Por: María Fernanda Cisneros.   28 febrero, 2018

La confianza del consumidor se mantuvo baja y sin cambio en febrero, producto de la incertidumbre que siente la población.

Históricamente, este indicador sube cuando se celebran las elecciones presidenciales. Este patrón ocurrió en febrero del 2006, 2010 y 2014, pero se rompió en el 2018.

El Índice de Confianza del Consumidor (ICC), calculado de forma trimestral por la Escuela de Estadística de la Universidad de Costa Rica (UCR) llegó a esta conclusión y mostró las expectativas que tiene la población sobre el comportamiento de la economía en los próximos meses.

"Es de esperar que esta situación pueda explicarse por el impacto que produjo el resultado de las elecciones presidenciales el pasado 4 de febrero, en el que inesperadamente un representante religioso, de corriente evangélica, ganó los votos suficientes para disputar (...) una segunda ronda", afirmó el estudio.

La encuesta se realizó del 5 al 18 de febrero del 2018, a 701 hogares con teléfono fijo en todo el territorio nacional.

En febrero, la confianza se situó en 40,9 puntos, casi el mismo resultado visto en noviembre -la publicación previa del estudio- de 39,7.

Esa diferencia es superada por mucho en años electorales previos.

Entre noviembre de 2013 y febrero de 2014 (cuando ganó la Administración Solís), la confianza mejoró 8,6 puntos.

Más para atrás también se ve mejoría en el segundo mes del año. Entre noviembre del 2009 y febrero de 2010 (Administración Chinchilla) la confianza subió 7,2 puntos.

De noviembre del 2005 a febrero del 2006 (Administración Arias) la subida fue de 10,1 puntos.

Más allá del periodo electoral, la confianza se ha mantenido baja desde hace casi un año y esto se ve reflejado en distintos segmentos poblacionales.

De este canasto de baja confianza, solo se separan primero, la población con educación primaria o menos subió el nivel de confianza en casi cuatro puntos y segundo, quienes admiten tener grandes dificultades con el ingreso mensual familiar que reciben, este último grupo aumentó su confianza en 10 puntos.

El ICC también incorpora el Índice de Expectativas Económicas (IEE), que valora qué opina la población sobre el futuro económico del país.

Respecto a este análisis, el estudio concluyó que cada vez hay más consumidores que esperan un incremento de las tasas de interés en los próximos meses.

La porción de la población que espera que las tasas suban pasó de 55,7% a 61,3% entre febrero de 2016 y febrero de 2017.

Por otro lado, aumenta la expectativa de que el ingreso familiar mejore.

El 42,1% de los encuestados considera que mejorará su ingreso en los próximos 12 meses, mientras hace un año solo un 26,5% pensaba de esta forma.

En la acera del desempleo, más consumidores esperan que no aumente.

El 40,8% considera que será mayor, pero hace un año esa porción estaba representada por el 54%. El 38% espera que se mantenga igual.

La población que considera que es un mal momento para comprar casa aumenta.

El 57,6% considera que no es buen momento (50,8% hace un año) para adquirir una vivienda.

La cifra pesimista aumenta al valorar la compra de un carro. El 63,9% de los encuestados afirman que es mal momento para adquirir un vehículo. Esta cifra es más baja que en noviembre, pero levemente más alta que hace un año.