Por: María Fernanda Cisneros.   21 noviembre
A octubre, los ingresos tributarios representaron 10,5% del Producto Interno Bruto (PIB), 0,46 puntos porcentuales más que en octubre del 2018. El mayor ingreso percibido por la recaudación de los impuestos de ventas interno y de renta explican el crecimiento. Fotos Melissa Fernández
A octubre, los ingresos tributarios representaron 10,5% del Producto Interno Bruto (PIB), 0,46 puntos porcentuales más que en octubre del 2018. El mayor ingreso percibido por la recaudación de los impuestos de ventas interno y de renta explican el crecimiento. Fotos Melissa Fernández

Los ingresos totales del Gobierno Central aceleraron al ritmo más alto en ocho años (al corte de octubre), pero los gastos totales también representan una de las cifras más elevadas del último quinquenio.

El comportamiento de estas dos cuentas dio como resultado un déficit fiscal de 5,5% como porción del Producto Interno Bruto (PIB), 0,4 puntos más alto que un año atrás.

Mientras, el déficit primario (que excluye intereses) se ubicó en 1,9%, cifra menor a la registrada a octubre de los dos años previos.

Los ingresos totales crecieron 11,9%, más que en los últimos diez años.

La aceleración en el dinamismo se percibió por los impuestos a los ingresos y utilidades (renta), a las ventas internas (IVA).

La recaudación por el IVA interno aumentó en ¢93.300 millones (0,2% del PIB) en tan solo tres meses de vigencia. Esto se traduce en un repunte del 50% en el primer trimestre de estar activo.

El impuesto a ingresos y utilidades, por su lado, generó un aumento de ¢211.000 millones (0,58% del PIB) en las arcas del Gobierno. El 65% del alza proviene de las personas jurídicas.

Se evidencia un mayor crecimiento en la recaudación del IVA y del impuesto sobre la renta a pesar de la menor dinámica económica, apuntó Rodolfo Cubero, ministro de Hacienda a.i.

Por otra parte, a octubre, los gastos totales del Gobierno registraron el crecimiento más alto de los últimos cinco años.

Si bien ese mayor impulso está en buena parte motivado por los intereses, también influye un mayor dinamismo de la inversión del Estado por transferencias al sector público y privado.

Los recursos para programas de infraestructura de transporte y atención de la red vial nacional que incrementan el gasto de capital, explican parte del aumento, según el reporte elaborado por el Ministerio de Hacienda.

Cubero destaca el esfuerzo del Gobierno para aumentar la infraestructura en un momento en el que es necesaria esa inversión para reactivar la economía, pero también se busca mejorar la situación fiscal de Costa Rica.

El pago de intereses de la deuda llegó a representar un 3,55% del PIB, en contraste con las inversiones de capital que reportan un 1,4%.

Los intereses crecieron 25,9%, la cifra más alta en al menos 12 años. Este crecimiento proviene de la deuda externa, con un repunte de 31,9%.

El Gobierno trabaja en mejorar la gestión de deuda para conseguir financiamiento en mejores condiciones, labor en la que ayudaría el ingreso de los $1.500 millones provenientes de la última emisión de deuda externa para reducir las presiones en el mercado doméstico, apuntó Cubero.

Asimismo, el gasto sin intereses crece a un ritmo más alto que el visto hace un año, debido a un mayor dinamismo en las remuneraciones en cargas sociales y en las transferencias al sector público.

La porción de los sueldos y salarios redujo su dinamismo de 5,2% en octubre del 2018 a 3% al mismo mes del 2019.

Según el comunicado enviado por Hacienda, las reformas en empleo público explican esta última rebaja.