¿Cuántas suscripciones a aplicaciones de redes sociales, streaming, fitness, nutrición o estilo de vida y moda tiene usted?
Por ejemplo, empezó a pagar mensualmente a Facebook, Instagram o LinkedIn porque pensó que le sería útil en algún momento o porque creyó en la promesa de mayor visibilidad.
O tiene suscripciones a Netflix, HBO Max, Disney+, Apple TV+ y Spotify para estar al día de los estrenos de cine y de música o ver películas y escuchar canciones en cualquier sitio.
O paga la verificación de identidad de X o Instagram, la versión premium de Strava y hasta realizó el test de una app de ejercicios o de una de nutrición para un plan con el cual cumplir las metas personales del año nuevo y ni las volvió a ver después.
Saque cuentas.
Súmele lo que le paga a Apple o a Google por espacio en sus servicios de almacenamiento, la app de edición de fotos y la de edición de video porque pensaba en llegar a ganar dinero como influencer, a la de YouTube para que no aparezcan anuncios en medio de los videos de música, las de videojuegos en línea, y hasta la contribución a algún programa social...
Tener múltiples suscripciones a apps y servicios de streaming genera gastos recurrentes que se acumulan como “gastos hormiga”, erosionando el presupuesto personal sin notarse de inmediato.
Son pagos automáticos que distraen recursos de prioridades como ahorro, deudas o necesidades esenciales de salud, educación, actualización profesional y paseos.
A menudo paga por servicios olvidados o poco usados que se debitan de su tarjeta en forma automática y van restando el saldo de su cuenta diaria o se suman al saldo total en la tarjeta de crédito (lo que, además, no es recomendable).
En promedio, un hogar en Estados Unidos puede gastar hasta $52 mensuales solo en streaming, aunque una publicación de CNET indicó en junio pasado que el adulto estadounidense promedio gasta hasta $1.080 al año en suscripciones, de las cuales $200 son servicios, aplicaciones y plataformas sin usar.
Este es el momento de revisar sus estados bancarios para cancelar lo innecesario.
En Costa Rica las aplicaciones de redes sociales superan los 5 millones de usuarios y no deja de crecer, según el estudio Red 506 de Shift Porter Novelli para El Financiero. El uso viene cambiando, lo que también debe ser tomado en cuenta.
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Identifíquelas
Identifique todas las apps que usa con suscripción, incluyendo los planes premium de ChatGPT, Gemini, Perplexity u otra plataforma de inteligencia artificial y las soluciones que usan esas tecnologías para generación de textos, audios o video. ¿Cuáles realmente usa?
Tener múltiples suscripciones genera sobrecostos, pero puede implementar diferentes estrategias como rotar servicios, compartir planes familiares, optar por paquetes anuales, aprovechar promociones y mantener las esenciales para su entretenimiento diario o para su actividad profesional y de negocios. Eso permite reducir gastos hasta un 40% sin sacrificar acceso a contenidos clave.
Empiece por lo más evidente y de sentido común: cancele las de bajo uso (el 42% de las suscripciones son olvidadas). ¿Dónde las puede detectar o identificar?
Si no se acuerda cuáles son todas sus suscripciones, revise sus apps bancarias y las de Google Pay y Apple Pay, donde puede ver lo que paga automáticamente. También puede revisar los correos de notificaciones de sus pagos de tarjetas.
Analice además si sus suscripciones premium a X, Facebook, Instagram o LinkedIn le dan resultados. En la de menos es un problema de estrategia personal, profesional o de negocios que amerita definir y aplicar estrategias de marca.
Estime sus gastos
Para calcular el gasto anual total en suscripciones, haga una lista de todos los servicios que utiliza y por las que paga una suscripción, sume sus costos mensuales y multiplique por 12 para que se dé cuenta de lo que paga al año. No olvide los impuestos que paga en cada caso.
Piense que los planes de suscripción a Netflix van desde los $8,99 a los $15,99 por mes, lo que implica entre $108 y $192 por año. Son entre ¢53.000 y ¢94.000.
La de HBO Max va de ¢23.880 a ¢47.880 anuales. Y la de Spotify va de ¢26.500 a ¢71.000.
Si usted se anotó a los planes básicos de estas tres apps, estaría pagando unos ¢103.000. Si eligió los planes premium paga unos ¢213.000 cada año.
¿Se había dado cuenta? Ahora defina qué debe hacer y cómo mantener el control.
Estrategias de ahorro
Si desea mantener su conexión y sus fuentes de entretenimiento y de información, utilice alguna de las varias estrategias para bajar los costos.
—Use los planes familiares y divida sus costos entre dos o más usuarios, ahorrando entre $5 y $10 por persona al mes.
—Otra estrategia es suscribirse a una o dos plataformas por mes, consumir el catálogo en maratones de fines de semana y durante las noches; luego puede cancelarlas para hacer lo mismo con otras apps.
—Los planes anuales pueden implicar ahorros de hasta el 20%, aunque tenga en cuenta que deberá realizar el desembolso de una vez.
—Planifique según los estrenos para no perderse de los grandes lanzamientos.
—Algunas suscripciones tienen un precio para el primer año y suben hasta 10 veces en el segundo año: anote una alerta en su agenda poco antes del cambio, dése de baja y espere unos días para aprovechar la promoción del momento.
—Revise cuáles plataformas de streaming están incluidas en la mensualidad de su plan de televisión por suscripción y de Internet, pues puede eliminar su cuenta personal y seguir con la que le brinda su operador.
—Identifique plataformas alternativas sin costos: por ejemplo, para música puede usar apps de radioemisoras locales o internacionales; otra opción es usar el plan gratuito de Spotify, aunque deberá tener resistencia total para la publicidad.
—Establezca un plan de gastos mensual, determine cuánto puede invertir en suscripciones y defina cuál es su techo.
Mantenga el control
Para seguir al pie de la letra su plan de gastos, utilice las herramientas de control de gastos que puede detectar o identificar, gestionar y cancelar sus suscripciones automáticas.
Puede utilizar las aplicaciones de Google Pay, Apple Pay u otras especializadas como Subby, SubX o Subscriptions Tracker para dispositivos Android y como Reko, Subsee, SubsCrab y SubTracky para dispositivos iOS.
O, como mínimo, use una hoja de cálculo en Excel o en Google Sheet para manejar sus finanzas.
Las apps de tracking de gastos escanean transacciones recurrentes, envían alertas y ejecutan cancelaciones con un clic, ahorrando hasta cientos de dólares anuales en “gastos fantasma”. Para usuarios en Costa Rica, prioriza opciones compatibles con los bancos locales y revise su seguridad.
