Por: Carlos Cordero Pérez.   2 agosto
El 9 de julio pasado el Micitt rechazó definitivamente la propuesta de Sutel del 2 de abril anterior. (Foto Eyleen Vargas / Archivo)
El 9 de julio pasado el Micitt rechazó definitivamente la propuesta de Sutel del 2 de abril anterior. (Foto Eyleen Vargas / Archivo)

A pocos días que estudiantes y trabajadores fueron trasladados al confinamiento por la pandemia, en marzo anterior, se hizo evidente que –pese a la capacidad instalada los servicios de Internet en Costa Rica– la conectividad era insuficiente.

Aunque a principios de abril la Superintendencia de Telecomunicaciones (Sutel) remitió al Micitt varias propuestas para atender necesidades a nivel de hogares y pequeñas empresas (pymes) a través de Fonatel, la respuesta del Poder Ejecutivo no ha sido expedita y ni la que se esperaba.

Sutel le propuso al Ministerio de Ciencia, Tecnología y Telecomunicaciones (Micitt) que el Programa de Hogares Conectados de Fonatel brinde el subsidio y computadora a 61.500 familias durante este año y el próximo.

Además, le propuso un incremento del plazo del subsidio para las actuales beneficiarias, así como un subsidio de Internet para pequeñas empresas rurales y urbanas, como una forma de ayudarles en la actual crisis.

El Micitt decidió 99 días después ampliar el Programa de Hogares Conectados con 46.462 beneficiarios adicionales durante 2020 y hasta diciembre de 2021.

La decisión reduce la totalidad de familias beneficiadas.

La Cámara de Infocomunicación y Comunicaciones (Infocom) cuestiona que la falta de una visión y la lentitud de definiciones de parte del Micitt, y del Poder Ejecutivo, para responder a las necesidades de conectividad de la población en momentos que más urge.

Según el Estado de la Nación hay 50.000 estudiantes, de 1,2 millones, que no cuentan con Internet para estudiar y cumplir sus tareas de escuela o colegio.

Sutel misma tuvo que solicitar el 21 de julio anterior a la ministra Paola Vega Castillo mayor coordinación para otras decisiones relacionadas con las propuestas presentadas y Fonatel.

Entre tanto, en la Asamblea Legislativa circulan siete proyectos para utilizar recursos del Fondo Nacional de Telecomunicaciones (Fonatel) con diferentes propósitos, incluyendo uno del gobierno para utilizar ¢40.000 millones de este fondo Fonatel en pago de deuda pública.

Recuento

El 2 de abril pasado, dos semanas después de la adopción de las medidas de emergencia sanitaria, la Sutel envió al Micitt una propuesta para ampliar con 61.500 nuevas familias el programa de Hogares Conectados.

Este programa es uno de los cuatro del Fondo Nacional de Telecomunicaciones (Fonatel). Con él se brinda conectividad a Internet de 5 Mbps y computadora portátil a cada familia elegida por el Instituto Mixto de Ayuda Social (IMAS).

Hasta diciembre de 2019, se había invertido $88,7 millones en Hogares Conectados (de un total de $140 millones invertidos por Fonatel en sus cuatro programas), para un total de 130.579 hogares y 472.585 personas beneficiadas.

Con la propusta de 61.500 hogares de Sutel la meta sería llegar a un total de 180.579 hogares beneficiados al final del 2020 y a 186.856 en diciembre de 2021.

La idea no es nueva.

Se había abordado en las mesas de trabajo conjuntas de Sutel con el Ministerio en enero y en febrero del 2020.

Ahora la intención era reaccionar a la emergencia con una propuesta que ya conocía el Micitt y con estudios técnicos avanzados desde mucho antes, pensando que así se agilizaría.

Sutel también planteó un subsidio temporal para atender a las pequeñas y medianas empresas (pymes) rurales y urbanas.

El 14 de abril, amplió la propuesta de Hogares Conectados: un aumento temporal del subsidio del servicio de Internet a las familias.

El programa Hogares Conectados, de Fonatel, brinda subsidio al servicio de Internet y computadora portátil a familias elegidas por el IMAS. (Foto cortesía IMAS para EF)
El programa Hogares Conectados, de Fonatel, brinda subsidio al servicio de Internet y computadora portátil a familias elegidas por el IMAS. (Foto cortesía IMAS para EF)

Así, el Micitt tenía sobre la mesa tres propuestas de parte de Sutel.

Para implementar este tipo de proyectos, Sutel debe esperar la autorización del Micitt y del Poder Ejecutivo, como rector del sector.

Es lo que establece la Ley General de Telecomunicaciones (No. 8642) de 2008, que indica que las acciones que debe ejecutar Fonatel se plantean en el Plan Nacional de Desarrollo de Telecomunicaciones (PNDT), cuya definición corresponde al gobierno.

De hecho el PNDT planteaba que en 2016 la meta del Programa de Hogares Conectados era de 10.089 hogares. Para el 2018 se planteó llegar a un total de 63.582. Para el 2019 se propuso tener un alcance de 95.196 hogares.

En 2016 se colocaron 8.690, pues el plan piloto se atrasó cuatro meses y el 60% de los beneficiarios no podían ser ubicados, ya que la base de datos del IMAS era efectiva apenas en un 40%.

También se tuvo que enfrentar problemas de saturación de redes o falta de redes en ciertas zonas y problemas con el programa informático de administración de beneficiarios del IMAS (sin contar las “pocas caídas” de este sistema).

En 2018, empero, la meta se superó: se llegó a un total de 84.268 familias.

En el 2019 pasó lo mismo: las 130.579 ya indicadas. El subsidio pasó de tres a cinco años y se autorizó un incremento de la velocidad de 2 Mbps a 5 Mbps en los enlaces.

La propuesta de Sutel del 2 de abril se denomina formalmente como “solicitud de ajuste de la Meta 5 del PNDT 2015-2021, correspondiente al Programa 2: Hogares Conectados”.

El Micitt respondió hasta el 12 de junio pasado, más de dos meses después.

A los pocos días, Sutel le solicitó al Ministerio reconsiderar la propuesta inicial que le hizo el 2 de abril.

El 9 de julio el Micitt rechazó definitivamente la propuesta de Sutel y rebajó la cantidad de beneficiarios a 46.462 hogares.

La instrucción del Ministerio es incluso ligeramente inferior al segundo escenario (48.000) que Sutel había planteados en enero y febrero pasado.

Sutel le advirtió al Micitt que con esa decisión, en lugar de cubrir a 180.579 hogares en 2020 como se proponía, serían apenas 154.496 beneficiarios a finales de este año, según la comunicación que le envió a la ministra Paola Vega el pasado 22 de julio y de la cual EF obtuvo copia.