Por: Luis Guillermo Solís Rivera.   25 marzo
"Afortunadamente, Costa Rica hizo la tarea. La hicimos en mi Gobierno, al enfrentar problemas que otros evadieron y postergaron. Y si ahora algunos quieren caer presa del virus del olvido, tenemos la receta de los hechos verificables para devolverles la salud", afirma el expresidente Luis Guillermo Solís Rivera.

En medio de los esfuerzos de la actual Administración para enfrentar la pandemia del covid.19, el director de El Financiero, José David Guevara, en su columna “Si estos dos señores hubieran hecho la tarea”, nos acusa al ex Ministro de Hacienda, Helio Fallas, y a mí de no haber hecho reformas necesarias, para que el país enfrente en mejores condiciones esta crisis sanitaria global

Es sorprendente que el director de un medio especializado sea presa de un mal que también se puede transmitir en las letras: el virus del olvido. Solo así se explica que olvide acciones que ahora reclama. Afortunadamente hay cura: los hechos.

¿Olvida don José los esfuerzos que hicimos por impulsar una reforma fiscal, más allá de “enviar proyectos a la Asamblea Legislativa como mero trámite administrativo”? Se impulsaron 13 proyectos, de los cuales se aprobaron ocho: cuatro para reducir pensiones, la ley de eficiencia en la administración de recursos públicos, la lucha contra el contrabando, la lucha contra el fraude fiscal, y la ley de impuestos a las personas jurídicas. Cinco quedaron en la corriente, lo cual permitió la aprobación de la postergada reforma tributaria.

Hay que recordar que la efectividad de la actual reforma fiscal está sustentada en la decisión e implementación de la factura electrónica, pilar fundamental de la transparencia y combate a la evasión y elusión; de igual manera el registro de accionistas. Ambas tuvieron férrea oposición.

Y como cita a don Helio Fallas, como Ministro él impulsó más de 15 programas con nuevas herramientas tecnológicas, para cruzar datos, mejorar la toma de decisiones y transformar las declaraciones de impuestos.

Hay que recordarle las reformas económicas que permitieron la reducción estructural de la inflación –con el menor nivel en 40 años- , y una reducción de las tasas de interés, la mayor en Centroamérica del 2012 al 2017: 43% en tasas de interés activas y 45% en tasas de interés pasivas, según la Cepal. Y el cambio en el método para el tipo de cambio, que dio más estabilidad.

Modernización del tren

Es falso que se postergaron reformas. La voluntad política se mostró en las acciones para que Costa Rica avanzara en el ingreso a la OCDE, tras recibir la invitación en abril de 2015. O en el combate de privilegios de las convenciones colectivas, a la baja por primera vez en 30 años, en Recope, Japdeva, AyA, Banco de Costa Rica y otros entes, que han producido en seis años, ahorros por más de ₡44.000 millones.

Esa misma voluntad se empleó en aprovechar los créditos externos, mediante priorización, avales técnicos y seguimientos para mejorar su uso y pasar de desembolsos de $200 millones de 2006 al 2013, a niveles por encima de $400 millones del 2014 al 2017. La misma voluntad se requirió para rescatar desde 2016 la modernización del tren, que significará una revolución en movilidad.

La misma voluntad permitió realizar el mayor pago de la deuda del Estado a la CCSS, ₡228.000 millones, el impulso el mayor portafolio de inversiones para construcción y equipamiento en salud, por ₡841.000 millones del 2017 al 2021; esto de la mano de la mayor inversión en la historia del país en agua, saneamiento, educación e infraestructura vial, tras romper la inercia paralizante y entregar, por ejemplo, el puente Alfredo González, y reactivar obras en aeropuertos locales, carreteras y puentes, que hoy están en construcción.

“¿Qué habría pasado si no hacemos la tarea y continuáramos con el debilitamiento de la CCSS, el desmantelamiento del ICE, el abandono de la inversión pública en agua, la postergación de la reforma fiscal?”

Y aquí cabe otra aclaración: es falso que el Gobierno en lugar de combatir lo haya incrementado para tranquilizar a los sindicatos, como dice con ligereza don José. El crecimiento del gasto pasó de un 13,8% del 2010 al 2013, a un 8,6% del 2014 al 2017. Y no fue por negociar prebendas a sindicatos o mal manejo en contención del gasto: del 2006 al 2013 el gasto en sueldos y salarios creció de 4,5% a 6%, como proporción del PIB. Con la gestión de los dos gobiernos del PAC se detuvo la tendencia creciente, e inició un proceso de reducción, para llegar a un 5,5% en el 2019. De nuevo, estas son múltiples tareas que otras administraciones pudieron hacer, pero no hicieron.

Podemos tener diferencias, pero todos coincidimos en el papel vital de la institucionalidad pública en este momento, con la CCSS por estandarte. ¿Qué habría pasado si no hacemos la tarea y continuáramos con el debilitamiento de la CCSS, el desmantelamiento del ICE, el abandono de la inversión pública en agua, la postergación de la reforma fiscal? ¿Qué habría pasado si tuviéramos una economía con alta inflación y volatilidad en tipo de cambio y tasas de interés? ¿Con qué estaríamos protegiendo los derechos humanos de familias y sectores si no se hubiera contenido el déficit que habría alcanzado un 8,9% de no haber actuado?

Afortunadamente, Costa Rica hizo la tarea. La hicimos en mi Gobierno, al enfrentar problemas que otros evadieron y postergaron. Y si ahora algunos quieren caer presa del virus del olvido, tenemos la receta de los hechos verificables para devolverles la salud.