Por: Harvard Business School Publishing Corp..   26 marzo
Use sus viajes de negocios para expandir sus horizontes

Muchos de nosotros consideramos los viajes de trabajo una maldición, cuando podrían (y tal vez deberían) ser una de las mejores partes del trabajo. En efecto, es difícil estar lejos de la familia y, sí, el desfase horario es una pesadilla. Por otro lado, va a una nueva ciudad o un nuevo país de manera gratuita, así que aproveche la oportunidad. Use el tiempo entre reuniones para explorar y buscar inspiración. Converse con la gente local, coma cosas que no pueda conseguir en casa y entre a un museo, y mientras intente no revisar su teléfono. Encontrar tiempo en la agenda para turistear puede ser complicado, pero considérelo una manera para practicar la forma de ubicar y aprovechar nuevas oportunidades de aprendizaje. Aunque sea un viaje corto de negocios, intente algo nuevo, como evitar un hotel y hospedarte en un lugar que haya encontrado en un sitio web de alquiler de apartamentos. No importa cómo lo haga, encuentre la forma de salir de su zona de confort.

Adaptado de “How to Make Any Business Trip Less Boring”, de Stephan Spencer.

Antes de una conversación complicada, prepárese, prepárese

Las conversaciones difíciles nunca son agradables, pero, si se prepara para ellas, puede asegurarse de que sean productivas. Comience identificando sus motivos. ¿Qué quiere obtener de la conversación, para usted, para la otra persona y cualquier otra parte interesada? Saber sus metas es una buena manera de mantener la reunión por buen camino si se encienden las emociones. Enseguida, reúna hechos para respaldar su postura. Si está a punto de pedir un aumento, por ejemplo, escriba notas en las que mencione cómo ha crecido en su puesto. Si le va a dar retroalimentación sensible a alguien, lleve ejemplos de su trabajo y comportamiento. Debe estar preparada para defender su punto de vista y explicar cómo llegó a este. Además, piensa bien cualquiera de las historias que se está diciendo a sí misma sobre la otra persona. ¿Piense que su jefa es “la enemiga” porque puede otorgarle o negarle el aumento que pidió? Considera qué le interesará a su jefa en la plática, y use esa información para planear la manera de transmitirle sus inquietudes.

Adaptado de “4 Things to Do Before a Tough Conversation”, de Joseph Grenny.

Hágale saber a su pupilo que es normal sentirse como un impostor

¿Cómo guía a alguien que tiene el síndrome del impostor? Es difícil ayudar a un empleado que duda de sus capacidades o logros, pero hay unas pocas estrategias que pueden servir. Una es normalizar sus sentimientos. Cuando su pupilo se preocupe por sentirse un fraude, encójase de hombros y dígale de una manera amigable: “¡usted y todos los demás en el edificio!”. Recuérdele que ese tipo de sentimientos es muy común… y eso no significa que la gente que no los tenga sea más competente. Incluso puede compartir sus propias historias de cuando se ha sentido como un impostor. Otra estrategia es desafiar los pensamientos negativos con hechos concretos. Por ejemplo, si su pupilo cree que arruinó una presentación, dígale: “Me enteré de que hizo un gran trabajo. ¿Acaso querrá decir que hay un par de cosas en las que quiere trabajar para la próxima vez?”. Un tercer método es recordarle a menudo que es el adecuado para su puesto. Encuentre las oportunidades para decirle que crees en él y refrende sus logros.

Adaptado de “Mentoring Someone With Impostor Syndrome” de W. Brad Johnson y David G. Smith.

Sea la misma jefa en tiempos estresantes y en tiempos de calma

¿Cómo describirían sus subordinados directos su comportamiento bajo presión? Muchos jefes se vuelven sensibles, controladores y de mente cerrada… lo cual puede tener un enorme efecto negativo en la moral y la productividad de su equipo. Para dirigir con eficiencia cuando la presión es alta, piense en la dinámica de equipo que quiere construir a largo plazo. Después, piense si las acciones que toma bajo estrés respaldan o socavan esa dinámica. Por ejemplo, en circunstancias normales, no intentaría motivar a la gente con miedo o amenazas, así que tampoco lo haga durante tiempos estresantes. Hable con su equipo sobre las razones que le tienen bajo presión y qué necesita de ellos. Asimismo, agradézcales por adelantado el esfuerzo adicional. Además, si no es común que se enoje o se cierre en conversaciones tensas, entonces no deje que el estrés le impida escuchar a los demás e involucrarse con dedicación. Cuando se acabe este periodo de estrés, su equipo recordará cómo los dirigió… así que asegúrese de que sus recuerdos sean positivos.

Adaptado de “When Managers Break Down Under Pressure, So Do Their Teams”, de David Maxfield y Justin Hale.

Sea la misma jefa en tiempos estresantes y en tiempos de calma
Sea la misma jefa en tiempos estresantes y en tiempos de calma
Para conservar una nueva contratación, hágala sentir bienvenida de inmediato

Es emocionante dar la bienvenida a su equipo a una nueva contratación, pero, ¿cómo hace que esa persona se quede? Una manera de reducir las pérdidas es ayudar a los nuevos empleados a sentirse bienvenidos desde el primer día. No suponga que entenderán las cosas por sí solos: saque tiempo para platicar sobre sus metas, sus prioridades y cómo funciona la empresa. Un seguimiento a la semana es ideal pero, si no es posible hacerlo, puede encontrar otras maneras de ponerte al corriente cara a cara. Incluso caminar juntos a las reuniones puede servir para crear una compenetración. Su equipo también puede ser útil. Haga que todos juntos discutan las normas del equipo para que no haya confusión respecto de qué esperar de la gente. Además, en las juntas, inste a los empleados con experiencia para que les pidan sus opiniones a los nuevos, con el fin de garantizar que todos sean escuchados. Hay un pequeño periodo cuando los recién llegados pueden compartir conocimientos valiosos siendo aún “foráneos”, así que aprovéchelo.

Adaptado de “How to Make Sure a New Hire Feels Included From Day One”, de Sabina Nawaz.