Por: Carlos Cordero Pérez.   13 agosto
Las empresas proveedoras pueden utilizar el factoreo tradicional o el bursátil, a través de las plataformas disponibles. (Foto archivo)
Las empresas proveedoras pueden utilizar el factoreo tradicional o el bursátil, a través de las plataformas disponibles. (Foto archivo)

La industria del factoreo o descuento de facturas evoluciona de la mano de la tecnología y el empeño de las fintech, emprendimientos que desarrollan innovadoras soluciones financieras basadas en las nuevas tecnologías.

En Costa Rica, Ibylit y Masterzon disponen cada una de sus propias plataformas para que las entidades financieras, que ofrecen el servicio de factoreo, automaticen el proceso, incrementen la seguridad y compitan mejor en una industria con más actores en la región.

Actualmente la plataforma de Masterzon opera con la Bolsa Nacional de Valores (BNV), mientras Ibylit lo hace con la Bolsa de Comercio (Bolcomer), a través de su puesto de bolsa Transcomer.

Con este tipo de soluciones se acelera el proceso de descuento de facturas y cada parte se garantiza su propio beneficio: el proveedor obtiene liquidez, la empresa pagadora valida la factura y reduce el fraude, y los inversionistas alcanzan un mejor rendimiento.

“Las empresas generan liquidez”, indicó Arturo Londoño, gerente de desarrollo de negocios de Bolcomer. “La plataforma es muy revolucionaria y progresista desde el punto de vista tecnológico y del ecosistema”.

La evolución va de la mano del paso de la factura física a la electrónica en toda América Latina. “Es un cambio natural”, destacó Luis Ortiz, cofundador y presidente de Ibylit, firma que se desarrolló en ParqueTec y recibió capital a través del fondo Invert Up.

Masterzon es una plataforma que cuenta con 15 inversionistas institucionales y entidades financieras, 150 proveedores y 100 pagadores, que desde el 2016 han negociado más de $45 millones en facturas descontadas.

Recientemente esta plataforma incluyó al Consejo Nacional de Productores, con el fin de facilitar el servicio a los proveedores agropecuarios de esta entidad.

“El reto es involucrar a más pagadores”, indicó Elio Rojas, fundador y gerente general de Masterzon.

Masterzon opera desde 2016 y para el factoreo bursátil lo hace a través de la Bolsa Nacional de Valores. (Foto para EF)
Masterzon opera desde 2016 y para el factoreo bursátil lo hace a través de la Bolsa Nacional de Valores. (Foto para EF)
Cómo apuntarse

Cuando una empresa, ya sea pequeña o mediana, entrega un pedido como proveedora a un supermercado, a una cadena de tiendas o a otra compañía, la factura de esa venta puede tardar semanas para ser pagada.

Durante ese periodo, dependiendo de sus necesidades y recursos, el proveedor puede verse afectado en su liquidez para comprar insumos, cumplir sus propios pagos y continuar operando.

El desfase se resuelve con el descuento de facturas o factoreo: el proveedor presenta su factura ante un ente que le entrega un porcentaje del total de la factura (puede ser el 90%), se deja el resto como comisión y cobra una tasa por el monto financiado.

El proveedor cede así el derecho de cobro de la factura a un tercero.

Es un mercado donde intervienen bancos, cooperativas, asociaciones solidaristas, puestos de bolsa, financieras e incluso Organizaciones No Gubernamentales, que brindan financiamiento a pymes. Ortiz indicó que también hay empresas proveedoras de facturas electrónicas interesadas.

El mercado se sofisticó con la participación de nuevos actores, como los inversionistas, que pujan ofreciendo la mejor tasa al proveedor.

Luego la entidad o el inversionista (incluyendo fiduciarias que gestionan fondos) cobra la factura a la empresa que compró la mercadería (pagador).

Ibylit y Bolcomer, a través de su puesto de bolsa, ofrecen el servicio de factoreo bursátil. (Foto para EF)
Ibylit y Bolcomer, a través de su puesto de bolsa, ofrecen el servicio de factoreo bursátil. (Foto para EF)

En la región latinoamericana este tipo de procesos han sido automatizados por algunas entidades, con apoyo de las fintech, y en el caso de Costa Rica las plataformas de Masterzon e Ibylit ayudan a todas las entidades a prepararse ante esa competencia.

El uso de facturas electrónicas obliga a contar con plataformas en línea. En setiembre anterior fue aprobada la Ley Marco de Contrato de Factoreo (No. 9691) que regula el uso de plataformas electrónicas.

Sólo falta otorgarle título ejecutivo a los comprobantes digitales, lo cual está en trámite con una reforma al Código de Comercio en la Asamblea Legislativa.

Las entidades interesadas en utilizar alguna de las plataformas disponibles solamente tienen que comunicarse con Ibylit y Masterzon, para ver demostraciones.

Para Ibylit los empresarios proveedores deben comunicarse con las entidades que utilizan la plataforma, presentar los requisitos solicitados y firmar el contrato de cesión de facturas y el pagaré. Luego se les entrega las contraseñas para ingresar en línea.

Para Materzon, el empresario se registra, se revisa que esté al día con la seguridad social y con el pago de impuestos al Ministerio de Hacienda, y se genera los documentos y contratos que debe firmar, así como las claves.

Manrique Ulloa y Luis Ortiz son los fundadores de Ibylit, plataforma que pueden utilizar las entidades también para factoreo tradicional automatizando sus servicios. (Foto para EF)
Manrique Ulloa y Luis Ortiz son los fundadores de Ibylit, plataforma que pueden utilizar las entidades también para factoreo tradicional automatizando sus servicios. (Foto para EF)
Cómo funcionan

Cada plataforma tiene sus diferencias, pero en general coinciden en brindarle a todos los participantes la información sobre las operaciones.

Ibylit permite personalizar el servicio con los documentos, imágenes, correos, logos y el cálculo de las transacciones según sus políticas y reglas de negocio, lo que ayuda a fidelizar al cliente.

En el dashboard se pueden ver todos los procesos por montos, moneda, estatus del trámite y documentos que se entregaron a la entidad.

“Todo funciona en tiempo real”, explicó Luis Ortiz, cofundador de Ibylit.

Cuando un proveedor sube una factura electrónica (el archivo XML o PDF con o sin firma, según lo pida la entidad) se emite una notificación por medio de correo electrónico o mensaje de texto.

La notificación es recibida por el pagador (la empresa que debe cancelar esa factura), la entidad y los inversionistas.

El pagador, al recibir el mensaje, realiza la verificación, lo que indica a todas las partes que el proveedor cumplió el pedido, que no hay ningún problema y que está dispuesto a cancelar la factura.

Normalmente ya cada entidad tiene una lista de pagadores aprobados, pero si es nuevo se realiza un trámite sencillo para incluirlo.

Con la factura en el sistema y con la verificación del pagador, la entidad y los inversionistas también verifican que la factura no ha sido descontada por otros.

A los pagadores también se les evita recibir cobros de varias entidades por una misma factura; también llevan control de las cuentas por cobrar descontadas y a quién deben pagar.

A las entidades la plataforma les facilita la gestión y el control de las operaciones, tanto a nivel de la estructura y procesos internos (back office) como de la atención de los clientes (front office).

Los inversionistas también obtienen un alto rendimiento, que supera el de los certificados a plazo de seis meses y sin tener que esperar tanto, pues la recuperación es de hasta 60 días.

Los proveedores, además, no tienen que pasar por complejos procesos de aprobación, tienen la seguridad de que las entidades e inversionistas cumplen las reglas establecidas por el Banco Central de Costa Rica y, lo más importante, reciben el dinero con más rapidez.

“Todo funciona en tiempo real”, explicó Ortiz.

Modalidades
Tipos de factoreo que se pueden realizar con las plataformas:
Tradicional: la entidad recibe la factura en el sistema, verifica cumplimiento de requerimientos y realiza el pago al proveedor en el porcentaje convenido en el contrato de cesión.
Bursátil: la factura se ofrece a los inversionistas, quienes pujan ofreciendo una tasa de interés por el monto a girar al proveedor; ambas partes negocian y el proveedor elige. Aquí también el puesto de bolsa puede comprar la factura y ofrecerla a los inversionistas.
Fuente: Ibylit