Por: Irene Rosich.   23 febrero

La época del ya. Todo inmediato, todo a la mano. Que llegue todo ya, que se haga ya, que se cumpla ya. Y aunque claramente no me puedo declarar inocente de ser parte de esto, es algo en lo que trabajo por evitar con mis clientes y mi equipo.

Por querer salir ya con una campaña, a veces hacemos cosas que no deberíamos. Por querer estar ya al aire terminamos creando contenidos vacíos, diseños inadeacuados y sin un propósito realmente establecido.

Para este inicio de año, hicimos una pausa y analizamos cuatro áreas que les quiero compartir para que revisen ustedes también.

  • El para qué. ¿Para qué estamos creando contenido? ¿Para qué usamos las redes sociales? ¿Para qué tenemos (o no) página web? ¿Para qué hacemos (o no) promociones? 
  • Lo que hay. ¿Qué canales estamos usando actualmente? ¿Qué alcance tenemos en cada canal? ¿Qué porcentaje de nuestro engagement está relacionado con clientes potenciales? ¿Cuál es nuestro público actual? ¿Cuánto tráfico web estoy logrando? ¿Cuánto de ese se está convirtiendo?
  • Lo que quiero logar. ¿Cuál es mi objetivo de venta? ¿Está alineado con mi objetivo de comunicación? ¿Tengo el target bien definido? ¿Cuánto y qué tipo de contenido necesito crear para lograr mi objetivo? ¿Cuál es mi proyección de crecimiento? ¿En cuanto tiempo quiero lograr el objetivo? 
  • El cómo. Definir tiempo y cantidad de contenido para lograr las metas. En qué canales ocupo pautar para lograr mis objetivos. Cuál es el mensaje clave que quiero trasmitir. Cuánto presupuesto debo tener para lograr el objetivo en el tiempo definido. Qué tipo de anuncios debo crear. 

Este es un proceso que yo no recomiendo hacer “a la carrera” ni de un día para otro. Fue impresionante darnos cuenta en el ejercicio cómo al día siguiente íbamos a trabajar en el área 3, revisábamos el punto 1 y 2 y nos encontrábamos con cosas que deberíamos ajustar.

Y aunque el análisis y el plan debe tener cierta flexibilidad por los cambios constantes a los que nos enfrentamos, sí debemos lograr escribir y documentar con una visión de, mínimo, un 1 año.

Y aquí le “caigo mal” a muchos clientes que quieren sus campañas ya. Pero les aseguro que el resultado después de lograr la pausa es mucho más satisfactorio y eficiente.

Mi papá me puso una vez un ejemplo que si bien no necesariamente es cierto, es ilustrativo. Y es que hace muchos años la NASA gastó millones de dólares en desarrollar un bolígrafo que funcionara en gravedad cero para que los astronautas tomaran nota mientras estaban en el espacio. Sin embargo, los soviéticos habían solucionado el problema usando lápices.

Y les cuento que, por hacer cosas a la carrera, nos ha pasado a nosotros también. Invertimos muchos recursos tratando de lograr el objetivo, cuando el objetivo se puede lograr de una manera mucho más simple…