Por: Víctor Umaña.   14 septiembre
recorrido por APM Terminals Credito: John Duran
recorrido por APM Terminals Credito: John Duran

Costa Rica ha escogido el comercio internacional y la atracción de inversión extranjera como punta de lanza de su estrategia de desarrollo económico. A través de los últimos 30 años, se han aplicado un conjunto de medidas de política tales como la liberalización unilateral, la suscripción de acuerdos comerciales multilaterales y preferenciales, la promoción de exportaciones y la provisión de incentivos para la inversión extranjera.

Los resultados de la estrategia han sido exitodsos y ampliamente documentados. En general, las empresas vinculadas con el sector externo, exportadoras y multinacionales,  son más productivas, dinámicas, crean mejores empleos y pagan mejor.

Una mirada a los datos sugiere que esta estrategia necesita fortalecerse. Un estudio reciente de mis colegas Ronald Arce y Porfirio Guevara del INCAE, revela que una amenaza para el sector de comercio exterior es la acelerada salida de empresas exportadoras en contraposición con aquellas que entran a exportar.  Lo mismo se observa en el comportamiento de nuevos productos y mercados  de exportación. Es decir, la base del crecimiento exportador se concentra en las empresas, productos y mercados consolidados, mientras que el aporte de los descubrimientos es cada vez menor. Esta situación pone en riesgo el dinamismo de las exportaciones y podría reducir los beneficios que se derivan de ellas para la economía costarricense.

Las compañías que desean exportar enfrentan, entre otras,  barreras gerenciales, financieras y de mercado.  Las barreras gerenciales se asocian con el conocimiento y las actitudes de la dirección de la organización frente a la posibilidad de internacionalizarse.  Las financieras apuntan a las dificultades que tienen las empresas para atraer capital o recusos financieros.  Por su parte, las barreras de mercado se refieren a los costos para vender en el exterior como aranceles, el desconocimiento del mercado,  el cumplimiento de regulaciones estatales y la satisfacción de los gustos y preferencias del consumidor internacional.

El Ministerio de Comercio Exterior (Comex) y la Promotora de Comercio Exterior (Procomer) han sido exitosos en promover las exportaciones costarricenses a través de mecanismos destinados a superar las barreras de mercado. El éxito es indudable. Por un lado, los acuerdos comerciales negociados por Comex bajan los costos de transacción y por otro, Procomer provee información de mercados y promueve las exportaciones en los mercados de destino.

Parece claro, entonces, que es necesario integrar de manera explícita a las políticas públicas de comercio exterior, medidas relacionadas con servicios de desarrollo empresarial y de financiamiento para la promoción de empresas exportadoras.

¿Qué es lo que existe actualmente?

Para empezar, se tiene al Ministerio de Economía, Industria y Comercio (MEIC) como rector de la promoción de las pequeñas y medianas empresas y al Ministerio de Ciencia, Tecnología y Telecomunicaciones (Micitt) como rector de la innovación. Como eje de los esfuerzos existe el Sistema de Banca para el Desarrollo (SBD),  que promueve el desarrollo de las pymes por medio de financiamiento y servicios de desarrollo empresarial.

El SBD ofrece financiamiento a través de los operadores autorizados y servicios de desarrollo empresarial por medio del Instituto Nacional de Aprendizaje (INA).  Sus recursos se nutren de contribuciones de la banca pública y privada y un impuesto a la banca “maletín”.   El INA debe aportar un 15% de su presupuesto a las actividades de capacitación, asesoría e impulso de iniciativas empresariales.

Actualmente, el SBD coloca un 5% del total del financiamiento al sector productivo. Estos servicios se complementan con una gran cantidad de actores, proyectos e iniciativas de pequeña escala diseminados a lo largo del sector público, desde el Instituto Nacional de las Mujeres (Inamu) hasta el Instituo Mixto de Ayuda Social (IMAS), pasando por el MEIC , Micitt, el Instituto Nacional de Desarrollo Rural (Inder) y el Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG), entre otros.  Además, el sector privado y la academia ofrecen servicios de incubación, capacitación y asesoría de diferente índole.

En los últimos años, Procomer ha reconocido la necesidad de participar más activamente en la promoción del financiamiento y en la provisión de servicios empresariales, incluyendo la asesoría técnica, para la exportación.  Para ello ha diseñado y ejecutado programas de fortalecimiento de pequeñas y medianas empresas con potencial exportador.   Los programas Crecimiento Verde, Seedstars, Descubre y Alivio son ejemplos de ello.  Como característica principal, estas iniciativas tienen un enfoque integral que incluye asesoría gerencial y técnica, mentoría, financiamiento con fondos no reembolsables, así como preparación para recibir inversión y acceder a financiamientos reembolsables.

Es importantes resaltar que varios de estos programas ya cuentan con el apoyo y el financiamiento de SBD y el INA.  En la misma línea, el SBD anunció recientemente, la creación de un programa especial para pymes con potencial exportador por $50 millones, que podría financiar capital, operaciones y encadenamientos de aproximadamente 2.000 empresas.

Entonces, ¿qué es lo que hace falta para que los esfuerzos de innovación y creación de empresas se manifiesten en los resultados de las exportaciones costarricenses?

Parece evidente la necesidad de integrar las iniciativas dirigidas a las pymes con potencial exportador en una plataforma integral y escalable que logre tener impacto significativo en el margen extensivo del crecimiento exportador.

Procomer tiene las capacidades, la gobernanza, la experiencia y un récord exitoso para ejecutar junto con SBD un programa de este tipo. Atendiendo los principios de especificidad y austeridad, no sería necesario la creación de otra institución ni el traslado de funciones a organizaciones fuera del sistema de comercio exterior, más bien su reforzamiento.  Este programa debe operar de forma integral, atacando las barreras comerciales, gerenciales, técnicas y de financiamiento, que evitan la internacionalización de las empresas y afectan el desempeño exportador costarricenes.