Por: Krisia Chacón Jiménez.   24 agosto
Taxistas afirman que han percibido un aumento en la demanda de sus servicios cuando comienzan las restricciones vehiculares a raíz de la pandemia. Foto: Mayela López
Taxistas afirman que han percibido un aumento en la demanda de sus servicios cuando comienzan las restricciones vehiculares a raíz de la pandemia. Foto: Mayela López

La pandemia le abrió una oportunidad a los taxistas. Durante las horas de restricción vehicular solo el transporte público oficial puede circular.

Estas medidas dejan por fuera a jugadores como Uber y Didi.

Los taxistas aseguran que cuando comienzan las horas de restricción, perciben un aumento en la demanda.

“La pandemia nos permitió ver que los transportistas informales tienen de un 40% a 50% del mercado”, aseguró Randall Jiménez, secretario general del sindicato de taxistas.

Uno de los grandes retos que arrastra por años este gremio es el de la digitalización. Con la llegada de las plataformas de movilidad, los pasajeros vieron las facilidades de pagar electrónicamente, conocer de antemano su tarifa, así como solicitar el vehículo digitalmente.

Varias plataformas han nacido para ayudar a los taxistas, pero de momento ninguna ha dado mayores frutos.

La más reciente, OmniTaxis, se alista para salir a la luz en setiembre y ofrecerle a los usuarios una nueva alternativa y facilidades para los taxis.

Brechas digitales

Según el gremio de taxistas, la diferencia en las tarifas que ofrecen plataformas como Uber y Didi, así como las brechas digitales dentro de la fuerza roja, representan los mayores retos para ganar mercado.

“Con las restricciones nos hemos dado cuenta que la demanda del servicio de taxis aumenta, porque solo nosotros podemos circular, pero lo más importante es que nos ha demostrado el mercado que perdemos frente a los informales”, añadió Jiménez.

Ahora se les presenta la oportunidad de digitalizarse con OmniTaxis, compañía que ganó popularidad en el país al ofrecer bicicletas de alquiler en San José.

El objetivo de esta firma es que los clientes puedan solicitar un taxi tal y como se hace en otras plataformas como Uber y Didi.

La primera fase de activación del servicio es con el registro de los taxistas a través de la app Omni Conductor que está disponible en Google Play y App Store.

En OmniTaxi se encuentran afiliando y capacitando a los taxistas en Liberia, Nicoya, Santa Cruz, Puntarenas Centro, Paquera, Quepos, Limón Centro, Siquirres, Guápiles, San Ramón, Naranjo y San Carlos. Además de los conductores en la Gran Área Metropolitana.

El servicio ya cuenta con más de 5.000 taxistas afiliados.

La compañía realizó un sondeo en Facebook, Instagram y Twitter, quienes respondieron a preguntas como ¿qué mejoraría del servicio de taxi? y ¿qué tendría que pasar para que los usuarios volvieran a usar el taxi?

Entre los principales comentarios, la firma encontró disgustos en la tarifa, dificultad para solicitar el servicio, la poca accesibilidad tecnológica y comportamiento del conductor.

“Cuando se presenta una nueva opción digital, esta puede traer resistencia al cambio, sin embargo, nuestro acercamiento ha sido para darles la capacitación necesaria, ampliarles en los beneficios y eliminar esa barrera hacia la revolución de su trabajo”, señaló Liza Castillo, directora de movilidad para Omni.

Los usuarios podrán solicitar este servicio desde la misma aplicación de Omni donde se alquilan las bicicletas.

Otras aplicaciones de esta naturaleza han intentado digitalizar a este gremio, pero no lo lograron.

Este fue el caso de Taxible, aplicación que comenzó a operar en setiembre del 2015 con la idea de que fuera utilizada por los taxistas, pero no logró tener aceptación por el gremio.

En una entrevista con EF, Percival Kelso, exgerente de esta app, afirmó que las diferencias tecnológicas fueron la principal razón para que los taxistas no la utilizaran a pesar de contar con funcionalidades similares a las de Uber.

Otra plataforma que apagó sus motores fue Easy Taxi, la cual trabajó en el país por más de dos años, pero cerró definitivamente sus operaciones el lunes 15 de mayo de 2017.

Una de las razones que pesaron en esta decisión fue la poca capacidad de crecimiento debido a que la legislación que regula el transporte público entorpece la innovación en este sector.

Por ejemplo el cobrar tarifas más baratas en ciertos horarios (como lo hacen Uber o Didi), pero la ley no lo permite.

En Omni confían que podrán marcar diferencia debido a que la necesidad de digitalización es cada vez mayor y ahora con la pandemia se ha evidenciado la importancia de los pagos electrónicos, así como las necesidades ya adquiridas por parte de los pasajeros.

“Creemos que (OmniTaxi) es una buena oportunidad para darle una nueva oportunidad a los vehículos legales”, manifestó Rubén Vargas, líder de los taxistas.

Reacciones encontradas

Mientras los taxistas han encontrado espacios durante la pandemia, los conductores de Didi y Uber se han enfrentado a las restricciones de movilidad.

La respuesta que dio Uber a esta situación fue la de diversificar sus servicios con la movilidad de bienes y de personas que deben moverse por razones de emergencia, a farmacias, supermercados o a su trabajo.

Con la app de Uber se realizaron alianzas con supermercados para que los socios colaboradores puedan realizar entregas de las compras de supermercado a quienes hacen pedidos a domicilio, así como la posibilidad de que los conductores también puedan hacer entregas con UberEats.

En Didi, durante los días de restricción total, desconectaron la plataforma, y en otros momentos decidieron no intermediar viajes en las zonas con mayores niveles de alerta.

Durante los momentos de mayor restricción de movilidad, la plataforma percibió una caída aproximada del 40% en la demanda de viajes, y en las etapas de reapertura progresiva, ha sido de un 20%.

“Asimismo, implementamos cambios en nuestra política de cancelación que permiten que tanto los socios conductores como los usuarios puedan cancelar el viaje, sin ningún efecto, por cualquier motivo relacionado con la pandemia”, afirmó Carolina Murillo, gerente de comunicaciones corporativas de DiDi.

Cuando comenzó a operar en Costa Rica, DiDi aplicaba una tarifa inferior a la de sus competidores, para atraer nuevos conductores.

El margen con el que opera en forma regular es de 15%, pero ahora por la crisis está en 5%, ya no solo como medida de atracción, sino como política para paliar el impacto en las finanzas de los conductores.

Uno de los puntos que más le ayuda a estas compañías es la flexibilidad en sus políticas, alianzas e incluso ofrecer tarifas diferenciadas. Acciones lejanas a las que pueden tomar los taxistas tradicionales.