Por: Patricia Brenes Navarro.   29 noviembre, 2020

Los espacios de trabajo bien diseñados son una de las principales armas para fomentar el rendimiento y la productividad. Por ese motivo ofrezco algunos consejos que permitan establecer ambientes saludables, de manera que el teletrabajador procure su autocuidado y la empresa fomente el bienestar de su talento humano. De las personas depende el crecimiento, la eficiencia, la innovación y los resultados empresariales, entre otros aspectos a cuidar.

Calidad del aire interior, espacios internos donde el aire fluye caracterizado por bajas concentraciones de CO2 y de agentes contaminantes y con altas tasas de ventilación favorecen la salud y la productividad. La instalación de plantas en el entorno aumenta significativamente las concentraciones de oxígeno y hemoglobina en el cuerpo produciendo una respuesta neurofisiológica que se traduce en una disminución de la ansiedad y un alivio al estrés.

Las plantas reducen las radiaciones, limpian el ambiente, tienen efecto relajante, son fono-absorbentes, quitan malos olores, favorecen el rendimiento laboral porque aumentan concentración, cuidan nuestra piel y llenan de vida el ambiente.

El confort Térmico: expertos señalan que para mantener un estado de confort la habitación puede estar a una temperatura de 21° grados celsius, ya que una sensación de frío o una temperatura muy alta, afecta la satisfacción en el trabajo y su desempeño. Otros señalan 25° grados con aires acondicionados.

La luz natural tiene efectos muy positivos, brinda vitamina D y ayuda a regular el ritmo cardiaco, se genera serotonina que se relaciona con estados de ánimo positivos en beneficio de salud mental. Estudios indican que la luz artificial debería ser compaginada con niveles similares de luz natural. Un espacio con vistas al exterior puede ser un factor muy importante, en especial si conecta con la naturaleza, porque permite interactuar con otros seres vivos.

Un espacio con vistas al exterior puede ser un factor muy importante, en especial si conecta con la naturaleza, porque permite interactuar con otros seres vivos.

El ruido tiene la capacidad de permitir u obstaculizar la productividad. En espacios abiertos conviene disponer de salas donde la persona se pueda aislar.

Algunas recomendaciones más específicas para que el teletrabajador transforme su espacio laboral cuidando su salud y confort son:

  • Luz ambiente: la natural requiere cortinas o filtros, la artificial blanca o azulada evita la fatiga.
  • Colores fríos: azules, verdes grises amarillos y violeta, relajan, sosiegan y tranquilizan. El azul claro se dice que facilita la concentración. Los tonos pastel pueden iluminar, pero deben ser mate y sin reflejos.
  • Agua: suministro adecuado y disponible para mantener rendimiento laboral.
  • La higiene es clave: aporta confort, debe evitarse el uso de productos que pueden afectar la salud como el cloro u otros desinfectantes altamente concentrados.
  • Suelo: limpieza es vital en especial si hay alfombra que retiene ácaros.
  • Espacio: Es recomendable un metro y medio libre para facilitar movilidad, techos altos, mucha luminosidad, espejos para reducir la sensación de agobio del trabajador.
  • Reflejos: Las pantallas perpendiculares a las ventanas para proteger visión.
  • Monitor: La cabeza del trabajador debe quedar a 55 centímetros de la pantalla en línea recta y a la altura de los ojos de 10 a 20 grados por debajo.
  • Cestas de frutas: Son más adecuadas que otras alimentos.
  • Mesa de trabajo: Disponer de suficiente espacio.
  • Postura: Con espalda recta formando ángulo de 90 grados con las piernas.
  • Balancear los circuitos y utilizar regletas con disparador y nunca juntar a los artefactos mayores.

El cuerpo requiere movimiento y establecer una relación entre sus proporciones y el mobiliario o la altura de la visibilidad, si no, los mensajes que cada cuerpo envía advierten sus necesidades ergonómicas:

  • La silla con dispositivo regulable, a la altura del antebrazo, con ángulos de 90°.
  • Monitor a la altura de la vista evitando encorvarse.
  • Apoyo lumbar y cervical.
  • Escritorio ajustable, para poder alternar el trabajo de pie.
  • Descanso para los pies.
  • Caminar descalzo ayuda a la ergometría.
  • Crear espacios para levantarse y caminar por algún jardín del lugar donde realiza el trabajo.

En resumen, el teletrabajador debe desarrollar una cultura preventiva de autocuidado. Las indicaciones son una guía para diseñar un espacio con las consideraciones adecuadas, no implica, gastar en acondicionamientos o remodelaciones, ya que debe resguardar su liquidez, para sostener una salud financiera y así disminuir el estrés. Son tiempos de ahorro, no debe excederse en acondicionamientos.

La empresa le conviene estandarizar normas para el bienestar de la totalidad de los trabajadores, a lo que suma aportar espacios de interacción, hoy virtuales, ajenos altrabajo, para que socialicen encuentros que mantengan las relaciones interpersonales necesarias que propicien la salud mental adecuada.