Por: Pascal Rohner.   1 diciembre

Las turbulencias en los mercados bursátiles continúan. El sentimiento de los inversionistas sigue siendo muy frágil. La corrección en la renta variable fue fuerte y seguimos viendo presiones en la renta fija por la subida de tasas y la fortaleza del dólar americano. La consecuencia es que los portafolios offshore en dólares han tenido un retorno negativo este año. En este contexto, es normal que muchos inversionistas se pregunten si estamos entrando a una crisis más fuerte -o si más bien estas turbulencias ofrecen oportunidades de compra-.

La preocupación principal siguen siendo las tensiones comerciales, sobre todo entre Estados Unidos y China. La buena noticia es que hemos visto avances, o más bien comentarios positivos. Hace pocos días, el asesor económico de la Casa Blanca, Larry Kudlow, dijo que Estados Unidos y China reanudaron el contacto “en todos los niveles” antes de una reunión planificada a finales de este mes entre, Donald Trump y Xi Jinping, al margen de la cumbre del G20 en Buenos Aires. Por otro lado, funcionarios chinos han planteado una seria de posibles concesiones a la administración de Trump por primera vez desde el verano, mientras continúan tratando de resolver una guerra comercial.

Las negociaciones van a ser complicadas y largas, pero al menos hay voluntad y esfuerzos de buscar compromisos. La mala noticia es que estos eventos no han ayudado mucho a tranquilizar los mercados. En otros momentos, avances en el tema comercial hubieran impulsado las bolsas, pero actualmente se necesita más tiempo para reestablecer la confianza.

Aparte de las tensiones comerciales, hay pocas preocupaciones fundamentales. Los datos económicos en Estados Unidos siguen siendo muy fuertes y el riesgo de tener una recesión en los próximos meses es muy bajo. En China, las recientes medidas de estímulo deberían comenzar a mostrar impacto. Pensamos que el crecimiento se va a estabilizar por encima de 6%. Es importante recordar que en el 90% de los casos, un mercado alcista solo termina con una recesión, y actualmente no nos encontramos en este escenario. Por lo tanto, vemos las recientes turbulencias como buenas oportunidades de compra, especialmente en la renta variable y en los sectores cíclicos, como la tecnología.

No hemos llegado al final, pero no se puede negar que estamos entrando a la fase tardía de la expansión económica y del mercado alcista en la renta variable. Las tasas de interés siguen subiendo y vamos a ver más presiones inflacionistas de manera paulatina. Típicamente, en la última fase del mercado alcista, las acciones siguen subiendo, pero con más fluctuaciones.

La volatilidad es algo normal (que tal vez olvidamos un poco en la fase de baja volatilidad del 2017), pero a veces no es fácil digerir las caídas y controlar las emociones. En fases de turbulencias es especialmente importante contar con una buena diversificación en los portafolios, tener políticas de inversión muy claras, actuar con disciplina y respetar los perfiles de riesgo. Esto no es incompatible con realizar movimientos tácticos, aprovechando caídas exageradas mediante la compra de activos que ofrecen un buen valor.

Los líderes mundiales se reúnen para una foto grupal al inicio de la Cumbre del G20 en el Centro Costa Salguero en Buenos Aires, Argentina, el viernes 30 de noviembre de 2018. En la fila inferior de la (izquierda a derecha) está la primera Ministra de Gran Bretaña, Theresa May, el presidente de Francia, Emmanuel Macron. El presidente Donald Trump, el primer ministro de Japón, Shinzo Abe, el presidente de Argentina, Mauricio Macri, y el presidente de China, Xi Jinping. Fotografía: Ricardo Mazalan / AP.
Los líderes mundiales se reúnen para una foto grupal al inicio de la Cumbre del G20 en el Centro Costa Salguero en Buenos Aires, Argentina, el viernes 30 de noviembre de 2018. En la fila inferior de la (izquierda a derecha) está la primera Ministra de Gran Bretaña, Theresa May, el presidente de Francia, Emmanuel Macron. El presidente Donald Trump, el primer ministro de Japón, Shinzo Abe, el presidente de Argentina, Mauricio Macri, y el presidente de China, Xi Jinping. Fotografía: Ricardo Mazalan / AP.

Como no sabemos -¡y nadie lo sabe!- cuánto tiempo exactamente dura la fase final de la expansión económica, también es importante prepararse poco a poco para la próxima crisis y el siguiente mercado bajista. Típicamente, el primer paso es reducir riesgos dentro de las diferentes categorías de renta fija -y reemplazar estos activos con otros más seguros (como el tesoro americano) o activos no-correlacionados con los mercados (como las inversiones alternativas)-. En especial, recomendamos reducir la exposición a bonos de baja calificación. En un segundo paso, aprovechar rallys para empezar a reducir lentamente la exposición a la renta variable, ahora, claramente, no es la ocasión.

No es el momento de tener pánico, sobre todo para inversionistas con portafolios balanceados o moderados, y bien diversificados. Más bien es el momento de aumentar la protección de manera progresiva. Cierto es que las correcciones en las acciones pueden ser violentas, pero también hay que entender que las últimas dos crisis (la burbuja tecnológica en el 2000 y la gran crisis financiera en el 2008) fueron mucho más fuertes de lo normal. Actualmente no vemos tantos excesos como en las últimas dos crisis.

La valoración de las acciones sigue siendo razonable y no hay exceso de deuda en el sector privado. Por lo tanto, aunque haya una recesión en algún momento en los próximos años, probablemente, el mercado bajista podría ser más moderado. Con portafolios bien diversificados y con ciertos niveles de protección y coberturas, estamos confiados en que las pérdidas no deberían de superar el 10% en portafolios equilibrados. Es por ello que los inversionistas deberían permanecer invertidos, ya que es bastante probable que en los próximos años no vayamos a tener la oportunidad de comprar activos a niveles tan atractivos como ahora.