Por: Manuel Avendaño Arce.   24 junio
Krysztof Adamski, copropietario de Café Kracovia, prepara pan artesanal polaco que vende a domicilio, como parte de las medidas que han tomado para diversificar su negocio por el coronavirus. Fotografía: Jeffrey Zamora.
Krysztof Adamski, copropietario de Café Kracovia, prepara pan artesanal polaco que vende a domicilio, como parte de las medidas que han tomado para diversificar su negocio por el coronavirus. Fotografía: Jeffrey Zamora.

El café en grano pasa por una máquina que lo tritura hasta convertirlo en polvo. El olor es espectacular. El agua caliente que viene de la poderosa máquina atraviesa el grano molido en el portafiltro hasta convertirlo en un delicioso café expreso servido en una pequeña taza de color blanco.

El aroma inunda una de las coloridas salas de Café Kracovia, un restaurante polaco, ubicado 50 metros al norte de la entrada de Derecho de la Universidad de Costa Rica (UCR), en San Pedro de Montes de Oca. Exacto, el edificio blanco a la par de la Casa Azul.

Este negocio, que cumplió 15 años en enero, también estuvo cerrado por casi dos meses debido al golpe asestado por el confinamiento social, tan necesario para evitar el contagio del coronavirus y tan perjudicial para la economía, incluida la de este restaurante familiar.

Café Kracovia estuvo cerrado casi dos meses por las restricciones para evitar el contagio del coronavirus. Sus coloridos espacios reviven la cultura polaca. Fotografía: Jeffrey Zamora.
Café Kracovia estuvo cerrado casi dos meses por las restricciones para evitar el contagio del coronavirus. Sus coloridos espacios reviven la cultura polaca. Fotografía: Jeffrey Zamora.

Sus propietarios, los hermanos Marek y Krysztof Adamski, no esconden el dolor que les provocó ver los pintorescos jardines y las acogedoras salas del café vacías. Tampoco fue fácil suspender los contratos laborales de sus nueve colaboradores quienes, como todo trabajador, necesitan el empleo.

Siempre tuvieron dos cosas presentes: en las crisis hay que reinventarse para seguir adelante y la oportunidad de retornar a la venta de productos elementales en la economía; como el pan, las mermeladas, la repostería y el chile picante.

Marek es administrador de negocios y Krysztof diseñador de productos, pero en medio del aislamiento social, la incertidumbre y la ansiedad; decidieron apostar por la venta a domicilio de productos artesanales elaborados con recetas de la familia.

Marek Adamski (de rojo) y Krysztof Adamski (de negro) se reinventaron para mantener a flote su negocio que en enero cumplió 15 años. Fotografía: Jeffrey Zamora.
Marek Adamski (de rojo) y Krysztof Adamski (de negro) se reinventaron para mantener a flote su negocio que en enero cumplió 15 años. Fotografía: Jeffrey Zamora.

Fue así como durante el cierre de la cafetería, entre el 20 de marzo y el 18 de mayo, empezaron a vender pan blanco, pan de cerveza y pan con semillas. El menú también incluye queques de banano con zucchini y chocolate, de naranja con pasas, y de chocolate libre de gluten.

La nueva versión emprendedora los llevó a elaborar alfajores, mermeladas de piña y papaya, pesto de tomate deshidratado y vino blanco, y chile picante.

Una vez creado el nuevo menú llegó el momento de decidir cómo y dónde iban a vender sus productos.

Los productos artesanales incluyen pan polaco, queques y chile. Fotografía: Jeffrey Zamora.
Los productos artesanales incluyen pan polaco, queques y chile. Fotografía: Jeffrey Zamora.
Redes sociales y el “boca a boca”

La primera estrategia de mercadeo fue compartir un mensaje de WhatsApp con los productos y sus precios entre los amigos, familiares y conocidos. Poco a poco el mercado natural creció gracias al “boca a boca” y las ventas empezaron a levantar.

Tomaron fotos de sus panes y mermeladas y empezaron a publicarlas en la página de Facebook y la cuenta de Instagram de Café Kracovia. El marketing digital hizo lo suyo y los encargos crecieron al punto que los obligaba a hornear tres días por semana.

Krysztof Adamski trabaja horneando pan para vender por encargo a domiclio. Fotografía: Jeffrey Zamora.
Krysztof Adamski trabaja horneando pan para vender por encargo a domiclio. Fotografía: Jeffrey Zamora.

La distribución la hacen los dos hermanos Adamski con sus carros propios y llevan los productos artesanales hasta la puerta de la casa de quienes los encargan.

“La verdad estamos muy felices porque nos ha ido muy bien con esta reinvención de Café Kracovia, no nos estamos haciendo millonarios, pero las ganancias nos permitieron pagar los gastos de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) de la planilla y mantener al día las deudas a crédito con nuestros proveedores”, apuntó Marek Adamski.

La reapertura de la cafetería fue el pasado 18 de mayo, bajo la condición de operar con capacidad reducida y no abrir durante varios fines de semana. Actualmente trabajan de lunes a viernes de 11:30 a.m. a 8:00 p.m. y los domingos de 12:00 p.m. a 5:00 p.m., siempre que las autoridades así lo permitan.

El menú de productos artesanales incluye pan polaco y queques. Fotografía: Jeffrey Zamora.
El menú de productos artesanales incluye pan polaco y queques. Fotografía: Jeffrey Zamora.

El negocio de vender productos artesanales a domicilio continuará por la alta demanda y porque el restaurante todavía necesita apoyo económico para seguir, mientras la “nueva normalidad” permite que las cosas retomen su ritmo.

Aunque después de la pausa por el coronavirus solo regresaron cuatro de los nueves colaboradores de Café Kracovia, los propietarios esperan que conforme aumente la afluencia de clientes y se levanten las medidas de aislamiento social, puedan retornar los otros trabajadores de forma paulatina.

Café Kracovia es reconocido por sus pintorescos espacios, por ejemplo, su jardín en el que las personas pueden almorzar o tomar café. Fotografía: Jeffrey Zamora.
Café Kracovia es reconocido por sus pintorescos espacios, por ejemplo, su jardín en el que las personas pueden almorzar o tomar café. Fotografía: Jeffrey Zamora.
Tres consejos

¿Cuál es la principal lección que aprendió como empresario? La importancia del orden financiero, ser más precavido, estar más preparado desde ese punto de vista. Honestamente nuestra generación no había vivido una crisis como esta, tan profunda, y tener la casa en orden es fundamental para enfrentar las situaciones adversas.

¿Lo principal para atraer clientes ha sido? La mejor herramienta es la tecnología, nosotros hemos hecho nuestro marketing por medio de redes sociales como Instagram y Facebook y también utilizamos WhatsApp. El que quiera darse a conocer y comunicar su propuesta a los clientes debe hacerlo por estos canales. También apostamos por ofrecer los productos “boca a boca” al mercado natural, es decir, vecinos, familiares y amigos; así la red se hace más grande.

¿Volverá su negocio a ser el mismo de antes? ¿En cuánto tiempo? Tenemos la firme esperanza de que sí, de que esto se va a normalizar de alguna manera. Dependerá de todos saber y proponer qué es la nueva normalidad, pero sí creemos que la economía se va a restablecer, aunque no este año que va a ser muy duro para todos los empresarios. Necesitamos por lo menos un año y medio más para regresar a los números como se tenían antes.