Por: María Luisa Madrigal, Manuel Avendaño Arce.   12 junio

Una serie de malas decisiones administrativas, políticas y financieras llevaron a Japdeva al borde de su naufragio.

Durante décadas el Sindicato de Trabajadores de esa institución (Sintrajap) ganó pequeñas batallas, que a la postre se tradujeron en cuantiosos beneficios salariales que terminaron por inflar el gasto y socavar la estabilidad de esta junta que también se dedica al desarrollo de proyectos en Limón.

Huelgas y convenciones colectivas con beneficios más que cuestionables han sido parte del camino que arrastró a la Junta hasta su fracaso inminente.

Mientras la institución está a las puertas de la quiebra, el Gobierno hace un esfuerzo por rescatarla con la reducción de caso el 80% de la planilla, a través de una complaciente movilidad laboral y un régimen prejubilatorio.

El naufragio de Japdeva

Esta es la ruta de malas decisiones administrativas, políticas y financieras que llevó a Japdeva al borde de su naufragio.

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AGOSTO 2008

PLAN MAESTRO
El plan elaborado por la firma holandesa Royal Haskoning dibujó el camino para transformar los muelles de Japdeva en terminales especializadas en cargas generales y turismo, algo que no ocurrió en 11 años.

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NOVIEMBRE 2010

DINERO PARA REESTRUCTURACIÓN
El gobierno de Óscar Arias destinó una partida de ¢15.100 millones para la reestructuración de Japdeva, la cual incluía la liquidación de personal y la modernización de sus actividades para generar nuevos recursos.

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DICIEMBRE 2012

BENEFICIOS EN CONVENCIÓN
Luego de dos años de revisión, Japdeva y Sintrajap mantuvieron todos los beneficios establecidos en la convención colectiva. En ese entonces, el gasto representaba ¢1.300 millones de los ¢33.000 millones en ingresos que reportaba la institución.

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JUNIO 2014

RECUPERACIÓN DE DINERO
La entonces presidenta ejecutiva de Japdeva, Ann McKinley, recuperó los ¢15.100 millones, destinados en 2010 para la reestructuración de la entidad, que se encontraban en una cuenta en Caja Única en el Consejo Nacional de Concesiones (CNC).

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OCTUBRE 2014

HUELGA Y CIERRE DEL PUERTO
En protesta por la llegada de APM Terminals, Sintrajap anunció una huelga indefinida y el cierre de los muelles de Limón y Moín. El movimiento terminó en quema de llantas, bloqueos viales, enfrentamientos de los manifestantes con la policía y varios detenidos.

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NOVIEMBRE 2014

CESE DE HUELGA
Sintrajap aceptó, después de 16 días de manifestaciones y cierre de los puertos, suspender la huelga a cambio de que Japdeva no hiciera rebajas salariales a los huelguistas, por ausentarse de sus labores, a pesar de que el Juzgado de Trabajo de Limón declaró ilegal el movimiento.

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SETIEMBRE 2017

COMPRA DE GRÚAS
Japdeva compró dos gruas pórticas nuevas valoradas en $16 millones. La adquisición se aprobó en octubre del 2015, pero se completó casi dos años después, a las puertas de la entrada en operación de APM Terminals, y se utilizó parte del dinero previsto en el gobierno de Laura Chinchilla.

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FEBRERO 2018

UNA GRÚA DAÑADA
Pasaron cinco meses de pruebas y reparaciones para que las grúas entraran en funcionamiento. Dos meses después del arranque, Glenda –uno de los equipos– se varó. Esto significó que Japdeva dejara de percibir cerca de $1,6 millones por los 127 días de paro. Su arreglo, cinco meses después, costó $95.000.

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DICIEMBRE 2018

DINERO PARA REESTRUCTURACIÓN
15 meses después de la instalación de los equipos en el muelle estatal de Moín, no se completaba el 50% de los movimientos esperados que justificaban la compra. Japdeva decidió reducir la velocidad de los equipos para facilitar la curva de aprendizaje de los operadores.

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DICIEMBRE 2018

NUEVA HUELGA
De los 1.232 empleados que tenía Japdeva en diciembre del 2018, cerca de 850 se unieron a la huelga contra el plan fiscal. El movimiento duró un mes completo y generó pérdidas del 40% del total de ingresos mensuales, principalmente por problemas con cargueros.

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MAYO 2019

PROYECTO DE LEY
El Gobierno de Carlos Alvarado presentó un proyecto de ley para liquidar al 80% de los trabajadores de Japdeva y evitar la quiebra de esta institución pública que, en adelante, se enfocará en nuevos negocios portuarios y la ejecución de proyectos de desarrollo para Limón.

FUENTE: Elaboración propia    || Edgar Jiménez y Carlos Fonseca / El Financiero.