Por: Leda Muñoz García.   15 febrero, 2019
La iniciativa liderada por el Ministerio de Educación Pública, en alianza con la Fundación Omar Dengo, beneficia hoy a más de 694.000 estudiantes y 3.488 centros educativos, con propuestas de aprendizaje, equipo de cómputo, desarrollo profesional docente y asistencia técnica. (Foto: Shutterstock para EF).
La iniciativa liderada por el Ministerio de Educación Pública, en alianza con la Fundación Omar Dengo, beneficia hoy a más de 694.000 estudiantes y 3.488 centros educativos, con propuestas de aprendizaje, equipo de cómputo, desarrollo profesional docente y asistencia técnica. (Foto: Shutterstock para EF).

“Ata tu carro a una estrella y tu vida a un ideal”, decía el filósofo y escritor inglés Ralph Waldo Emerson. Sin duda, el primer paso para lograr un cambio es tener un propósito, pero no es suficiente. Hay que acompañar los sueños de la valentía para llevarlos a la realidad, aun cuando el pesimismo y el conformismo tiren de nosotros como pesadas cadenas.

El ejemplo de un sueño llevado a la realidad se gestó hace 30 años, cuando un grupo de visionarios apostó por llevar la tecnología de informática a las escuelas y colegios del sistema público costarricense, como una herramienta de aprendizaje.

Esta quijotada era casi impensable para Costa Rica, una nación pobre y atribulada por los agudos problemas socioeconómicos que castigaban a toda la región en la década de 1980.

Sin embargo, la materialización de esta atrevida idea, denominada Programa Nacional de Informática Educativa (Pronie MEP-FOD), se transformó en un pilar fundamental para el desarrollo del país.

La iniciativa liderada por el Ministerio de Educación Pública, en alianza con la Fundación Omar Dengo, beneficia hoy a más de 694.000 estudiantes y 3.488 centros educativos, con propuestas de aprendizaje, equipo de cómputo, desarrollo profesional docente y asistencia técnica.

Niños y jóvenes del sistema educativo público tienen acceso ahora a las tecnologías digitales y se apropian de ellas, desarrollando a la vez las capacidades estratégicas que demanda la sociedad del siglo XXI, tanto en el campo social como profesional.

Instrumento esencial

Además, el Programa ha contribuido a colocar al país entre las cuatro naciones más digitalizados de América Latina, en el marco de una economía global donde el aumento de la digitalización es necesario para incrementar el Producto Interno Bruto (PIB) y reducir el desempleo.

En la Fundación Omar Dengo consideramos que el desarrollo de conocimientos y habilidades para el uso de las tecnologías digitales, en pro de que los estudiantes aprendan y creen, es uno de los aportes más sobresalientes del Pronie MEP-FOD. Prueba de ello son los resultados de la prueba aplicada a más de 20.000 estudiantes de sexto grado en el 2016, que confirmó el alto nivel de aprendizaje de sus beneficiados.

Otro de los logros es el aumento de la equidad de las oportunidades dentro del sistema educativo público, ya que los estudiantes de zonas rurales, aun siendo una población menor que la concentrada en zonas urbanas, cuentan con más computadoras en los centros educativos. Estos jóvenes obtienen iguales resultados que sus pares de zonas urbanas, tal como se demostró en la prueba aplicada para medir sus niveles de logro en el uso de tecnologías digitales para el aprendizaje.

Con mucha satisfacción, recibimos los datos de las encuestas nacionales de hogares que nos revelaron que, aun cuando el porcentaje de hogares con computadora se ha mantenido por debajo del 20 %, en el quintil de menores ingresos hasta el 2017, el uso de la computadora y la Internet en las escuelas alcanza casi el 40% en el 2012, para los hogares del mismo quintil de ingresos. Es decir, hemos logrado democratizar las oportunidades de aprendizaje de las tecnologías para todos.

“Niños y jóvenes del sistema educativo público tienen acceso ahora a las tecnologías digitales y se apropian de ellas, desarrollando a la vez las capacidades estratégicas que demanda la sociedad del siglo XXI, tanto en el campo social como profesional”.

A 30 años de este atrevido sueño, el Pronie MEP-FOD nos demuestra y confirma que invertir en la educación como instrumento esencial para el desarrollo de las capacidades de las personas es la mejor apuesta para incidir en el desarrollo social y productivo de una nación.

Estamos cubriendo cerca del 90 % de los centros educativos. Nuestra meta ahora, y apoyados en el compromiso del actual gobierno, es alcanzar el 100% en el 2021, y continuar llevando así, oportunidades y acceso a todos nuestros niños y jóvenes, en todos los rincones del país.