta los detalles de sus planes ni responde a preguntas puntuales sobre fechas y expectativas, como sí lo había hecho con EF a lo largo del primer trimestre de 2016.

Las dificultades de asumir una empresa con problemas financieros y reputacionales han cambiado su discurso.

“Lograr el crecimiento en estos meses no ha sido muy fácil porque el sistema financiero del país, por temas esencialmente regulatorios, no puede apoyarnos con capital de trabajo lo cual hace más duro el camino, pero el objetivo hoy es tan claro como ayer: hacer de Yanber una industria nacional rentable, con tecnología de punta y que se caracterice por la excelencia de sus productos”, afirmó vía correo electrónico.

El ambiente general para la producción de plásticos en el país es de estancamiento, pero al dividirlo en sectores, la operación de Yanber está fuera del segmento más afectado.

Marco Luconi, presidente de la Asociación Cámara Costarricense de la Industria del Plástico, explicó que un 90% de sus asociados son pequeñas y medianas empresas productoras de bolsas, y están en condiciones desventajosas para competir frente a productores de países como China.

Los mercados especializados, como el agrícola, brindan oportunidades para que la empresa busque reposicionarse y crecer.

Yanber cuenta con tres líneas de productos: la división comercial e industrial, la división agrícola y la plasticultura. Actualmente, fabrica 350 productos y tiene 380 empleados.

Logros puntuales

En el camino hacia la estabilidad de la operación, Durman debió aplicar cambios de fondo a su plan original, como pasar de ser administrador en fideicomiso, a comprar con su socio la totalidad de las acciones de la empresa.

Después de los ajustes a la hoja de ruta destaca varios logros. El primero, que Yanber sigue siendo un “importante jugador” en el mercado.

“Actualmente exportamos a 20 mercados internacionales. Recientemente logramos abrir el mercado de Brasil en el que Yanber ha desarrollado productos específicos con gran suceso y con el cual esperamos trabajar de forma intensiva en los próximos meses”, aseguró.

Ese trabajo se concentra en el desarrollo de productos específicos para atender las demandas del sector agrícola brasileño, específicamente a las empresas dedicadas a banano y melón.

En el mercado local, el trabajo más delicado después de la reorganización interna ha sido la recuperación de la confianza de los clientes. En este proceso, Durman ha tenido éxito con al menos dos marcas: la cooperativa Dos Pinos y la Liga de la Caña. También mencionó la generación de alianzas estratégicas con empresas como Irex.

EF pudo comprobar la reanudación de contratos con Dos Pinos. La Liga de la Caña no respondió las consultas enviadas y la empresa Irex contestó que Yanber no está entre sus proveedores.

Francisco Arias, gerente Senior de Relaciones Corporativas y Ganaderas de Dos Pinos, dijo que en la reactivación de relaciones comerciales consideraron la condición de Yanber como proveedor previamente inscrito y validado, además de su experiencia.

“Pese a las circunstancias que atravesaba, procuramos apoyarles asegurando, a la vez, la suplencia de material de empaque vital para la continuidad de nuestro negocio. Yanber debe cumplir el contrato al igual que cualquier otro proveedor. No hubo un requisito adicional por su condición previa, aunque sí se realizaron ajustes a los procesos de compra reasignando algunos servicios a otros proveedores y monitoreando su nivel de riesgo y cumplimiento de manera más puntual”, dijo Arias.

Yanber provee a Dos Pinos con empaques laminados en plástico para el embalaje de diversos productos, entre ellos la leche en polvo.

Otro pilar de la gestión de Durman ha sido el énfasis en investigación y desarrollo, con la cual obtuvieron dos patentes. Este hito es considerado clave para el futuro del negocio.

“Estoy seguro de que se catapultarán las ventas de la empresa, pues saldremos al mercado con productos de mucho valor agregado para nuestros clientes. Se trata de empaques plásticos con ingredientes activos naturales yanorganic y el producto para solarización”, enfatizó.

En el 2018 las prioridades de la empresa son:

Abrir nuevos mercados, internos y de exportación.

Continuar el desarrollo del área de investigación y desarrollo.

Incorporar innovaciones en su oferta: 1. Productos y soluciones inteligentes (térmicos, antiquema, de enfriamiento, atmósfera controlada). 2. Productos y soluciones amigables con el ambiente (orgánico, oxobiodegradables)

Promover el reciclaje.

Desarrollar alianzas estratégicas con socios comerciales.

Paradoja financiera

Respecto a la estabilización y la generación de ganancias, Durman insiste en que la necesidad de capital de trabajo en esta industria es alta y requiere acceso a financiamiento, pero el pasado de la empresa impide el acceso a ese recurso.

Además, ese capítulo de quiebra y endeudamiento millonario está en discusión política en la Asamblea Legislativa y arroja sombra sobre la marca, aunque la administración actual no esté directamente relacionada con la situación.

Apenas, el 22 de enero de 2018 la auditoría externa encontró $29 millones presentados como ventas aparentemente ficticias a una firma panameña.

En medio de este ambiente, la empresa mantiene operaciones, toca puertas, presenta su nueva cara y sus propietarios confían en que el 2018, si bien no marcará el fin del plan de rescate, sí traerá al menos parte de los cambios esperados.

“Es una paradoja porque se requiere financiamiento para lograr mejorar los rendimientos, pero la regulación no le permite a los bancos conceder líneas de crédito a empresas que hubiesen salido de crisis como la que pasó Yanber, aunque la propiedad haya cambiado, y eso hace que el crecimiento sea menor al proyectado inicialmente; fundamentalmente para capital de trabajo. Sin embargo, la empresa está muy vigente y con muchas expectativas para el 2018”.

Jéssica I. Montero Soto

Jéssica I. Montero Soto

Jéssica Montero es periodista de la sección de Negocios de El Financiero.