Por: Alan Saborío.   15 diciembre, 2020
31/10/2017. Deloitte. EF. Alan Saborío, socio director de Deloitte.
31/10/2017. Deloitte. EF. Alan Saborío, socio director de Deloitte.

Es hora de poner la casa en orden. El caos de este año debe habernos ayudado a entender que hay desordenes que son injustificables. La gestión de gobernanza en la empresa debe revisarse y hay que poner organización en todo aquello que ha funcionado improvisadamente.

Por mandato legal debe haber una asamblea ordinaria de accionistas una vez al año, tras el cierre del periodo fiscal. ¿Para qué habría una asamblea si no hay una junta directiva que la dirija, una administración que reporte resultados y un consejo de auditoría que avale o advierta sobre las acciones?

¿Cómo podría reportar la junta directiva el trabajo realizado si no se reúne regularmente? ¿Qué tendría que presentar la administración si no existe una estrategia previamente aprobada por la junta sobre la cual se reportarán resultados, cumplimientos y omisiones? ¿Qué avalaría o sobre qué advertiría un consejo de auditoría si no existe una labor de auditoría preventiva y un equipo de la junta directiva atendiendo oportunamente el trabajo realizado por la auditoría interna?

Esta cadena de gobernanza debe existir. Si no existe en las empresas, es hora de poner la casa en orden.

Una buena forma de hacerlo es generando los manuales de operación del sistema de gobierno corporativo, es decir, los pasos del cómo se hará todo. Solo este ejercicio generará un enorme valor porque definirá la cultura de trabajo de la empresa en este campo. Si estos manuales ya existen, poner la casa en orden implica también revisarlos, verificar si siguen siendo vigentes para el entorno actual de la firma y si se ejecuta operativamente todo adecuadamente.

¿Debe ir este sistema de manuales y gobernanza antes o después de la planificación estratégica, de la revisión de la misión, visión, propósito, de los valores, de los objetivos, planes, metas, responsables?

Tiendo a creer que no es tan relevante el orden como la sincronía. Todo debe ir de la mano. Más relevante que el orden, además, es la voluntad. Los socios de la empresa deben estar convencidos de la conveniencia de trabajar así. Si en el equipo de administración hay socios representados, las labores deben quedar debidamente organizadas y separadas, las mezclas nunca serán saludables. Además, en el equipo de administración deben estar personas con capacidades no solo operativas sino estratégicas. Aunque hoy hay quienes crean que planear es una odisea, planear es hoy, más que nunca, relevante, y sobre todo hacerlo y revisarlo continuamente.

La gestión de auditoría interna, dentro de la empresa o subcontratada, es de una importancia absoluta. De ahí surgirán muchas de las observaciones de mejora continua en la empresa.

Fin y principios de año, coincidentemente desde esta vez con año fiscal, es un buen momento para poner la casa en orden.