Por: Harvard Business School Publishing Corp..   21 mayo
Invierte en relaciones laborales positivas

Las investigaciones han demostrado que podemos percibir que nuestros trabajos son más satisfactorios cuando tenemos relaciones positivas con la gente con la que trabajamos. Eso no sucederá por sí solo, así que debe ser determinada y sistemática al respecto. Por ejemplo, podría organizar un evento social con sus colegas para conocerse mejor. O podría ofrecer ayuda a un empleado nuevo o más joven para que se haga camino en la empresa mientras se siente cómodo. O podría considerar las cosas que no sabe sobre los compañeros que ve todos los días —¿qué los motiva? ¿Por qué entraron a la empresa? ¿Qué esperan lograr en el futuro?— y apartar tiempo para averiguarlo. Hasta un trabajo mundano puede ser significativo si lo hace al lado de gente que le importa y con la que está vinculada.

Adaptado de “To find meaning in your work, change how you think about it”, de John Coleman.

Solo exprese emociones durante un conflicto si eso ayudará a resolverlo

Cuando se caldean los ánimos durante una desavenencia con un colega, es normal que sienta todo tipo de emociones: decepción, ira o frustración, por ejemplo. No obstante, ¿debería expresar sus sentimientos? Depende. Si está experimentando lo que los psicólogos llaman una “emoción caliente” –una que llega con una sensación urgente de exigir sus derechos o incluso venganza (“¡Debo decirle exactamente cómo me siento!”)–, es mejor primero encontrar una forma de tranquilizarte. Si la emoción es fría –es decir, puedes controlarla y usarla a favor de la situación (“Quiero decirle cómo me siento para que entienda mi perspectiva”)–, entonces es probable que esté bien que la exprese. Sin embargo, no solo nombre la emoción; explique qué la está provocando. Comunicarle a alguien su enojo es menos útil que compartirle que se siente decepcionado porque no cumplió el compromiso que tenía con usted.

Adaptado de “Should You Share Your Feelings During a Work Conflict?”, de Susan David.

Reduzca las distracciones descifrando qué las provoca

El estrés y las distracciones pueden formar un ciclo peligroso. Cuando no podemos concentrarnos en el trabajo, solemos sentir estrés por no ser productivos, y esto provoca que nos concentremos menos. Puede romper con ese ciclo siendo consciente de usted mismo. Preste atención a lo que está sucediendo la próxima vez que se distraiga: ¿le aburre lo que estás haciendo? ¿Le distrae un teléfono que está sonando? Del mismo modo, percátese de cómo se siente: ¿está ansioso porque no puede recordar un detalle significativo en una presentación crucial? ¿Está tenso porque intenta encontrar las palabras precisas para un correo electrónico importante? Sus respuestas a estas preguntas servirán para ubicar la fuente de sus distracciones. Antes de tomar medidas para reducir el estrés, tiene que comprender la causa subyacente de los problemas.

Adaptado de “Break the Cycle of Stress and Distraction by Using Your Emotional Intelligence”, de Kandi Wiens.

Preste atención a lo que está sucediendo la próxima vez que se distraiga: ¿le aburre lo que estás haciendo? ¿Le distrae un teléfono que está sonando?
Preste atención a lo que está sucediendo la próxima vez que se distraiga: ¿le aburre lo que estás haciendo? ¿Le distrae un teléfono que está sonando?
Pida a un colega más joven que le ayude a seguir estando al día

Nos pasará a todos algún día: una generación más joven entra en la fuerza laboral y se vuelven los consumidores más deseados, y el resto de nosotros nos sentimos rezagados. Una forma de mantener el paso es pedirle a un colega más joven que sea su mentor. Esto es importante en especial cuando se trata de la tecnología, pues las mejores herramientas de trabajo pueden ser algunas de las que no tenía conocimiento. Pregunte a su joven mentor cuáles tendencias están notando los miembros de su generación y cuáles son las nuevas tecnologías con las que están experimentando. Su joven compañero también puede ayudar a evitar que delate su edad. Es fácil que los empleados más viejos comiencen a decir cosas como “En mis tiempos…”, pero si dice algo así parecerá menos actualizado. Pída a su mentor que avise cuando esté haciendo referencias al pasado con demasiada frecuencia. Es mejor que lo diga una persona en la que confía a que lo piensen en secreto los clientes o sus colegas.

Adaptado de “Why a Gen-X CEO Hired a Millennial to Help Him Keep a Learning Mindset”, de John Barrows.

Resuelva una disputa territorial con paciencia y mentalidad abierta

Si su colega y usted están en un “estira y afloja” por la propiedad de un proyecto o quién podrá decidir cómo utilizar el presupuesto de su equipo, tal vez se sienta frustrada o amenazada. Sin embargo, enfurecer no ayudará a llegar a un acuerdo. Olvide el paradigma de ganar y perder; aborde la situación concentrándose en el objetivo común. Intente demostrarle a la otra persona que es de mente abierta y que quiere lo mejor para la organización (y asegúrese de que sea verdad). Y no crea que su colega es su enemigo mortal, por más tentador que sea. Lo más probable es que no quiera atacar, a veces simplemente chocan las responsabilidades de las personas. Pida a su jefe que intervenga si los dos no pueden encontrar una manera de resolver el conflicto. Ser paciente es aún más importante. Es probable que trabajar en el “estira y afloja” tome tiempo, así que no intente forzar una resolución.

Adaptado de “How to Navigate a Turf War at Work”, de Amy Gallo.