Por: Joanna Nelson Ulloa.   20 agosto

Ileana Méndez Alvarado estudió diseño de modas y vivió en Estados Unidos por 15 años, país en el que ejerció dicha profesión.

Aunque le gustaba lo que hacía, eso “no la volvía loca” y en el año 2006 regresó al país.

Cursó estudios de biología, pero se dio cuenta de que esa área tampoco la apasionaba.

“Uy, esto va a ser otro título que yo nada más voy a colgar en la pared. Esto como que no me pinta, como que por aquí no va la cosa”, recuerda que se dijo a sí misma.

Pero había un tema que sí le encantaba: todo lo que tuviera que ver con alimentos orgánicos y procurar el bienestar del planeta y de las personas con el consumo de estos.

Tanto le interesaba el asunto que llevó cursos de agricultura orgánica en el Instituto Nacional de Aprendizaje (INA).

Cuando vivía en la nación norteamericana, justamente se caracterizó por comprar esta clase de productos.

La diseñadora Ileana Méndez y su esposo, el chef Patricio Courbis, encabezan la pyme Tierra Viva. (Foto: Tierra Viva para EF).
La diseñadora Ileana Méndez y su esposo, el chef Patricio Courbis, encabezan la pyme Tierra Viva. (Foto: Tierra Viva para EF).

Al llegar al país, buscó una feria orgánica y en ese momento encontró la feria El Trueque.

Allí conoció a unos agricultores y fue a visitar su finca.

Ileana quedó enamorada del tipo de agricultura que llevaban a cabo y de un proyecto que venía en camino: la Feria Verde de Aranjuez.

Le hizo una propuesta a quien hoy es su esposo, el chef chileno Patricio Courbis. A él lo conoció en un viaje por crucero, se vino a vacacionar al país y se quedó.

“Mirá, Pato, ¿por qué no ponemos un stand en la feria?”, le planteó Ileana y él estuvo de acuerdo.

Juntos ofrecieron su primer producto: una mantequilla clarificada (conocida como ghee y que no tiene sólidos lácteos).

De esta forma, con sus amigos agricultores y otras personas, se convirtieron en los primeros emprendedores en ofrecer sus productos en este sitio, con su empresa Tierra Viva.

Las gaseosas artesanales tienen diversos sabores: limón con lavanda, naranja con jengibre, fresa con rosas, mora con canela, maracuyá con manzanilla y carambola con zacate de limón. (Foto: Tierra Viva para EF).
Las gaseosas artesanales tienen diversos sabores: limón con lavanda, naranja con jengibre, fresa con rosas, mora con canela, maracuyá con manzanilla y carambola con zacate de limón. (Foto: Tierra Viva para EF).

Posteriormente, su amigo Francisco Grau le insistía a Ileana que crearan sodas artesanales, que se convirtieron en “un éxito” y en sus productos estrella.

“¿Por qué no hacen gaseosas?, nos decía. Después de un año de la jodedera, empezamos", recuerda Ileana.

Cuando lo analiza, no entiende bien por qué su amigo los incentivó a que idearan estas bebidas, pues ni él mismo ni ella consumían gaseosas y “en la vida habíamos elaborado gaseosas”.

El hecho es que le hicieron caso y así nació su primera soda de limón con lavanda.

Luego vinieron otros sabores: naranja con jengibre, fresas con rosas, mora con canela, maracuyá con manzanilla y carambola con zacate de limón.

Asimismo, ofrecen kombuchas, que son bebidas fermentadas ricas en probióticos, cuyos sabores son de té rojo con canela y rosa de jamaica con anís.

Algunos de los ingredientes que se usan (ciertas frutas) son orgánicas.

El negocio se ubica en Calle Blancos. (Foto: Tierra Viva para EF).
El negocio se ubica en Calle Blancos. (Foto: Tierra Viva para EF).

Otro producto que surgió luego es el dulce de leche (con un nivel bajo de azúcar), que tiene tres presentaciones: natural, coco y café.

Gracias a su negocio y a pesar de los “altos y bajos”, Ileana afirma que se siente muy satisfecha, pues su empresa no solo busca vender, sino generar un cambio en el estilo de vida de las personas con alimentos más saludables.

Su empresa se ubica en Calle Blancos y está en proceso de formalizarse aún más: está obteniendo los registros sanitarios requeridos y el código de barras.

El negocio planea ingresar a los supermercados. (Foto: Tierra Viva para EF).
El negocio planea ingresar a los supermercados. (Foto: Tierra Viva para EF).

Ileana cuenta que ha tenido que lidiar con un exceso de trámites a lo largo del camino, pero entiende que así son las cosas en Costa Rica y que debe adaptarse a la realidad del país.

“Yo al principio era extremadamente rebelde y decía: 'Esto no tiene lógica, ¿cómo es posible? Por eso este país no avanza’. Y me peleaba con todo el mundo. Ahora, si me dicen vaya y hágalo 80 veces y párese de cabeza, lo hago así”, dijo.

Los productos de esta pyme se pueden conseguir en algunos negocios como Green Center (en Río Oro de Santa Ana), en El Mercadito Central (en Escazú), en Manos en la Masa (en Barrio Escalante) y en Ayní (en Heredia y Jacó), entre otros sitios.

Asimismo, la empresa siempre está presente en la Feria Verde de Aranjuez y en esa misma feria en Ciudad Colón.

En este momento la empresa está trabajando en vender de forma masiva, pero sin perder la calidad.

La meta es ingresar a supermercados más grandes y que así los consumidores tengan mayores posibilidades de adquirir sus productos.