Por: María Luisa Madrigal.   17 octubre, 2018
El Índice de Competitividad Global evalúa los factores que determinan el nivel de productividad de un país. Según los resultados del índice, Costa Rica está estancada. En la foto, distintos sindicatos protestando en contra del Plan Fiscal. Fotografía José Cordero
El Índice de Competitividad Global evalúa los factores que determinan el nivel de productividad de un país. Según los resultados del índice, Costa Rica está estancada. En la foto, distintos sindicatos protestando en contra del Plan Fiscal. Fotografía José Cordero

El Índice de Competitividad Global evalúa los factores que determinan el nivel de productividad de un país. Según los resultados del índice, Costa Rica está estancada.

De los 140 países que formaron parte del índice para el último informe, Costa Rica está en la posición 55 en el 2018, una más abajo que en el 2017.

A nivel centroamericano Costa Rica aún está por encima del resto de los países del istmo. A nivel latinoamericano, el país ocupa la cuarta posición como el mejor calificado, por debajo de Chile (33), México (45) y Uruguay (53).

Salud, educación e instituciones son las tres áreas con las calificaciones más altas del país. En la otra cara de la moneda la estabilidad macroeconómica y el dinamismo empresarial son los factores peor calificados. Estos rubros son importantes porque a futuro el mal rendimiento aquí erosiona el desempeño en las áreas mejor calificadas.

Los primeros lugares en Latinoamérica tienen el dinamismo empresarial y la estabilidad macroeconómica como sus calificaciones más altas. Por el contrario, Venezuela y Argentina que son dos países con crisis económicas actuales y situadas detrás de Costa Rica en el índice, coinciden en tener dentro de los aspectos peor calificados la estabilidad macroeconómica y la dinamismo empresarial.

En resumen, Costa Rica está bien para la región, mal en una comparación más globalizada y queda debiendo -mucho- en factores con más peso dentro de los países top a nivel global.

Lejos del nivel de la OCDE
En America Latina y el Caribe, Costa Rica es un país competitivo. Si los aspectos individuales se comparan con los países miembros de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos​ (OCDE), es donde se queda muy por debajo.
En America Latina y el Caribe, Costa Rica es un país competitivo. Si los aspectos individuales se comparan con los países miembros de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos​ (OCDE), es donde se queda muy por debajo.

“No podemos seguir comparándonos con los mismos de siempre. Tenemos que ir más allá. Máximo si queremos ir a la OCDE”. Así lo declaró Yolanda Fernández presidenta de la Cámara de Comercio de Costa Rica (CCCR) durante la presentación del informe.

En América Latina y el Caribe, Costa Rica es un país competitivo. Pero si se compara con los países miembros de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos​ (OCDE), se queda muy por debajo.

Por ejemplo, Costa Rica ha tenido incrementos en la productividad de los últimos años. Sin embargo, no son suficientes. En el caso de la productividad del trabajo en comparación con el promedio de la OCDE, la competitividad de Costa Rica por trabajador apenas alcanza un 40%.

“Siendo metáfora futbolística somos competitivos en segunda división. Pero en primera división seríamos de esos equipos que suben a una liga superior y de una vez, en el campeonato siguiente van para abajo porque no tienen las condiciones para competir”, declaró Ronald Arce, investigador del Centro Latinoamericano para la Competitividad y el Desarrollo Sostenible (CLACDS) en la presentación realizada por el Incae.

A nivel de instituciones, contra America Latina Costa Rica está por encima del promedio. En comparación con el promedio OCDE el nivel de las instituciones locales es insuficiente.

Infraestructura, adopción de las TIC y la estabilidad macroeconómica, son tres factores en los que no solo no se alcanza el promedio OCDE sino que se queda debiendo incluso a nivel latinoamericano.

Otro punto negro en la calificación obtenida por el país es la infraestructura. Foto: Rafael Pacheco
Otro punto negro en la calificación obtenida por el país es la infraestructura. Foto: Rafael Pacheco

Otro punto negro en la calificación obtenida por el país es la infraestructura. Ubicado en la posición 78 de 140, detalles como la calidad de las carreteras (124) y la conectividad de las mismas (111) ponen a Costa Rica entre los últimos puestos del índice. La eficiencia de los puertos (98) y del tren (108), son otros dos factores que bajan la puntuación. Una vez más, muy por debajo del promedio de la OCDE.

Costa Rica solo es el mejor calificado de Latinoamérica en un aspecto: salud.

Problemas graves en TICs, trámites y aduanas

El informe también refleja que los trámites son una barrera importante para el desarrollo empresarial. La eficiencia del mercado se ve afectada de manera directa.

Costa Rica saca una calificación muy negativa en las restricciones no arancelarias. El país está ubicado en la posición 107 de 140. Un ejemplo claro para entender cómo afectan estas políticas es el de los aguacates. Las condiciones -limitantes y estrictas- para poder importar la fruta al país hacen que los precios hayan crecido exponencialmente en los últimos años. “Básicamente ponemos medidas que uno no sabe por qué se ponen” detalló Arce.

Las condiciones -limitantes y estrictas- para poder importar la fruta al país hacen que los precios hayan crecido exponencialmente en los últimos años. Foto Melissa Fernández
Las condiciones -limitantes y estrictas- para poder importar la fruta al país hacen que los precios hayan crecido exponencialmente en los últimos años. Foto Melissa Fernández

A esto se le suma el eficiencia del proceso de “salida” de las aduanas y las distorsiones por impuestos o subsidios. En ambas categorías Costa Rica está en la posición 70.

Es decir, además de que se restringen ciertos productos -que como consecuencia suben de precio- el país tiene trámites y procesos de desalmacenaje lentos que nuevamente influyen en los precios. Finalmente, muchos productos nacionales sufren de distorsiones por medio de exoneraciones, subsidios y existen impuestos específicos de algunos productos externos lo que hace que nuevamente se encarezcan.

En el uso de las TIC, si bien es cierto que la calificación costarricense está entre las mejores de Latinoamérica, cuando se compara a nivel global, las diferencias son abismales.

En los países top del índice prácticamente el 100% de los habitantes tiene acceso a Internet. Costa Rica apenas supera el 60%. Si se habla de banda ancha los números costarricenses apenas superan el 10% de los usuarios, mientras en Suiza y Francia casi la mitad de las personas tienen este tipo de conexión. El caso de fibra óptica es aún peor. El país ni siquiera llega a un 1%.

Costa Rica no solamente no ha logrado mejorar su posición en el índice en un año, sino que muestra -lamentablemente- puntos de atención que podrían repercutir gravemente en el futuro.