Por: Larisa Paez.   28 enero

Comer de manera saludable en la casa puede ser un desafío suficiente para muchas personas y cumplir con estos buenos hábitos de alimentación en el trabajo, y sobretodo en los viajes laborales, puede resultar aún más complicado.

Sin embargo, usted puede hacer ciertas modificaciones en sus comidas, para que el peso no se vea mayormente afectado.

A continuación le brindo algunos consejos de cómo lograrlo.

Prepare con anticipación sus meriendas o snacks

Siempre que sea posible, prepárese con refrigerios saludables para el automóvil o el avión, de modo que no se quede con las ofertas limitadas disponibles en las estaciones de servicio y los aeropuertos.

Si viaja en carro con una hielera, almacénela con yogurt bajo en grasa, palitos de queso fresco, fruta fresca, vegetales troceados ó emparedados preparados con anticipación.

Si viaja en avión, las frutas secas, las nueces, las semillas de girasol o una mezcla de frutos secos viajan bien sin refrigeración, y generalmente encontrará una buena selección de ese tipo de alimentos en el quiosco del aeropuerto si no tiene tiempo de comprarlas con anticipación.

En cualquiera de ambas situaciones, puede llevar además galletas saladas sin relleno, barras de cereal altas en fibra ó mantequilla de nueces “to go”.

Revise las opciones más saludables del menú en los restaurantes

Opciones saludables como ensaladas frescas, carnes cocidas a la parrilla y platos vegetarianos aparecen con frecuencia en la mayoría de los restaurantes. Si su objetivo es minimizar el consumo de calorías para cuidar su peso, procure elegir un plato que contenga mayor cantidad de vegetales no harinosos. No sólo le brindan mucha fibra y sensación de saciedad, sino que también lo hacen a un bajo costo calórico.

Otra buena recomendación al llegar a un restaurante es evitar ver el menú del todo y preguntar directamente por el platillo que usted desearía ordenar, como por ejemplo pescado a la plancha con vegetales.

Cumpla con sus hábitos habituales

Una vez que esté en su destino, trate de mantener sus hábitos alimenticios habituales tanto como sea posible. Procure desayunar todos los días sin falta, recuerde que este tiempo de comida es necesario para empezar el día con energía y controlar mejor el apetito.

Puede averiguar con anticipación si las opciones de desayuno disponibles en el hotel, son funcionales o no para su plan de alimentación, u optar por el servicio de room service, donde puede ordenar de manera más personalizada.

Si la habitación del hotel tiene una nevera pequeña, puede comprar en una tienda de conveniencia snacks saludables como fruta y yogurt para mantenerlos a su alcance. Idealmente, le recomiendo hacer una comida fuerte al día, por ejemplo el almuerzo, y que la cena sea más liviana.

Tome en cuenta las calorías liquidas

El alcohol, los refrescos y las bebidas regulares, aportan calorías al consumo energético diario. Estas calorías “vacías”, es decir, sin aporte de nutrientes, pueden terminar saboteando el mantenimiento de un peso saludable. Le recomiendo elegir opciones libres de azúcar como agua pura, gaseosas sin azúcar, soda con limón, limonada o té frío sin azúcar.

Si quiere tomar algún tipo de licor, limítese a la recomendación actual de 1 bebida alcohólica al día para las mujeres y 2 al día para los hombres. Prefiera una cerveza light, una copa de vino tinto o blanco, o si consume algún tipo de licor acompáñelo con ligas sin calorías o agua y consúmalos con moderación.

Procure ejercitarse

Averigüe con anticipación si el hotel donde se hospeda cuenta con gimnasio propio. De esta manera, puede llevar ropa deportiva y aprovechar algún tiempo libre para ejercitarse. O bien, si el clima y la ciudad se lo permiten, salga a caminar o trotar al aire libre por la mañana antes de iniciar la jornada laboral.

Durante el día, utilice las escaleras en lugar del elevador; si a la hora del almuerzo le sobra tiempo puede hacer una pequeña caminata para ayudar a la digestión; si va a cenar cerca del hotel y es posible, váyase caminando ida y vuelta; tómese unos minutos para estirarse en su escritorio.

Finalmente, si usted está en plan de pérdida de peso, considere los viajes laborales como una etapa de pausa donde no se aumente de peso, y una vez de regreso en el país retoma el proceso sin inconveniente. Para más información sobre éste u otros temas relacionados a nutrición, lo invito a visitar nuestra página de Facebook Centro de Nutrición Larisa Páez o nuestra página web www.centrodenutricion.co.cr