Por: Verónica Gutiérrez.   29 abril
Es fundamental mostrar apertura por el diálogo, manifestar una filosofía de “puertas abiertas”, basada en la escucha atenta y en la confianza.
Es fundamental mostrar apertura por el diálogo, manifestar una filosofía de “puertas abiertas”, basada en la escucha atenta y en la confianza.

En tan solo unos meses, nuestra sociedad ha entrado en una dinámica cambiante y desafiante, que quizá nadie esperaba. Bastaron pocos días para que el ritmo de vida, la mecánica familiar, del trabajo, y el comercio, cambiaran significativamente.

Aunque sabemos que el cambio es una constante y se nos habla mucho de eso, quizá en esta ocasión ha sido un poco abrumador.

Dicho escenario demanda necesariamente una reinvención de las organizaciones; impregnada del ingrediente de la innovación, que es la clave para superar con éxito los retos que se han presentado.

Pero, ¿cómo innovar en un momento donde las ganancias económicas, la liquidez y la rentabilidad se han visto afectadas? La respuesta es que en las personas está el mayor potencial de toda empresa.

Es la oportunidad de fortalecer los equipos de trabajo, de sacar un máximo aprovechamiento del talento humano, de escuchar ideas y percepciones, de mostrar gratitud, de promover una cultura organizacional positiva, es momento de invertir en salario emocional.

El salario emocional no es una utopía, según la Asociación Española para la Calidad, se trata de “un concepto asociado a la retribución de un empleado, en la que se incluyen cuestiones de carácter no económico, cuyo fin es satisfacer las necesidades personales, familiares y profesionales del trabajador, mejorando la calidad de vida del mismo, fomentando la conciliación laboral”.

Por supuesto, para impulsar el salario emocional, el concepto debe iniciar por culturalizarse a través de los líderes. Éstos deben reconocer la importancia que representa, qué significa, para qué se hace y cómo se debe incentivar.

Algunas recomendaciones para promover el salario emocional en tiempos del COVID-19 son las siguientes:

1. Mostrar apertura por el diálogo constante y una comunicación fluida con el personal: es importante reconocer que la situación con el COVID-19 ha generado una gran presión y preocupación social, por eso es fundamental manifestar una filosofía de “puertas abiertas”, basada en la escucha atenta y en la confianza.

2. Promover el bienestar psicológico. Soporte en temas de salud mental: es trascendental brindar soporte psicológico a los colaboradores, sobre todo aquellos que se han sentido emocionalmente más conmovidos con toda la situación del COVID-19.

3. Espacios con actividades para la recreación física y mental.

4. Flexibilización de horarios laborales: explorar la flexibilización de horarios puede brindar muchas más opciones a la empresa para adaptar las jornadas a las necesidades operativas y mantener al personal más satisfecho al este sentir que la gerencia es accesible y toma en cuenta sus necesidades particulares.

5. Promover relaciones interpersonales armoniosas: bajo un esquema de “visión común”, es importante cultivar buenas relaciones interpersonales.

6. Desarrollar un proceso de innovación y resilencia corporativa en el cual se invita a los colaboradores a participar: se recomienda definir reuniones donde participe todo el personal y ofrezcan ideas acerca de qué podemos hacer, para ser una empresa más innovadora y resiliente (explicando el significado de ambos términos); cada uno de los colaboradores puede brindar su respuesta.

7. Establecer un programa de educación y capacitación (que pueden ser online): enfocadas no solamente en promover competencias técnicas, sino también con un contenido orientado en el desarrollo personal y habilidades blandas.

8. En el día cotidiano mostrar una actitud positiva: promueva el saludo de “buenos días” y el “cómo está” entre los colaboradores.

9. Crear un espacio físico con mensajes positivos: que incluyan desde frases, dibujos, palabras e imágenes, que hayan sido diseñados por el mismo personal.

10. Brindar posibilidades de teletrabajo en aquellos puestos que lo permitan.

“Solo una labor integradora, enfocada en potencializar lo mejor del ser humano, permitirá a las empresas superar esta crisis y avanzar de una manera exitosa”.

11. Mostrar reconocimiento y gratitud ante los logros, el aporte y compromiso de los colaboradores.

12. Realizar iniciativas de voluntariado en la comunidad inmediata, incluso recogiendo víveres para aquellos colaboradores cuyas familias se han visto afectas.

Es fundamental que aquellas iniciativas que se elijan sean debidamente gestionadas. Ahora, algunas de las ventajas que como organización se puede obtener al gestionar las iniciativas de salario emocional mencionadas, son las siguientes:

1. Impacto positivo en la imagen corporativa: aquellas organizaciones que aplican los principios del salario emocional son reconocidas por ser socialmente más responsables, y aún más en una época de crisis social.

2. Incentivo de la satisfacción vital y fidelización: cuando los colaboradores se sienten reconocidos, validados y cuidados, experimentan mayor satisfacción e identificación con la organización.

3. Desarrollo de la innovación y resiliencia corporativa: al promover el talento humano, se potencializa también la innovación de las organizaciones; se estimula la generación de competencias internas y mayores recursos para la superación de cualquier crisis económica y social.

4. Aumento de la productividad en equipo: un excelente equipo está integrado por excelentes personas, las cuales obtienen resultados productivos. Un excelente equipo conforma una formidable corporación.

Desde la organización, cada muestra de interés por su personal es un depósito a su “cuenta bancaria emocional”, trayendo resultados muy positivos en la afectividad de los colaboradores, al sentirse apreciados por la empresa.

La transferencia es muy positiva, puesto que de seguro, los colaboradores de vuelta estarán respondiendo con efectividad y compromiso, cuando se trate de sacar adelante la organización que tanto estiman y que es parte importante de su vida.

Solo una labor integradora, enfocada en potencializar lo mejor del ser humano, permitirá a las empresas superar esta crisis y avanzar de una manera exitosa.