Por: Carlos Cordero Pérez.   21 julio
Para una buena parte de los estudiantes el acceso a equipos de computación y a Internet se da en los centros educativos, dadas las carencias en sus hogares. (Foto archivo)
Para una buena parte de los estudiantes el acceso a equipos de computación y a Internet se da en los centros educativos, dadas las carencias en sus hogares. (Foto archivo)

El Programa Estado de la Nación confirmó los problemas de acceso a Internet que se presentan desde marzo anterior, con la emergencia del COVID-19, y que afectan la tele educación o educación remota de estudiantes de primaria y secundaria en Costa Rica.

El reporte de Isabel Román y Valeria Lentini, coordinadora del Estado de la Educación e investigadora asociada, respectivamente, indica que el 1,2 millones de estudiantes solamente podían utilizar medios virtuales para mantener contacto con los docentes una vez que fueron enviados a sus casas por la suspensión de clases presenciales.

“Sin embargo, una proporción importante de estudiantes tiene poca o nula conectividad”, indica el reporte.

La situación se atribuye a la brecha digital que afecta a los hogares de menor nivel socioeconómico y a los hogares en territorios fuera de la Región Central.

El reporte confirma que previo a la pandemia, según la Encuesta Nacional de Hogares del 2019, un 67% de estudiantes de la Región Central tenía conexión a Internet desde el hogar, un 29% solo tenía acceso a través del celular y un 3% no tenía ninguna conexión.

Esta situación contrasta significativamente con quienes estudian en regiones como la Huetar Caribe, Huetar Norte o la Brunca, pues la conexión desde el hogar rondaba apenas el 40%. En estas regiones, la mitad se conectaba solo por celular y cerca de un 10% no tenía ninguna conexión a Internet.

A eso se suma que el personal docente en esas zonas también presenta diferencias. En las regiones Huetar Caribe y Norte, por ejemplo, una quinta parte del personal docentes de centros educativos públicos tenían conexión a Internet solamente por el teléfono celular.

A las debilidades en los tipos de conexión, se agregan las brechas regionales en el acceso al equipo de cómputo.

La población estudiantil de regiones periféricas nuevamente presenta desventajas significativas con respecto a la Región Central.

El año pasado solamente la mitad del estudiantado residente en las regiones Huetares y Chorotega había usado una computadora en los últimos tres meses y su acceso desde el hogar era relativamente bajo.

En algunos hogares la presencia de este equipo no garantizó el acceso al estudiante, por lo que se resalta el papel que juega el centro educativo para facilitar su uso.

En particular, en regiones como las Huetares y la Pacífico Central más del 20% de los estudiantes usó el equipo tecnológico fuera del hogar.

Antes de la Pandemia los estudios del Estado de la Educación habían señalado que la falta de acceso a recursos tecnológicos y docentes calificados figuraban entre los principales factores asociados a los bajos rendimientos que mostraban los estudiantes que vivían fuera del Valle Central.

“Con el COVID19 estas brechas pueden ensancharse si no se atienden con celeridad”, advierte el reporte.

El Programa insta al gobierno a valorar crear un “Bono de Conectividad” con recursos del Fondo Nacional de Telecomunicaciones (Fonatel) para atender la crisis educativa y permitir a las familias pobres, con estudiantes y residentes en las regiones periféricas adquirir un paquete de conectividad fija de alta velocidad.

Hace una semana la Cámara de Infocomunicación y Tecnología (Infocom) urgió a las autoridades del Ministerio de Ciencia, Tecnología y Telecomunicaciones (Micitt) a acelerar la modificación y aprobación de programas con cargo al Fonatel para proyectos dirigidos a estudiantes, poblaciones vulnerables y pequeñas empresas golpeadas por el COVID-19.

Infocom reiteró que desde abril anterior solicitó al Micitt aligerar la implementación de varios programas para asegurar la conectividad de pequeñas empresas que hayan visto afectada su producción e ingresos.

Propuso, además, buscar mecanismos extraordinarios en relación con el Plan Nacional de Desarrollo de las Telecomunicaciones, con apoyo de los recursos de Fonatel, para permitir a las poblaciones vulnerables y con afectación de sus ingresos, beneficiarse de una subvención temporal del pago de sus servicios de telecomunicaciones fijos y móviles.

“Estos programas asegurarían la continuidad de la conectividad de las personas y darían un alivio económico a los costarricenses, para destinar esos recursos a otras necesidades”, señaló Vanessa Castro, presidenta de Infocom.

El gobierno, entre tanto, ha mantenido la tesis de usar recursos de Fonatel para pagar deuda pública, propuesta que enfrenta varias dificultades de carácter legal que ya han sido advertidas por la industria de telecomunicaciones.