Historias

¿Tiene altos costos de electricidad en su empresa? GoSolar creó un modelo que podría interesarle

Empresa diseña, financia, instala y opera soluciones en energía solar, un mercado que sigue creciendo a nivel local y regional

Ashok Chabria, CEO de GoSolar, trabajaba en Wall Street, en Nueva York. Hace casi una década le llamó la atención la vocación ambientalista de Costa Rica, vio una oportunidad, fundó su empresa de diseño, financiamiento, instalación y operación de soluciones en energía solar y ahora impulsa su expansión regional.

“Estamos en el diseño de proyectos en varios países de Centroamérica, como Guatemala”, dijo Chabria. “Las mismas situaciones de costos de la energía y falta de financiamiento para proyectos de energía solar están presentes en los otros países”.

No será su única propuesta al mercado en este 2022 a través de GoSolar, que creció a 104 colaboradores y ha realizado 350 proyectos o instalaciones de sistemas de energía solar en ocho años en sectores de comercio, industrias y residenciales.

El crecimiento se atribuye a varias situaciones que enfrentan desde las pequeñas hasta las grandes empresas en el país y en la región: tarifas de electricidad que pesan más de la cuenta en la estructura de costos, en especial en compañías cuyos procesos de producción y operaciones intensivas en el uso de energía. En algunas, el gasto de energía es el segundo o tercer rubro de mayor peso en las estructuras de costos.

El otro problema que se enfrenta son los aumentos de tarifas que impiden una proyección de los costos a futuro, impiden tener certeza de las proyecciones de flujo de caja para un año y pueden “descalabrar” esa planificación.

A ambas situaciones se une la inestabilidad de los servicios, que obliga a las empresas con alguna capacidad financiera a invertir en plantas propias que se activan cuando hay fallos en su zona geográfica.

No es fácil implementar una solución, sin embargo, pues se requiere financiamiento y las alternativas que existen mayoritariamente implican un incremento de los pasivos y del indicador de endeudamiento.

Desde su inicio GoSolar apuntó a brindar una alternativa a estas situaciones ofreciendo un sistema de energía solar y el financiamiento de bajo costo. En el camino se empezaron a generar las diferentes condiciones en el país para desarrollar la oferta.

En 2013 el Instituto Costarricense de Electricidad (ICE) inició un plan piloto para la generación distribuida para autoconsumo, tres años después se generó un decreto y recientemente fue aprobada la ley Promoción y Regulación de los Recursos Energéticos Distribuidos a partir de Fuentes Renovables (N° 10086).

Go Solar fue instalando los primeros proyectos y empezó a crecer con el impulso de ofrecer una solución diferente en especial en el financiamiento.

La propuesta es que el cliente “no tenga que poner sus propios fondos”. En 2015, GoSolar firmó un acuerdo con la Corporación Financiera de Desarrollo Internacional de los Estados Unidos (DFC, por sus siglas en inglés).

La DFC financia más de 800 proyectos a nivel global en áreas como acueductos, comunicaciones, servicios de salud, producción agrícola y energía. En esta última las iniciativas generan más de 190.000 GWh.

El mercado de la generación distribuida ha venido creciendo. La Cámara Costarricense de Generación Distribuida estima que hay cerca de 2.400 proyectos de este tipo de generación en el país.

Localmente también Ecoligo también ofrece soluciones en este campo y empresas como Aluap han invertido en la instalación de un sistema de energía solar, en su caso con apoyo de la firma Sunshine.

GoSolar, por su parte, ofrece soluciones de energía solar y de almacenamiento y microredes.

Khristopherson Agüero, gerente de ventas de GoSolar, explicó que los sistemas fotovoltaicos o paneles se instalan en techos de edificaciones o en terrenos en desuso. En cada proyecto se analiza primero el consumo de energía existente y se diseña una solución a la medida.

Lo más atractivo, además de obtener menores costos de energía, es el modelo de financiamiento, para lo que se cuenta con fondos de DFC. Este consiste en un leasing o arrendamiento a diez años plazo (se puede ajustar según cada proyecto y empresa) y al cabo del cual el sistema sigue operando por quince años más de vida útil.

El proyecto genera un ahorro mensual del 95% de los gastos actuales en electricidad y eso permite pagar la cuota del arrendamiento. Queda una buena parte libre.

Cuando el sistema está pagado, solamente se debe contemplar el costo de mantenimiento, estimado en 1% del costo total, para que trabaje en forma óptima.

GoSolar recalcó que el principal diferenciador de su propuesta es el financiamiento, pues las empresas no tienen que utilizar su propio capital. Además, la tasa es fija y baja (depende de sector, riesgo, plazo y otras condiciones).

El modelo habría facilitado el crecimiento de la empresa, incorporando en su cartera de clientes a reconocidas marcas locales.

El acuerdo con DFC es fundamental, pues genera confianza y las auditorías que realiza sobre las empresas y entidades con las que tiene acuerdos se traduciría en rigor técnico, en este caso, en los servicios de GoSolar.

La intención ahora es mantener el paso y ampliar el portafolio de proyectos en la región y en nuevos segmentos. “Otro punto de interés es acercarnos a las empresas distribuidoras de energía porque vemos una oportunidad y beneficios para ellas”, dijo Chabria.

Carlos Cordero Pérez

Carlos Cordero Pérez

Carlos Cordero es periodista especializado en temas tecnológicos. Escribe para El Financiero y es autor del blog "La Ley de Murphy".