Por: Carlos Cordero Pérez.   24 octubre
Buena parte de las micro y pequeñas empresas han tenido que correr para tener su propia tienda en línea o en redes sociales. (Foto archivo)
Buena parte de las micro y pequeñas empresas han tenido que correr para tener su propia tienda en línea o en redes sociales. (Foto archivo)

Deportica es una tienda virtual especializada en deportes, con más de 1.000 productos que incluyen equipos biomecánicos y artículos para entrenamiento físico en casa y en exteriores de reconocidas marcas de distintas disciplinas, que fue lanzada recientemente.

La nueva tienda cuenta con el respaldo de empresarios con más de 50 años de trayectoria en la importación, distribución y comercialización de artículos deportivos.

La promesa es brindar una respuesta inmediata y fácil a los consumidores, ofrecer precios competitivos y una eficiente gestión de inventario de artículos para la práctica de fitness, ciclismo, natación, yoga, pilates, karate, jiu- jitsu, artes marciales mixtas y boxeo de las marcas Everlast y Runic.

La tienda aumentará su oferta de artículos y anunciará sus novedades a través de Facebook e Instagram, e incluso cuenta con un blog donde los visitantes pueden consultar consejos de expertos para entrenarse y recomendaciones en cuanto al uso de productos.

“Queremos que las personas encuentren no solo un aliado para adquirir implementos, sino también uno que les permita mantenerse informadas con las mejores rutinas y sugerencias de especialistas en diferentes disciplinas”, dijo Moisés Malespín, encargado de comercio electrónico en Deportica.

Como en el caso de esta tienda, sigue expandiéndose la apuesta al comercio electrónico de los nuevos negocios y de los consolidados ya sea por iniciativa propia o con apoyo de sus proveedores y de distintas entidades y empresas locales dadas las necesidades y urgencias de digitalización.

“Hoy es prácticamente una obligación dar un salto necesario al comercio electrónico”, dijo Javier Madrigal, socio fundador de Oliba, una plataforma de ventas en línea.

Una encuesta del MInisterio de Economía, Industria y Comercio (MEIC), realizada con el apoyo del Observatorio Mipymes, mostró que el 51% de las 2.718 micro, pequeñas y medianas empresas (mipymes) consultadas sufrieron caídas de 75% a 100% en sus ventas. Sólo 3% tenían plataformas digitales.

Ricardo Monge, de la Comisión Asesora en Alta Tecnología (Caatec), indicó recientemente –en una conferencia organizada por Mucap– que las micro y pequeñas empresas fueron las que vieron contraídas sus ventas.

El Centro Latinoamericano de Innovación y Emprendimiento (Celiem) encontró, en el segundo estudio sobre el impacto del COVID-19, que el 90% de las mipymes fueron afectadas. Sólo el 8% de ellas realizaba estrategias de comercio electrónico.

Impulsos

La crisis causada por la pandemia también impulsó a otras personas a iniciar emprendimientos, ya sea ante nuevas oportunidades de mercado, como alternativa de sobrevivencia o para generar un segundo ingreso.

Por ejemplo, 37.000 educadores y funcionarios del Ministerio de Educación Pública (MEP) recibieron ¢389 millones en total en financiamiento de la Caja de Ande en lo que va del año para iniciativas de negocios en turismo, clínicas médicas, productos de decoración y centros educativos incluso.

Como Eva Amey, docente de educación técnica de Guápiles, que creó su propio negocio Casa de Modas Diseños Eva, y ofrece sus artículos en redes sociales, cuando disminuyeron la cantidad de lecciones que impartía y sus ingresos.

“Conozco muchos colegas a los que a veces no les alcanza el salario, como me pasó a mí y los gastos siguen corriendo. Entonces, hay que aprovechar esas grandes oportunidades”, dijo Amey.

La crisis también impulsa a diferentes sectores de pequeños negocios a aprovechar las plataformas electrónicas para retomar actividades comerciales.

Es el caso de 40 artesanos de Cartago, Heredia y San José, agrupados en Coopemipymes, que lanzaron la plataforma denominada demanosticas.com, que ofrece más de 150 productos en línea.

La herramienta virtual se creó con el apoyo de Holcim y de la Fundación Internacional, que aportaron recursos económicos, asesoría y capacitaciones para dotar a los artesanos de las habilidades necesarias para la formulación y administración del proyecto.

“El objetivo de la tienda en línea es ofrecer un punto de mercadeo y comercialización para los productos de un grupo de emprendedores, trabajadores y esforzados, que llevan muchísimos años desarrollando sus actividades para generar ingresos para sus hogares”, dijo Luz Amparo Rodríguez, de Coopemipymes.

Otra alternativa de comercialización que surgió recientemente fue la app Biko, una plataforma colaborativa de entregas dirigida a restaurantes y sodas con costos de intermediación accesibles.

Biko fue desarrollada por la empresa de facturación electrónica y software de punto de venta Procom en alianza con el Banco Popular y de Desarrollo Comunal, Florida Ice and Farm y Huawei.

El Banco Popular estima que en los próximos meses se podrían incorporar a Biko a unos 3.500 comercios. Según la entidad ya cuenta con más de 1.000 motorizados.