Historias

Así surgió Dots, la plataforma para conectar startups, incubadoras e inversionistas en Costa Rica

Iniciativa ya cuenta con información de proyectos emprendedores, organización de apoyo, contenidos y curadores de proyectos

“No puedes conectar los puntos mirando hacia adelante; solo puedes conectarlos mirando hacia atrás. Por lo tanto, debes confiar en que los puntos se conectarán de alguna manera en su futuro. Tienes que confiar en algo: tu instinto, tu destino, tu vida, tu karma, lo que sea”.

Esta frase de Steve Jobs inspira a Dots, puntos en inglés, la plataforma que se propone conectar a emprendedores, incubadoras, aceleradoras, centros de apoyo, inversionistas y empresas que requieren innovar apoyándose en startups.

“Queremos tener muchos emprendimientos, que se conecten, que las organizaciones encuentren más startups para apoyar, que más personas se animen a compartir sus ideas y que sea un repositorio de proyectos”, dijo Santaine Aubourg, fundadora de Dots.

Santaine trabajaba hace siete años en una empresa para una firma global de tecnología, la cual apoya el surgimiento de emprendedores a nivel interno. Ella les brindaba apoyo y los preparaba para que realizarán su elevator pitch o presentación de negocios.

En 2015 renunció con la idea de iniciar su propio emprendimiento. Pero se dio cuenta que requería conocer mucho más de cómo funcionaba y operaba todo el proceso de surgimiento, desarrollo, mentorías, inversionistas y apoyos para emprendimientos de base tecnológica en particular.

Había mucha información, toda dispersa y desagregada, y el único efecto que provocaba era hacer sentir abrumadas a las personas que querían iniciar un emprendimiento. Se enteró de un evento que se iba a realizar en Guatemala. Hizo maletas, preparó bien su plan de negocios y la presentación, y llegó con la expectativa de hallar un panorama más claro.

El evento era igualmente abrumador. “Había más de doscientas personas”, cuenta Santaine. “Lo que me traje fue un montón de tarjetas de presentación que me daban las personas con las que hablé”. Pero sí le quedó una idea dando vueltas.

En las conferencias y en las conversaciones con emprendedores, inversionistas y especialistas todos repetían el mismo estribillo: “hay que conectar el ecosistemas”. Hay que conectar el ecosistema para allá y hay que conectar el ecosistema para acá. ¿Cómo? Nadie lo decía.

La Escuela de Administración de la Universidad Fidélitas diferencia a las personas emprendedoras como aquellas que generan las ideas y proyectos, tienen alto sentido del riesgo, se orientan a un objetivo personal o colectivo (no estrictamente por el ansia de ganar dinero), conocen muy bien la parte operativa y suelen ser muy cercanos a su gente, despertando un alto compromiso y sentido de pertenencia. Son los fundadores de las empresas.

De vuelta en Costa Rica, Santaine se replanteó los pasos que estaba dando. Lo mejor era pausar los proyectos y crear una plataforma que conectará a emprendedores (incluyendo a los que trabajan en una empresa, pero que no saben cómo iniciar una startup), incubadoras y aceleradoras, inversionistas y otras organizaciones que los apoyan.

En aquella época la moda eran las aplicaciones móviles o apps y empezó a contratar desarrolladores. Utilizaba sus propios recursos y llegó el momento en el cual había que generar ingresos de nuevo.

Empezó a trabajar en otra firma de tecnología y dejó la plataforma en stand by durante tres años. El año anterior, en media pandemia, contactó a la desarrolladora de sitios web Matilde Rosero, quien además es especialista en experiencia de usuario. Le explicó la idea, le dijo que no había forma de pagarle, que era gratis, y que si le interesaba.

Matilde le dijo que sí, se reunían y trabajaban de forma virtual de noche, y en dos meses levantaron la plataforma de Dots. Paralelamente le propuso a varios especialistas en diferentes campos que si apoyaban el proyecto como curadores, con la función de analizar y validar los proyectos que llegan antes de subirlos a la plataforma. Los puntos quedaron conectados.

“Es un grano de arena para colaborar con la conexión del ecosistema emprendedor, proporcionar un espacio de visibilidad para emprendimientos, que les facilite la conexión con inversionistas, otros emprendedores y organizaciones que activamente y en gran medida están desde hace mucho tiempo colaborando”.

Así define Santaine el proyecto en un resumen en el correo electrónico con el que me contacto.

En la sección de emprendedores se podrá encontrar información de los proyectos, lo que ofrecen y cuál es su “necesidad primaria”: apoyo de una incubadora o aceleradora, inversión, socios u otra. No tiene costo.

La sección de organismos es un directorio actualizado de incubadoras, aceleradoras y desarrolladoras, así como otras entidades que apoyan emprendimientos, tanto de base tecnológica (startups) como de otro tipo.

En educación las personas emprendedoras encontrarán, sin costo, contenidos recopilados sobre cómo hacer un elevator pitch, cómo generar contenido, cómo hacer propuestas de valor o cómo formar equipos de trabajo, entre otros.

Las personas emprendedoras pueden enviar su material y recibir una primera revisión de la misma Santaine, que evalúa si se requiere que amplíen información y si es necesario enviarlo a una de las personas curadoras, de acuerdo a la especialidad.

Actualmente hay sesenta y cuatro organismos, veinte personas curadoras y, en un mes de haber lanzado Dot y sin darlo a conocer aún, nueve startups.

Santaine explica que por ahora no se brindan servicios de asesoría, aunque no se descarta ya sea si algún proyecto lo requiere o si se desarrolla como una forma de generar ingresos. Hasta el momento, la plataforma se mantiene con recursos de la misma Santaine y la motivación de ver los proyectos acercarse.

“Sentimos esa empatía de cuando nace un emprendimiento”, sostiene Santaine.

Carlos Cordero Pérez

Carlos Cordero Pérez

Carlos Cordero es periodista especializado en temas tecnológicos. Escribe para El Financiero y es autor del blog "La Ley de Murphy".