Por: Manuel Avendaño Arce.   16 noviembre
El pasado 3 de noviembre había muy poco movimiento en playa Potrero, Santa Cruz, Guanacaste. Fotografía: Rafael Pacheco.
El pasado 3 de noviembre había muy poco movimiento en playa Potrero, Santa Cruz, Guanacaste. Fotografía: Rafael Pacheco.

Ya nada es como antes. Ni la leche dormida que elabora −con receta secreta de tres generaciones− la familia Gutiérrez en Cañas, ni las rosquillas de Joany Pérez en Hojancha, ni la cuajada de Fidelina Rosales en Nicoya. Para ellos, quienes se ganan la vida vendiendo comidas tradicionales guanacastecas, la pandemia lo cambió todo, sin previo aviso y sin márgenes preparatorios.

De un chasquido, Guanacaste retrocedió a los niveles de pobreza del 2014, tras casi seis años de reducir ese indicador por una combinación de diversos factores, los cuales, ahora importan poco porque su motor principal, a fin de cuentas, es el turismo y está apagado.

Los guanacastecos se sienten solos. Ven de lejos las declaraciones presidenciales, las conferencias de prensa del Ministro de Salud, las medidas que quitan y ponen para abrir y cerrar la economía. No entienden por qué todo se transformó tan rápido. En el fondo mantienen la esperanza de que los turistas regresen, los que traen dólares, por supuesto.

Así lo constató EF en una gira por diferentes comunidades de la provincia entre el martes 3 y el miércoles 4 de noviembre.

Cambio de rumbo
Los comerciantes en Santa Cruz de Guanacaste reportan caídas importantes en sus ventas y algunos independientes cesaron su actividad para buscar nuevas oportunidades de negocio. Fotografía: Rafael Pacheco.
Los comerciantes en Santa Cruz de Guanacaste reportan caídas importantes en sus ventas y algunos independientes cesaron su actividad para buscar nuevas oportunidades de negocio. Fotografía: Rafael Pacheco.

Guanacaste se caracterizó históricamente por ser una de las provincias más pobres y desiguales del país, con una estructura productiva que dependía principalmente del sector agrícola tradicional.

Los datos empezaron a cambiar desde el 2015, cuando el indicador de pobreza, medido por la Encuesta Nacional de Hogares (Enaho) reflejaba reducciones año tras año, salvo en el 2018. Para 2019 había llegado al 20,3%, una contracción importante con respecto al 33,2% del 2014.

De hecho, este medio daba cuenta de la bonanza en la región con un artículo publicado en noviembre del 2015, cuyo titular no dejaba lugar a dudas: Guanacaste prospera más rápido que el resto de Costa Rica.

Mientras tanto la Región Chorotega se abocó a transformar su sistema productivo para orientarlo al turismo −sobre todo receptor− y a los servicios, algunos de alta tecnología.

En la provincia se instalaron inversiones importantes como la ampliación del Aeropuerto Internacional Daniel Oduber, el Distrito de Riego Arenal Tempisque (DART), la construcción de varios hoteles de cadenas internacionales, la nueva planta de concentrados de Coca Cola, Ad Astra Rocket, el laboratorio de Pfizer, PriceSmart, Universal y la edificación de la Zona Franca Solarium, entre otras.

Diversas cadenas de hoteles pusieron en marcha desde hace más de cinco años una serie de programas de educación dual que permitieron insertar al mercado laboral a personas con pocas habilidades técnicas.

El 95% de los niños y adolescentes asisten a la educación formal, esto se tradujo es una escolaridad promedio es de 8,8 años. Además, casi el 50% de las personas entre 25 y 39 años completaron la secundaria.

Antes de la pandemia, Guanacaste se ubicaa como la segunda región con mejor perfil educativo por detrás de la Central. Eso sí, únicamente el 15% de la fuerza de trabajo cuenta con título universitario, lo que deja un amplio margen para empleos de media y baja calificación.

La Enaho 2020 refleja que de los 120.294 hogares en esta zona, 27.379 están en pobreza y 10.797 en condición extrema, estos datos ya incorporan el impacto de la crisis del coronavirus.

El Programa Estado de la Nación (PEN) documentó que Guanacaste era la región más desigual históricamente del país, pero desde el 2012 el Coeficiente de Gini muestra una tendencia a la baja, que para el 2019 se registró en 0,473; sin embargo, este año aumentó a 0,492 (entre más cercano sea el valor a uno, más grande es la desigualdad).

Ingreso y desempleo
En las cercanías de las playas esperan con ansias el regreso de los turistas extranjeros quienes tienen un gasto promedio diario mayor al de los nacionales. Fotografía: Rafael Pacheco.
En las cercanías de las playas esperan con ansias el regreso de los turistas extranjeros quienes tienen un gasto promedio diario mayor al de los nacionales. Fotografía: Rafael Pacheco.

El deterioro del mercado laboral nacional golpeado por los despidos, las reducciones de jornadas, la suspensiones de contratos y el cierre de negocios informales se convirtió en una reducción del 12,2% en el ingreso promedio por hogar y del 13,2% en el per cápita.

La Región Chorotega, que comprende los 11 cantones de Guanacaste, fue en la que se presentó una mayor caída del ingreso por hogar y por persona.

El dinero que recibe una familia por mes pasó de ¢863.590 en 2019 a ¢687.012 este año, una contracción del 20,4%, la más alta de todo el país.

La misma Enaho 2020 evidencia que el recorte en el dinero que percibe cada persona fue del 23,5% en la comparación interanual. También el más fuerte de las seis regiones de planificación.

Gloriana Ivankovich, economista y directora de proyectos de la Academia de Centroamérica, considera que esto se debe principalmente a la paralización del turismo por las restricciones de movilidad y la crisis sanitaria en la región.

El escenario del trabajo también es desfavorable. La tasa de desempleo de Guanacaste fue del 30,5% al tercer trimestre del año, la más alta con respecto a la otras cinco regiones, seguida únicamente por el 22,6% de la Central.

De las 394.182 personas que residen en el territorio Chorotega, 48.179 están sin trabajo y 110.003 se mantienen ocupados. Así se desprende la Encuesta Continua de Empleo (ECE) del tercer trimestre del 2020, última medición con los datos disponibles por regiones, además ofrece el panorama del segundo periodo con mayor impacto de la pandemia.

Natalia Morales, economista e investigadora del PEN, asegura que el aumento en el desempleo en esta zona del país se explica por el freno al turismo ya que los puestos se enfocan más en servicios, comercio, alimentación, hospedaje y transportes; labores que no son teletrabajables.

Las cifras se suspensión de contratos ponen a Guanacaste como la tercera provincia donde se vieron afectadas más personas por esta medida, mientras que en reducciones de jornadas es la cuarta con mayor incidencia.

Pese a los esfuerzos de esta provincia, durante la última década, por convertirse en una zona más urbana, con una economía de servicios y con un mejor perfil educativo, que le valieron para prosperar en sus indicadores sociales; el golpe del coronavirus llegó para retroceder todo al 2014.

Un punto que no se debe obviar, es que en 2014 el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC) incorporó cambios metodológicos en la Enaho que pudieron influir en la obtención de datos y resultados de las diferentes regiones, incluida la Chorotega.