Por: Carlos Cordero.   6 mayo, 2018
La demanda de servicios inalámbricos aumenta con el mayor uso de parte de los usuarios y el avance que se empiece a dar con las nuevas tecnologías para aplicaciones empresariales y de servicios públicos (Foto Diana Méndez / archivo)
La demanda de servicios inalámbricos aumenta con el mayor uso de parte de los usuarios y el avance que se empiece a dar con las nuevas tecnologías para aplicaciones empresariales y de servicios públicos (Foto Diana Méndez / archivo)

La Administración de Carlos Alvarado tendrá un rompecabezas completo de situaciones que atender en Costa Rica a partir del 8 de mayo. En telecomunicaciones al menos hay seis tareas que requieren su atención y que urgen decisiones y acciones.

Son pendientes que se arrastran desde varios gobiernos anteriores y que tienen que ver con la deficiente gestión del espectro antes de la reforma del mercado, con la complejidad del proceso de apertura, y con la necesidad de actualizar las leyes de telecomunicaciones.

A esos tres factores se unen la alta demanda de servicios avanzados y la rapidez del cambio tecnológico y de la industria.

El perfil de la industria
Algunos datos sobre el sector de telecomunicaciones a junio del 2017:
Los ingresos del sector ascendían a ¢394.956 millones, 4% más que un año atrás.
Los ingresos son generados especialmente por los servicios de telefonía e Internet móvil (71%) e Internet fijo (14%).
8,7 millones de suscripciones a telefonía móvil, 11% más que en junio del 2016
Los operadores contaban con una planilla total de 11.525 personas. 
27% de la planilla está compuesta por mujeres.
Fuente: Sutel.
1. Reordenamiento del espectro

En noviembre del 2014 habíamos informado en EF que el Cuerpo de Bomberos de Costa Rica no tenía suficientes frecuencias para atender sus necesidades de comunicación en la atención de emergencias.

Hasta la semana anterior, en el marco de la firma de un convenio de cooperación para crear una red alterna de comunicaciones de emergencias regional, Bomberos indicó que se le estaban asignando nuevas frecuencias.

La lentitud en la solución del reordenamiento del espectro ha sido la normalidad, pese a la urgencia de contar con un registro exacto de los concesionarios y del uso de las licencias.

Asimismo el reordenamiento de las bandas, siguiendo las recomendaciones y mandatos de la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT), perteneciente a las Naciones Unidas, debe hacerse de cara a los avances en servicios avanzados y a las mayores demandas de los usuarios, empresas y nuevas tecnologías.

2. Televisión Digital

La Administración Solís fracasó en lograr cumplir la fecha para el apagón analógico o del encendido digital, como se denominó también, prevista desde el 2012 para el 15 de diciembre del 2017.

La recomendación de postergar la fecha la dio a conocer el Ministerio de Ciencia, Tecnología y Telecomunicaciones (Micitt) a principios de noviembre anterior.

Dos fueron los factores que atrasaron este proceso: la falta de permisos para pruebas experimentales de televisión digital (se aprobaron 11 en 2015 y luego solo dos más) y especialmente el poco avance en la adecuación de títulos habilitantes, pues los lineamientos para estas adecuaciones estuvieron definidos hasta octubre pasado.

Lo demás fueron detalles con distinto impacto: los deslizamientos de terrenos en el Volcán Irazú que afectan las torres de radio y televisión, el impacto del huracán Otto y la tormenta Nate a la población usuaria del servicio abierto y el recorte presupuestario que afectó la campaña de divulgación.

El Micitt sufrió un recorte para el presupuesto del 2017 que afectó la campaña de divulgación sobre televisión digital. Al final, los problemas en otorgamiento de permisos de prueba y el atraso en los lineamientos para adecuaciones afectaron el apagón analógico.
El Micitt sufrió un recorte para el presupuesto del 2017 que afectó la campaña de divulgación sobre televisión digital. Al final, los problemas en otorgamiento de permisos de prueba y el atraso en los lineamientos para adecuaciones afectaron el apagón analógico.
3. Viene 5G

Los operadores locales están avanzando de las tecnologías móviles de cuarta generación (4G) a las de 4.5G.

Claro anunció que brinda velocidades de 150 Mbps con su nueva red y que pronto las duplicará; Movistar adelantó que en este mes de mayo lanzará su servicio 4.5G.

El Instituto Costarricense de Electricidad (ICE), indicó que las velocidades de su servicio de 4.5G alcanzan un máximo de 150 Mbps para descarga de datos y 50 Mbps para carga.

La presión aumentará para avanzar a 5G.

A nivel local las empresas se interesan por las aplicaciones de Internet de las cosas, que utilizarían las conexiones de 5G.

A nivel internacional, en varios mercados hay licitaciones en proceso en países como Gran Bretaña, España y Alemania.

En Estados Unidos los operadores AT&T y Verizon ya se preparan para tener a finales de este año redes 5G y Sprint y T-Mobile anunciaron una fusión con el objetivo de avanzar en la misma línea.

Para el nuevo gobierno de Carlos Alvarado avanzar en el otorgamiento de espectro para 5G podría implicar ingresos por concesiones de espectro y elevar el indicador de inversiones en el sector de telecomunicaciones.

4. Banda ancha

Aunque hoy tenemos mejores velocidades de Internet móvil y fijo, los indicadores internacionales colocan a Costa Rica en la retaguardia del continente en banda ancha.

El promedio de velocidad de los enlaces es de 3 Mbps y aunque los operadores de televisión e Internet por cable indican que sus clientes consumen entre 6 y 7 Mbps, son inferiores a los 8 Mbps que ellos mismos indican como recomendable.

Las nuevas redes móviles de 4.5G cambian la situación y en Internet fijo hace rato hay ofertas de enlaces de hasta 100 Mbps. Además, hay indicios de cambios de costos en el mercado de Internet fijo.

Sin embargo, los representantes de los operadores insisten que lo que sí podría darse son aumentos de velocidades a los actuales suscriptores sin cambios en sus mensualidades actuales.

Las firmas indican que hay múltiples factores que impiden cambios en el precio, el factor clave para que los hogares tengan acceso a servicios de más banda ancha.

Esos factores deberán ser identificados y atendidos con iniciativas desde el Poder Ejecutivo. Algunas ideas quedaron en el tintero, como la de una red de fibra óptica nacional neutra y enlaces entre continentes.

Los operadores alegan que los problemas de infraestructura afectan los costos de los servicios que brindan a los usuarios. (Foto Albert Marín / archivo)
Los operadores alegan que los problemas de infraestructura afectan los costos de los servicios que brindan a los usuarios. (Foto Albert Marín / archivo)
5. Infraestructura

La problemática en infraestructura, para la instalación y extensión de las redes, es la piedra en el zapato.

Los esfuerzos realizados en los últimos años por la Comisión de Infraestructura del Viceministerio de Telecomunicaciones, los operadores y el mismo viceministro Edwin Estrada fueron innumerables, como innumerables son las obstáculos.

Las acciones han ido desde la capacitación, comunicación y conversación con los municipalidades y las autoridades viales del país para remover prejuicios y que entiendan cómo sus decisiones afectan al sector de telecomunicaciones y a quienes usan los servicios: usuarios, empresas y servicios públicos.

Aún así el Ministerio de Obras Públicas y Transportes (MOPT) y al Consejo Nacional de Viabilidad siguen rutas distintas al no considerar las necesidades de todos los operadores en redes de telecomunicaciones en los proyectos de ampliación, reparación y construcción de vías.

El MOPT aprobó una directriz, pero se corre el riesgo de quedar en el papel.

Asimismo, el Ministerio de Hacienda elevó el canon a pagar por los operadores a las municipalidades de una forma que la industria y las mismas autoridades de telecomunicaciones consideran desproporcionada e irracional.

Más que alguien que corra de un lado a otro haciendo gestiones, lo que ha faltado es una autoridad que defina acciones claras en esta materia a las entidades involucradas.

6. Actualización del marco legal

En junio próximo se cumplen 10 años de haberse aprobado las leyes de telecomunicaciones que permitieron la apertura del mercado en Costa Rica.

La industria ha venido recalcando la necesidad de actualizar la normativa, entre otras cosas para fortalecer la rectoría y al regulador.

En el primer caso, la debilidad de la rectoría frente a otros actores es evidente en temas como los de infraestructura anotados anteriormente.

En el segundo caso, la supeditación de Superintendencia de Telecomunicaciones (Sutel) a la Autoridad Reguladora de Servicios Públicos (Aresep), más allá de los servicios compartidos, es cuestionada por la industria debido a los atrasos y conflictos entre ambas instancias sobre decisiones que afectan a los usuarios y a los operadores.

En este caso, se ha planteado la necesidad de independizar a la Sutel.

Carlos Alvarado también debe tener claro que el ICE requiere una dirección y administración decidida a facilitar que las soluciones y servicios lleguen a los usuarios con más agilidad y eficiencia, pues éste sigue siendo el talón de Aquiles del operador estatal.