Por: María Fernanda Cisneros.   7 julio
La crisis tomó a Costa Rica con un panorama fiscal complicado, pero la realidad del mercado financiero era distinta, según Bernardo Alfaro, jerarca de la Superintendencia General de Entidades Financieras (Sugef). Foto: Rafael Pacheco
La crisis tomó a Costa Rica con un panorama fiscal complicado, pero la realidad del mercado financiero era distinta, según Bernardo Alfaro, jerarca de la Superintendencia General de Entidades Financieras (Sugef). Foto: Rafael Pacheco

El riesgo de un aumento en el impago de las deudas crecía desde antes de la pandemia y resultaba ser el mayor riesgo al que se enfrentaba el sistema financiero.

Desde antes de la crisis, la morosidad mostraba un comportamiento creciente, motivada por el bajo crecimiento económico, el alto nivel de desempleo y la gran porción de deudores con finanzas comprometidas.

A pesar de esto, el sistema financiero se mantenía “resiliente y fuerte” en suficiencia patrimonial, aun ante los posibles choques ante los que los sometió tanto el Banco Central de Costa Rica (BCCR) como la Superintendencia General de Entidades Financieras (Sugef).

“El sistema de intermediación financiera había aprendido de la crisis del 2008-2009 para estar muy blindado ante una nueva crisis como la que se vive actualmente”, explicó Bernardo Alfaro, jerarca de la Superintendencia General de Entidades Financieras (Sugef).

Para Alfaro, la crisis tomó a Costa Rica con un panorama fiscal complicado, pero la realidad del mercado financiero era distinta.

Estas conclusiones provienen del Informe de Estabilidad Financiera del 2019, del Central y Sugef presentado la tarde de este 7 de julio en una conferencia de prensa virtual.

El reporte expone riesgos, valora cómo reacciona el mercado y la población ante posibles choques. Lo que hace es complementar, pero no sustituir la información de Sugef.

A pesar de que los resultados del reporte no involucran el choque que enfrenta Costa Rica ante la pandemia, realidad que fue imposible de prever, las pruebas de estrés que se elaboraron sirvieron para que el sector financiero estuviera más mentalizado ante posibles choques.

Informe del Central

El BCCR encontró que la creciente morosidad era el riesgo al que estaba más expuesto el sistema financiero desde el 2017, incluido el 2019.

La “mora ampliada” evidencia un crecimiento continuo, y este indicador muestra que aumenta el riesgo de que algunos deudores no logren pagar sus deudas.

Por ahora la morosidad no repunta de forma desmedida porque las entidades han ofrecido periodos de gracia y renegociaciones.

Desde la llegada de la pandemia, el sistema financiero se abocó a renegociar deudas de clientes con problemas para atender el pago de sus deudas.

“No le estamos poniendo limitaciones a los bancos para atender a sus clientes”, afirmó Alberto Dent, presidente del Consejo Nacional de Supervisión de Entidades del Sistema Financiero (Sugef).

Lo que hay que tomar en cuenta es que la crisis golpeó a clientes que estaban pagando a tiempo, pero también a otros que ya arrastraban deudas y atrasos. Este último segmento es donde posiblemente existan “clientes que ya no sean rescatables”, añadió Dent.

Para atender el mayor riesgo de crédito, Rodrigo Cubero, presidente del BCCR, sostiene que los fondos de avales podrían ayudar a atender a la población que se va quedando sin opciones para renegociar deudas.

El lado positivo del análisis es el robusto blindaje de las entidades en términos de capital y la liquidez se robusteció.

Este informe expone que, previo al golpe de la pandemia, el índice de suficiencia patrimonial de las entidades financieras tenía un colchón robusto por encima del mínimo requerido por ley (10%). Esto inclusive, ante la simulación de choques las entidades mantienen esa brecha positiva.

La menor incertidumbre ante el panorama fiscal, redujo las tensiones en el mercado financiero en el 2019, respecto al 2018. Las entidades demostraron ser más fuertes ante posibles choques.

Al mismo tiempo, el índice nivel de confianza, según la Encuesta de Estabilidad Financiera que realiza el Central, evidenció que la confianza en la estabilidad aumentó a uno de los mejores niveles desde el 2015.

Hallazgos Sugef

Datos de Sugef evidencian que las entidades financieras mostraban una suficiencia patrimonial promedio de 14,5% en 2018, pero pasó a 17,5% en 2019.

El crédito creció tan poco, por la baja demanda, que la suficiencia repuntó de forma importante y la morosidad también crece.

A cuatro meses de la pandemia, se ha perdido solo medio punto porcentual de esa cifra para un 16,9% (a mediados 2020).

El análisis que realiza Sugef también estudia los choques a los que están expuestas las entidades financieras.

En este caso, lo hace en conjunto con las entidades, Sugef diseña el modelo y las instituciones lo ejecutan. Son 16 entidades más grandes del sistema financiero, 92% de todo el activo que supervisa Sugef.

El análisis se realizó a lo largo de todo el año 2019 sobre información que abarcaba 2008 a 2018. El 2019 fue un año en el que la suficiencia de las entidades se comportó al alza.

El análisis dio como resultado que en 2019, las entidades promediaron una suficiencia patrimonial de 14,5% en 2018, que bajo un escenario adverso llegaría al 13,5%.

“El 2019 fue tan benevolente en la robustez de las entidades, que se baja desde un nivel muy alto”, anotó el jerarca de Sugef.

Con la llegada de la pandemia, tomó a las entidades financieras con una mentalidad más adaptada de la posibilidad de que se materialicen los riesgos. El efecto de la pandemia en el sistema es menor gracias a las pruebas de las tensión que se han realizado, afirman los supervisores.