Por: Carlos Cordero Pérez.   14 octubre
Las empresas deben adoptar las medidas de precaución e implementar las mejores prácticas. (Foto archivo GN)
Las empresas deben adoptar las medidas de precaución e implementar las mejores prácticas. (Foto archivo GN)

Las empresas de todos los tamaños, incluyendo a las pequeñas, son los principales objetivos de los estafadores a través de Internet (y no sólo ahí).

Aparte deben estar preparadas para sobreponerse a otros intentos de estafa y las continuas dificultades.

¿Qué hacer para protegerse y tener capacidad para superar esos inconvenientes?

Tomar todas las medidas de precaución e implementar las mejores prácticas: es decir, las medidas que normalmente se adoptan en grandes empresas.

Un estudio de la firma PwC (Digital Trust Insights, realizado entre 3.500 firmas) revela lo que hacen las grandes compañías para protegerse y estar preparadas:

Mapa de activos

El 91% de las compañías mantiene un inventario exacto de los activos y actualiza la lista cuando es necesario.

Las empresas entienden como los activos están conectados con sus procesos, servicios y operaciones del negocio.

Normalmente la lista de activos se elabora según su valor monetario, pero ahora la lista se elabora según su importancia para el negocio.

Si ocurre un problema la empresa sabe cuáles procesos, servicios y operaciones aislar.

Nivel de tolerancia

El 73% de las compañías tiene claro cuál es su servicio más importante.

Saben cuál es su tolerancia al impacto de una estafa o robo, y de cualquier otra situación que la afecte.

Las empresas tienen identificado cuál es el límite (en duración y en costo) que pueden soportar o que están dispuestas a sufrir o aguantar cuando ocurre algún incidente.

La mayoría de las empresas han ido más allá y saben cuál es su grado de tolerancia tanto en servicios, activos y operaciones críticas como en los que no.

Anticipación

El 34% de las compañías cambió de mentalidad y, en lugar de la actuar después del desastre para recuperarse, están rediseñando sus servicios y procesos de negocios.

Además, los mantienen bajo vigilancia en forma continua.

Estas compañías monitorean los procesos de mayor prioridad para reaccionar ante incidentes de forma que se minimicen las consecuencias.

Según PwC las firmas que implementan estas medidas tienen un alto grado de resiliencia. Es decir: tienen alta capacidad para recuperarse de desastres.