Por: Armando Moguel y Anza.   6 mayo
Para que una empresa encuentre una estrategia viable no queda otra que partir por el principio, y esto implica entender a fondo qué es distinto hoy con respecto a ayer.
Para que una empresa encuentre una estrategia viable no queda otra que partir por el principio, y esto implica entender a fondo qué es distinto hoy con respecto a ayer.

Antes de la respuesta viene la pregunta...

La situación por la que atravesamos nos exige repensar la manera de hacer negocio de nuestra empresa, si no es que hasta reinventarla.

Por otro lado, es fácil que la urgencia nos lleve a caer en la tentación de aplicar fórmulas preconcebidas con la esperanza de que éstas nos otorguen respuestas rápidas y con ello recobrar un sentimiento de control. Es una reacción natural, pero peligrosa.

Sin duda, existen muchas metodologías que ofrecen herramientas con un alto potencial de impacto, como Design Thinking, Transformación Digital, u Organizaciones Exponenciales. Pero optar por aplicar una de ellas sin antes habernos hecho las preguntas correctas sería como ir a la farmacia en busca de un remedio y comprar la medicina con el empaque más atractivo sin antes consultar al médico.

Además, normalmente un tratamiento involucra más de una medicina, y así puede ser que para encontrar el camino correcto para nuestra empresa se requiera seleccionar la adecuada combinación de herramientas entre todas estas metodologías.

Pero para poder encontrar la combinación correcta, es necesario primero hacernos las preguntas correctas. En este artículo pretendo explicar 7 preguntas clave que toda empresa debe hacerse para definir un plan de transformación que le permita no solo sobrevivir a la tormenta, sino salir de ella fortalecida.

Así como son siete los días de la semana, siete las notas musicales básicas, siete los colores del arcoíris, propongo siete preguntas clave a hacerse:

1. ¿Qué ha cambiado?

2. ¿Qué impacto tiene?

3. ¿Qué opciones se tienen?

4. ¿Dónde se debe intervenir?

5. ¿Con qué recursos se cuenta?

6. ¿Cómo prepararse?

7. ¿Cómo monitorear la ejecución?

Albert Einstein decía que no es que fuera tan inteligente, sino que pasaba más tiempo en entender el problema. Analizar a fondo el cambio, su impacto y las opciones que se tienen, son ejercicios que, aunque críticos, muchas empresas obvian por asumir que las respuestas son ya claras para todos.

Mas no siempre es así...

Nuevos problemas

Para que una empresa encuentre una estrategia viable no queda otra que partir por el principio, y esto implica entender a fondo qué es distinto hoy con respecto a ayer. Para lograrlo, nos podemos apoyar en el análisis de Tasas de Cambio Críticas y en la esquematización de la Arquitectura Estratégica de la empresa, ambas herramientas utilizadas en Dinámica de Sistemas.

Apoyándonos en Lean Canvas, podemos encontrar nuevos problemas que tienen nuestros clientes. Si planteamos estos problemas como preguntas, según Design Thinking, y analizamos las condiciones que deben de cumplirse para que una opción de solución sea válida (Playing to Win), podremos identificar oportunidades para llevar una nueva propuesta de valor al mercado.

Dónde intervenir, con qué recursos, y cómo prepararse de la mejor forma, son preguntas en extremo importantes. Y, sin embargo, no existe una sola metodología que nos dé todas las respuestas que buscamos. Pero esto no será un problema si sabemos tomar de cada una de ellas la herramienta correcta que mejor aplique a nuestro caso.

“A partir de las respuestas a estas 7 preguntas podremos construir un enunciado estratégico que nos permita comunicar de manera clara y consistente hacia dónde vamos. Y ésa es la respuesta que la organización espera de nosotros”.

Por ejemplo, para responder a la pregunta de dónde intervenir, el Business Model Canvas nos ofrece, como su nombre lo dice, un lienzo para analizar si se interviene en la infreastructura, la oferta, los canales, o el segmento de cliente. Para la pregunta de los recursos, la metodología de Organizaciones Exponenciales ofrece dos herramientas en particular, Leveraged Assets y Staff on Demand, que nos pueden ayudar a encontrar formas creativas de ampliar el menú de recursos de los que podemos echar mano.

Para prepararnos para una ejecución ágil, empoderada y efectivamente lidereada, tanto Desarrollo Organizacional como Transformación Digital nos ofrecen herramientas muy útiles. Ahí están, por un lado, la Estrategia de Talento y el Liderazgo Situacional, y por el otro, formas de aprovechar al máximo la Data y optimizar la Conectividad entre nuestro equipo y nuestros socios comerciales.

De Lean Start Up podemos utilizar la herramienta de Minimum Viable Product para desarrollar un Minimum Viable Transformation Plan, con hipótesis, métricas, costo de implementación, responsabilidades, etc. Pero también la habilidad de estar alertas a si se confirman, o no, los supuestos en los que nos hemos apoyado y la capacidad de pivotar cuando sea necesario.

Si el caso lo amerita, podemos desarrollar los OKRs que nos digan si realmente nos estamos acercando a nuestros objetivos. Quizá para esto sea ventajoso desarrollar Dashboards, según lo que propone Organizaciones Exponenciales.

A partir de las respuestas a estas 7 preguntas podremos construir un enunciado estratégico que nos permita comunicar de manera clara y consistente hacia dónde vamos. Y ésa es la respuesta que la organización espera de nosotros.

Maneras de llegar a una respuesta hay muchas y lograr la combinación correcta es casi un arte. Sin embargo, la clave está en que se responda a las preguntas correctas.

Pero si nos hacemos la pregunta correcta, las herramientas, de las cuales ya vimos algunos ejemplos arriba, nos ayudarán a llegar a la respuesta de una manera rápida, precisa y sistemática. Podemos seguir sprints de diseño y correr el ejercicio completo en cuestión de un par de semanas. Si lo hacemos bien, cada vez que corramos el ciclo de 7 preguntas nos acercará a convertirnos en una organización en constante aprendizaje, que quizá sea la gran ventaja competitiva a la que podemos aspirar en estos tiempos.

Ante la incertidumbre, flexibilidad. Ante los obstáculos, creatividad. Pero aún más importante que todo esto: ante la búsqueda de respuestas, las preguntas correctas.