Economía y Política

Nuevo presidente del BCCR dará continuidad a la gestión actual en tipo de cambio e inflación

Róger Madrigal, un funcionario con cuatro décadas de experiencia en el Banco Central, afirma considerar “muy, muy correcta” la gestión del presidente saliente del emisor Rodrigo Cubero

Róger Madrigal López, de 61 años, asumirá la presidencia del Banco Central a partir del próximo 8 de mayo. Su gestión augura pocos cambios de peso en comparación con la actual administración, según él mismo señaló a la prensa tras el anuncio de su designación, este 29 de abril, por parte del mandatario electo Rodrigo Chaves.

El nuevo jerarca del Banco Central es un funcionario de larga data en la entidad. Ingresó a la División Financiera en 1984 y luego pasó a la División Económica, de la cual fue nombrado director, desde 2008.

Madrigal tuvo a su cargo, en 2004, la construcción de un plan estratégico con el propósito de reducir la inflación, el cual derivó en el conocido régimen de metas de inflación. Ahora dirigirá la entidad en la que ha laborado en las últimas cuatro décadas.

En la presentación de su nombramiento, Chaves aseguró que el país enfrenta “amenazas importantes en el plano económico, provenientes de la situación económica global, incluyendo los eventos inflacionarios en las economías más grandes del mundo”. Ese será uno de los principales retos del nuevo jerarca del BCCR para mantener la estabilidad financiera del país, según el mandatario.

“Hablamos de alguien que ha sido muchísimos años el economista en jefe del Banco Central, conoce la Junta Directiva y tiene un compromiso absoluto y comprobado con la estabilidad económica y la responsabilidad en el manejo de la política monetaria de este país”, afirmó el mandatario electo sobre el perfil del nuevo jerarca.

EF resume las primeras declaraciones a la prensa del nuevo jerarca del Banco Central, después del anuncio de su designación, este 29 de abril.

¿Cómo lidiará en su administración con la inflación?

— El Banco tiene tres objetivos: estabilidad interna, estabilidad externa y control de la moneda. El Banco ha sido clarísimo y se puede ver en los comunicados de política monetaria, en el acuerdo que salió el miércoles, sobre el compromiso inquebrantable con el cumplimiento de la ley. No es un asunto de gusto de presidente sino de cumplimiento de la ley.

¿Cómo mantener esa estabilidad en momentos de presiones muy fuertes externas?

— Costa Rica es un país pequeño y abierto, tomador de precios internacionales. Ese es un dato para nosotros. Una vez que la inflación llega aquí lo que el Banco Central tiene que evitar es que se propaguen los efectos denominados de “segunda ronda”. Lamentablemente estamos viviendo un efecto ya dicho en muchas oportunidades de inflación importada y debemos tratar de contenerla en el tiempo.

Las intervenciones del Banco Central sobre el tipo de cambio han sido cautas en los últimos meses. ¿Se va a mantener esa política?

— El esquema de política del Banco Central es el que se ideó desde 2006 y luego se consolidó con cambios que hace el Banco en su definición de régimen monetario desde el 2015 y 2018. Eso no va cambiar.

¿Se debe esperar que el tipo de cambio siga aumentando?

— No es cierto que solo ha aumentado. Ha aumentado y ha bajado. El tipo de cambio se va a comportar de acuerdo con las fuerzas del mercado. Hasta ahora ha aumentado más de lo que ha bajado por las presiones que hay.

La formación de precios se puede mejorar de muchas formas. No gastando reservas, sino de cómo se determina el precio adecuado. Lamentablemente hay gente que se endeudó en moneda extranjera y ahora le toca pagar. Por años he hablado de los riesgos de endeudarse en moneda extranjera con ingreso nacional, por eventuales choques que generasen problemas, y eso es lo que está ocurriendo.

El presidente electo Rodrigo Chaves ha dicho su deseo de renegociar los términos del acuerdo con el FMI. ¿Qué piensa sobre ese proceso?

— Hay mucha coincidencia, en el sentido de las modificaciones de la política pública que se quieren hacer en términos de estabilidad a nivel fiscal y manejo monetario. Aquí tal vez pueda haber algunas diferencias de grado. Lo que don Rodrigo ha dicho es que a él le interesaría que el convenio, en algunas cosas, se pudiera ir más lejos. Hablamos de una administración nueva y cuando se negoció el convenio no teníamos una guerra, ni ese choque en los términos de intercambio que tenemos hoy.

Parte del acuerdo incluye límites a las reservas internacionales.

— Las reservas internacionales son un seguro ante problemas de pagos internacionales y eso no va a cambiar en Costa Rica. Por eso el Banco pretende siempre tener cierto nivel de reservas y es lo que ha hecho. Lo que tenemos es que venimos de dos años durísimos de una pandemia y de una caída brutal de los ingresos por turismo, en la que las reservas han servido para lo que deben: como un seguro ante un choque externo. Costa Rica no ha dejado de pagar sus obligaciones externas, entonces las reservas han servido para lo que deben servir.

Recién esta semana el gobierno saliente presentó al Congreso una solicitud de autorización para emitir $6.000 millones en títulos de deuda externa en los próximos seis años. ¿El Banco Central mantiene su postura a favor para la colocación en los próximos años?

— El escenario base del Ministerio de Hacienda tenía la colocación de $4.000 millones. El proyecto está muy recientemente presentado. Mantenemos parte de esos supuestos, pero hablamos de algo muy nuevo. El país requiere de apoyo presupuestario externo porque se consigue en mejores condiciones, para reducir la carga de intereses; entonces en principio estamos de acuerdo, pero con un buen uso de los recursos.

¿Usted visualiza una administración continuista a la comandada por Rodrigo Cubero en los últimos años?

— En general, sí. Esto no es tan personalista, se trata de una Junta Directiva. Las decisiones finales son de un cuerpo colegiado y lo que está cambiando es una persona, porque el Ministro de Hacienda tiene voz pero no tiene voto en esa junta. Por respeto a los compañeros, es la política del Banco Central y no de una persona.

A mí me parece que la administración de don Rodrigo Cubero fue muy correcta; muy, muy correcta.

¿Cómo conoció usted a Rodrigo Chaves?

— Es una historia muy larga. Yo lo conozco a él desde 1979, más o menos, de la Universidad de Costa Rica; pero no nos tratábamos desde entonces, más allá de en algún curso universitario de los primeros años. Luego él tomó su destino a Ohio y años después yo tuve la oportunidad de ir, con el favor del Banco Central y el apoyo del profesor Claudio González, a Ohio State a un programa de Economía Agrícola, Ambiental y de Desarrollo, y cuando yo llego don Rodrigo está terminando.

Cuando él llega como ministro de Hacienda, ahí sí tuvimos un mayor contacto. Él requería algunos funcionarios para comprender cuestiones del proceso con la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) y demás coordinaciones necesarias. Esa fue la situación.

¿Cuándo lo contactó el presidente para ofrecerle el puesto?

— El me llamó hoy hace ocho (viernes 22 de abril) en la tarde y fue muy prudente con sus palabras. Me preguntó si podía considerar mi nombre para el puesto y le dije que sí. A partir de ahí me pidió que le enviara un currículum y, minutos después, una de las personas que le ayudan me solicitaron una entrevista el sábado. Esa fue una entrevista larga y compleja, y ayer en la tarde, al final de la tarde (28 de abril), me dijo que quería hablar conmigo (sobre la designación).

Josué Alfaro

Josué Alfaro

Periodista de la sección de Economía y Política de El Financiero. Graduado de la carrera de Ciencias de la Comunicación Colectiva con énfasis en Periodismo de la Universidad de Costa Rica.

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