Por: José David Guevara.   21 septiembre
Pregunto porque después de escuchar al anterior presidente de la República me queda la impresión de que el ejercicio del poder consiste en señalar a otros, buscar chivos expiatorios, lavarse las manos como Poncio Pilatos.
Pregunto porque después de escuchar al anterior presidente de la República me queda la impresión de que el ejercicio del poder consiste en señalar a otros, buscar chivos expiatorios, lavarse las manos como Poncio Pilatos.

Con la misma inicial se escriben otras palabras pronunciadas por Luis Guillermo Solís Rivera el 8 de mayo del 2014, durante el discurso que pronunció inmediatamente después de asumir la presidencia de la República...

... “conciencia” (“plena de la responsabilidad que asumo ante la Patria y ante la historia”)...

... “consciente” (“de la enorme responsabilidad que cabe a quien no aspira a otra tarea más alta y más digna que la de ser el primer servidor de las y los costarricenses”)...

... (“Efímero, el poder que ha sido depositado en mis manos no es ni un”) “cheque” (“en blanco ni una patente de corso”)...

... (“En esa”) “convicción”, (“reitero con todo respeto y sinceridad lo que tantas veces dije a mis conciudadanas y conciudadanos: cuando me equivoque”), “corríjanme”; (“cuando me pierda, búsquenme; cuando flaquee, denme fuerzas. Si no les escucho, reclámenlo; si les abandono, si no estoy ahí cuando más me necesiten, si usurpare con aviesa intención la”) “confianza” (“depositada en mí con tanta generosidad por un pueblo que demanda honestidad y buen gobierno, repúdienme”)...

... (“Y si”) “cumpliere” (“con fidelidad, como espero hacerlo, entonces que no haya para mí más reconocimiento que el propio de la labor satisfecha a”) “cabalidad”...

... (“Tampoco puede haber homenaje mejor a un pueblo tan devoto e ilusionado como el mío, que el servirle con tres virtudes supremas de la política: la sensatez, la honradez y la”) “coherencia” (“entre lo que se dice y lo que se hace”)...

... (“Vivimos un momento histórico extraordinario: la decepción de muchos costarricenses con sus gobernantes, con la política tradicional y sus estratagemas, se ha traducido en una resonante demanda de”) “cambio”, (“en una poderosa marejada que ha barrido a las viejas formas de administrar el poder”)...

... (“Ese”) “cambio creador” (“y fresco, la primavera política que ha hecho florecer al país con ilusión”)...

... (“En ese contexto, tomo debida nota que mi elección representa ese”) “clamor”. (“Es un”) “clamor” (“que exige un”) “cambio” ("profundo en la forma en que el país se gobierna y administra...

... “construir" (“una sociedad de oportunidades”) “crecientes” ("para el mayor número”)....

... (“tendremos como principal mandato el devolverle”) “confianza” (“a un pueblo que, además de sentir cerca, cálido y solidario a su Presidente, quiere vivir libre de la necesidad y del temor, en un contexto de bienestar y justicia”)...

... (“Ello me obligará a presidir un gobierno de puertas abiertas, de”) “consulta” (“y diálogo permanente”)...

Cacareo... (también con ce)

... (“debemos —con lucidez y firmeza—”) “contribuir” (“de forma”) “creativa” (“y permanente a superar las”) “contradicciones” (“que han impedido que Costa Rica”) “cambie” (“de lugar, estancándola”)...

... (“Por esa razón y en aras de contribuir a ese proceso, haremos un gobierno transparente que, desde hoy, se compromete a rendir”) “cuentas” (“de todos sus actos en forma puntual, precisa y oportuna. En esta nueva Administración, el pueblo tendrá la posibilidad de escrutar, día a día, nuestras acciones, así como de señalar y”) “censurar” (“nuestras omisiones, para exigir las rectificaciones que correspondan”)...

... (“Deseo que el gobierno —empezando por el propio Despacho presidencial— funcione como una gran vitrina o”) “casa de cristal”, (“que permita al ciudadano examinar y escrutar el desempeño de quienes administramos el Estado”)...

... (“tan”) “corrupto” (“es quien roba descaradamente los recursos del Estado, como”) “cómplice” (“suyo quien no los administra con dedicación, eficiencia y respeto por los más necesitados”)...

... (“En la tarea por equilibrar y estabilizar las finanzas públicas no podemos quedarnos”) “cortos”, (“pues ya estamos llegando tarde”)...

... (“con") “Costa Rica” ("no se juega”)...

Confieso que repasé detenidamente ese discurso el jueves pasado, cuando escuché al profeta del cambio no solo evadiendo su responsabilidad en torno al llamado “hueco" presupuestario por ¢600.000 millones, sino endosándole el grave error al equipo técnico del Ministerio de Hacienda.

Entiendo perfectamente que un gobernante no tiene por qué estar al tanto del número de huecos que tiene una carretera, la falta de cebollas en los comedores escolares, el déficit de jeringas en un Ebais, la escasez de clavos para reparar un tramo de la línea férrea o los rollos de cable que le urgen a la Compañía Nacional de Fuerza y Luz, pero de ahí a no estar empapado sobre el Presupuesto Nacional en tiempos de déficit fiscal hay una ENORME diferencia.

Luis Guillermo Solís Rivera no era —lo digo con todo respeto para quienes ejercieron esas labores— el conserje, un guarda, un chofer, el jardinero o el carpintero de la Casa Presidencial. Era el Mandatario; por lo tanto, sus excusas, rodeos y pretextos no son de recibo; dan pena e indignan.

¿Alguna duda de que cambio se escribe con ce de cinismo?