Por: AFP .   16 mayo
La gente se reúne a orillas del río Sena en París el 16 de mayo de 2020, el primer fin de semana después de que Francia alivió las medidas de bloqueo tomadas para frenar la propagación de la pandemia COVID-19. Fotografía: AFP.
La gente se reúne a orillas del río Sena en París el 16 de mayo de 2020, el primer fin de semana después de que Francia alivió las medidas de bloqueo tomadas para frenar la propagación de la pandemia COVID-19. Fotografía: AFP.

El fútbol regresó a los campos de Alemania este sábado y las playas de Francia y Grecia volvieron a poblarse de visitantes, ansiosos de olvidar durante un rato el azote de una pandemia que ya causó más de 307.000 muertos en el mundo.

La liga alemana es el primer gran campeonato que se reanuda después de semanas de confinamiento.

El silbato de inicio de juego sonó a la hora prevista en los estadios vacíos de cinco ciudades, un experimento que será examinado con expectación y ansiedad.}

“El mundo entero nos mira”, afirmó el entrenador del Bayern Múnich, Hansi Flick, consciente de que “puede ser una señal para todas las demás ligas”.

No hubo saludos entre los equipos, ni ceremonia, ni música. Y algunos jugadores, como los del Leizpig, mantuvieron sus mascarillas durante el calentamiento.

"Más vale partidos a puerta cerrada para frenar la progresión de la epidemia que una catástrofe sanitaria", admitió Nicole Bartelt, de 44 años y aficionada del Dortmund.

Vista desde las gradas vacías durante el partido de fútbol de la Bundesliga de la primera división alemana BVB Borussia Dortmund v Schalke 04 el 16 de mayo de 2020 en Dortmund, Alemania. Fotografía: AFP.
Vista desde las gradas vacías durante el partido de fútbol de la Bundesliga de la primera división alemana BVB Borussia Dortmund v Schalke 04 el 16 de mayo de 2020 en Dortmund, Alemania. Fotografía: AFP.
‘Respeten las distancias’

En Grecia, los habitantes de Atenas volvieron a las playas en un día caluroso. El gobierno decidió abrirlas como parte del proceso de desconfinamiento paulatino, aunque con restricciones.

La distancia de cuatro metros entre parasoles parecía poco respetada a media jornada en la playa de Kavuri.

"Respeten las distancias de seguridad", repetía un altavoz.

"Está lleno de gente, pero somos conscientes de la situación y tenemos cuidado", asegura Vassilis Demetis, salvavidas de 36 años.

En Francia, las reglas eran aún más estrictas: autorizado bañarse y nadar, pero no tomar el sol en la arena, ni tumbado ni de pie.

François y Géraldine, él jubilado y ella consultora, dieron sus primeras brazadas en el agua en Saint-Malo (noroeste).

"Es como un sentimiento de libertad. Se ve a la gente feliz", declaró François.

Los franceses tienen permiso para desplazarse un máximo de 100 kilómetros, siempre que respeten las normas de distanciamiento e higiene.

En Italia, tercer país del mundo más afectado por la COVID-19, con un saldo de 31.610 muertos, el litoral también se prepara para recibir a los visitantes con todas las medidas de precaución posibles.

El confinamiento, que llegó a afectar a dos tercios de la humanidad, es un experimento sin parangón en la historia, y una auténtica catástrofe para el sector turístico, a las puertas del verano en el hemisferio norte.

Para visitar la catedral de Florencia, los responsables idearon un collarín que emite una señal acústica si el visitante se acerca a menos de dos metros de otra persona.

La basílica de San Pedro de Roma volverá a abrir sus puertas el lunes.

España, que ya inició su desconfinamiento, prefiere sin embargo maniobrar con cautela. El presidente socialista Pedro Sánchez anunció que pedirá una prolongación un mes más del estado de alarma al parlamento.

Chile en cuarentena

Fuera de Europa y de sus inicios de desconfinamiento, la situación es preocupante en amplias zonas del planeta.

En América Latina la pandemia ya dejó cerca de 27.000 muertos y en 24 horas se produjeron más de 20.000 nuevos contagios, hasta superar los 476.000.

Los siete millones de habitantes de Santiago de Chile iniciaron el viernes una cuarentena total.

En el país hay casi 40.000 contagios registrados y 394 muertos por coronavirus. En los últimos días, el número de nuevos casos pasó de unos 500 por día a cerca de 1.000, lo que llevó a las autoridades a reforzar las restricciones.

Vista aérea de tumbas ya excavadas en el Cementerio General de Santiago el 14 de mayo de 2020, en medio de la nueva pandemia de coronavirus. Fotografía: AFP.
Vista aérea de tumbas ya excavadas en el Cementerio General de Santiago el 14 de mayo de 2020, en medio de la nueva pandemia de coronavirus. Fotografía: AFP.

"Entramos a la etapa más dura, donde se requiere la mayor solidaridad, el mayor control de unos a otros. Usa por favor la mascarilla, no salgas en esta situación", suplicó el ministro de Salud, Jaime Mañalich.

En Brasil, el país de América Latina más castigado por la COVID-19, con 202.000 casos y casi 14.000 muertos, el ministro de Salud dejó el cargo por "incompatibilidades" con el presidente Jair Bolsonaro en la lucha contra el nuevo coronavirus.

Morgues colapsadas

La epidemia genera imágenes dantescas en todo el mundo. En Bombay, en India, las morgues están llenas, hay cadáveres abandonados en salas de hospitales, algunos pacientes tienen que compartir cama y el personal sanitario está agotado.

Un video macabro, compartido en las redes sociales y en los medios de comunicación indios, ilustra la magnitud de la crisis en esta ciudad, de 18 millones de habitantes, que registra casi 17.000 casos de COVID-19, más del doble que en Nueva Delhi.

"El sistema está bajo una enorme presión, estalla", advirtió Deepak Baid, un médico de cuidados intensivos.

El impacto económico de la pandemia es inimaginable. Según la Organización Mundial de Comercio (OMC), las transacciones internacionales registrarán "pérdidas de dos dígitos" en casi todas las regiones del mundo.

El efecto es especialmente funesto en el sector de las aerolíneas, que negocian con los gobiernos reanudar los vuelos en junio, según el director general de la Asociación Internacional del Transporte Aéreo (IATA, por sus siglas en inglés), Alexandre de Juniac.

Kenia anunció que cerraba sus fronteras con Tanzania y Somalia a causa de la pandemia.

Irán, en cambio, reportó solo 35 muertos en las últimas 24 horas, su mejor balance desde el inicio de la crisis sanitaria.

En India, el ansia de volver a sus hogares de millones de trabajadores, que llevan siete semanas sin poder ganarse el sueldo, provocó numerosos accidentes de tráfico este sábado. En el trayecto de vuelta a sus estados de origen murieron al menos una treintena de personas, según datos oficiales.

Esperanza de una vacuna

En Estados Unidos, el país más afectado del mundo, con 87.493 muertos, el desempleo ya afecta al 15% de la población, una cifra récord.

La Cámara de Representantes votó el viernes un histórico plan de ayuda de $3 billones, pero el texto presentado por los demócratas fue rechazado por el presidente Donald Trump y los republicanos, mayoritarios en el Senado, que consideran que concede subsidios que no tienen nada que ver con la lucha contra la pandemia.

Trump predijo de nuevo una vacuna para fin de año, "tal vez antes".

Este sábado, la ministra francesa de Investigación, Frédérique Vidal, estimó, más prudente, que la primera vacuna no estará disponible antes de 18 meses.

La Agencia Europea del Medicamento (EMA) baraja el plazo de un año, siendo "optimistas".

Los 194 miembros de la Organización Mundial de la Salud (OMS) se reunirán virtualmente el lunes para intentar coordinar una respuesta ante la pandemia, una cita que puede estar dominada por la tensión entre China y Estados Unidos.

Y frente a la pandemia, hay quien opta por la originalidad.

En Washington, un premiado restaurante decidió poner maniquíes vestidos de manera original en varias mesas para garantizar, cuando reabra sus puertas a finales de mayo, la distancia entre los comensales y brindar a sus clientes una ocasión de hacer una foto divertida.